Se estudia el régimen político de la República Dominicana durante los 25 años de la Era de Trujillo (1930- 1955), pero no tanto como análisis de un país, sino como prototipo de una especie continental. Los detalles podrán variar, pero los rasgos típicos se repiten de país en país.
Ritos de Cabaret, novela ambientada en Villa francisca, un barrio de la capital dominicana, nos traslada a la vida tumultuosa y mágica de Santo Domingo durante los últimos años de la dictadura de Trujillo. Cuenta la historia de Papo Torres, que decide retornar a su pasado en busca de viejos amores ya gastados. Este intento de recuperación de su vida pasada produce en su hijo primero el rechazo, aunque acabará aceptándola gracias al cabaret y la música. La tradición, la historia y la leyenda antillana bullen en estas memorias que reinventan lo vivido.
«Las tradiciones reunidas por Penson corresponden, en su mayoría, al último cuarto de siglo XVIII. Otras narraciones, las que podemos llamar más propiamente episodios, Bajo cabello, Entre dos miedos, Profanación, El Santo y la Colmena, son de época más reciente: unas del período haitiano; otras, posteriores a la independencia. Las más interesantes son de la época colonial, conservadas por transmisión oral.» Max Henríquez Ureña, Panorama histórico de la literatura dominicana.
El autor de estas páginas, nació el 1 de septiembre de 1906, en Navarrete, entonces una aldea situada a 22 Kms. de la ciudad de Santiago. Sobre la fecha de 1906 han existido siempre contradicciones en la familia, Lidia, mi hermana mayor, quien llevaba un libro de notas de los acontecimientos familiares importantes sitúa el nacimiento en 1907.
Ha ya más de tres décadas que un distinguido hombre de letras afirmó que con La sangre quedaba «creado el molde de la verdadera novela dominicana», observando atinadamente que «este libro de Cestero y el Enriquillo de Galván se estiman los mejores exponentes de la literatura dominicana hasta el presente». Pedro Henríquez Ureña, Historia de la Cultura en la América Hispana.
La trascendencia de esa investigación, reflejada en el rigor y amplitud de la temática, en su carácter critico y en la objetividad de los conceptos creados en una estructura lógica, nos permite adelantarnos en el sentido que, sin duda alguna, presentamos la obra maestra del autor en materia de su tema apasionante, el carnaval. Se trata de una obra monumental, que de seguro se constituirá en una consulta obligada para el análisis de la confirmación de la nación dominicana y otros muchos temas vinculados a los factores sociales de nuestro devenir histórico cultural.
Esta biografía se apoya rigurosamente en la más completa documentación sobre la vida de Juan Pablo Duarte, incluso aquella que resulta controversial. Los hechos que no están documentados no han sido tomados en cuenta. La figura que queda aquí forjada corresponde a un Duarte que conmoverá al lector por la fuerza de su personalidad y la firmeza de sus ideales, asumidos a conciencia y a toda prueba. Describimos a un hombre cuyas virtudes y capacidades no se exageran ni se alteran porque sería desmeritar su realidad humana, de por sí edificante y motivadora, aunque con limitaciones, que, como mortal, fueron muchas.
Las Memorias de Johnny Abbes García esperaron casi medio siglo para ser publicadas. No era necesario que se esperara tanto tiempo para conocer su punto de vista. La historia se reconstruye confrontando distintas fuentes, y la opinión de Johnny Abbes García es demasiada importante como para dejarla pasar inadvertida. Como es de esperarse, estas Memorias son una especie de mea culpa de su autor, y lo que es peor, en la misma se calla sobre muchos acontecimientos que otras fuentes lo incriminan. De todas maneras, estas Memorias deben ser conocidas, y que cada quien se forme su propio juicio.