Aunque en principio no sabia cual fue el motivo de la decision que tomo, tiempo despues se dio cuenta de que dos objetivos poderosos relacionados con la perdida de sus padres se unieron para poder consumir toda su vida por el camino del sacrificio personal, economico y familiar.
Volando con las alas rotas es un testimonio de lucha, transformación y renacimiento, un viaje íntimo donde el dolor, la pérdida y la adversidad se convierten en maestros de vida. Pero en medio de cada desafío, surge una revelación profunda: «la esencia del Ser se reveló ante mí: simple y extravagante, humilde y soñadora, serena y altiva. Encontré el balance. Soy yo. Un ser único. Armonía y equilibrio». Con una prosa emotiva y honesta, la autora nos invita a abrazar nuestras cicatrices, a encontrar luz en la oscuridad . "y a descubrir que, incluso con las alas rotas, siempre es posible seguir volando.
En este ensayo el autor plantea que la pandemia de la COVID-19 impactó la economía de Noto, Japón, y como respuesta que las autoridades locales tomaron la controvertida decisión de consignar parte de los fondos destinados a atender la emergencia para la construcción de una estatua gigante de calamar. El objetivo de esta inversión pública era impulsar el turismo, la cultura pesquera y gastronómica, así como la economía local, basada en uno de sus símbolos más relevantes: el calamar. El autor aclara que las autoridades municipales de Noto utilizaron solo una pequeña parte de la subvención extra proporcionada por el Gobierno central durante la pandemia y la complementaron con ahorros internos, a fin de financiar la infraestructura. Asimismo, sostiene la hipótesis de que esta fue una medida inteligente que permitió revitalizar la economía de dicha localidad.
Este libro, El Sabor del Desierto, no es solo para aquellos que atraviesan una enfermedad; es para todos los que han experimentado el dolor, la incertidumbre y la necesidad de aferrarse a algo más grande que ellos mismos. Lo que contaré aquí es una historia de milagros, uno de los tantos que Dios realiza a diario para impactar vidas, pero que a menudo permanecen ocultos por diversas razones. Este no es el caso. En estas páginas, “mi milagro” quedará grabado, para que el mundo sepa que Dios existe y que, si lo sigues, su presencia en tu vida no será en vano. Y lo mejor de todo: tu milagro, el tuyo, está más cerca de lo que imaginas, solo tienes que buscarle y ponerle a prueba.
«Vas a sanar. Porque te ríes con el alma, porque eres de corazón noble, porque la vida tiene algo aún mejor esperando por tí. Porque lo mereces. Y porque a pesar de todo, brillas hasta con el alma rota»
En la masificación de los medios de comunicación, la prensa escrita ha sido la menos invadida por la población general; tan poco invadida ha sido que hace algún tiempo se llegó a pensar que el periódico impreso en papel desaparecería. Medios como Facebook, Twitter, Instagram, YouTube y otros en los quese acude más al video, son los favoritos en los que todos ejercemos la comunicación sín necesidad de ordenar párrafos correctamente elaborados. En una sociedad como la que vivimos, las buenas ideas valen más y cuestan más que los bienes materiales, por lo que son patentizadas. Los planteamientos que se encierran en un pequeño círculo, lo mejor es dejarlos plasmados en algún medio perdurable. No buscamos ser pretenciosos, pero esa nueva realidad es lo que nos impulsa a | recopilar muchos de los trabajos que hemos publicado y dar la oportunidad de que nuestro entorno de amigos los pueda conservar en un solo documento.
La familia Poveda echó sus raíces al lado de la iglesia católica y le tocó ejercer su cristiandad en una de las épocas más oscura de la fe. A finales del siglo XVI y principio del XVII, la Santa Madre iglesia, necesitó
de su feligresía la disposición total de sus mejores líderes para que salieran por las colonias establecidas y por establecer a difundir la palabra de Dios y entre las escogidas, para encabezar la delegación, estuvieron María de los Remedios Poveda y su sobrina Gertrudis Poveda junto a su congregación. Estos misioneros no vendrían a la Isla como parte de un servicio a las
damas y cortesanas de los conquistadores, pues ya en
ese tiempo la colonia estaba interesada en una expansión más allá de la ciudadela establecida al lado izquierdo del estuario del Río Ozama.