Una joven llega a su casa y descubre que su pareja se ha ido. Decide esperarla, obedeciendo el mandato que la relación misma ha impuesto: beber mucha agua y no comer. Conforme las horas avanzan, el silencio comienza a llenarse de voces: las del mundo y las de su cabeza, voces de su madre y de su abuela, que le hablan de su infancia en un pueblo cañero a la orilla del río.
Autofagia es una novela coral que nos acerca a un mundo de ausencias, a un presente nebuloso que parece devorarse a sí mismo. Es la tercera novela de Alaíde Ventura Medina, una de las narradoras más interesantes de la lengua hispana.
Bran’s Southern California upbringing is anything but traditional. After her mother joins a Buddhist colony, Bran is raised by her “common-law stepfather” on Bourdon Farms—a plant nursery that doubles as a cover for a biker gang. She spends her days tending plants, slogging through high school, and imagining what life could be if she had been born to a different family.
And then she meets Peter, a beautiful, troubled, and charming train wreck of a college student from the East Coast, who launches his teaching career by initiating her into the world of literature and aesthetics. As the two begin a volatile and ostensibly doomed long-distance relationship, Bran searches for meaning in her own surroundings—attending disastrous dance recitals, house-sitting for strangers, and writing scripts for student films. She knows how to survive, but her happiness depends on learning to call the shots.
Detengámonos en la «avidez», la nuestra y la de otros. La de todos. El deseo, la ansiedad, la ambición, la codicia. Lina Meruane nos expone a los sentidos materiales y metafóricos de esta palabra a través de una multitud de madres e hijas insaciables, de hermanas incisivas, de amigas y amantes afiladas así como de hombres salvajes y animales cuya hambre alimenta el amor y el odio, la miseria y el castigo, el resentimiento, el perdón. Un universo obsesivo por el que discurren objetos que cobran vida, cuerpos que la pierden, que se mutilan y se desgajan. Leer estos cuentos punzantes de Lina Meruane detona, como en cada uno de sus libros, una inolvidable avidez lectora.