El libro aborda, a través de una reflexión, el proceso y las dificultades de la génesis del Estado moderno en Haití y la República Dominicana. Entre otros factores, su perspectiva incluye la preeminencia del poder propiedad, la privatización de la política y la politización de lo privado como elementos que influyen en el proceso de formación de tal Estado.
No conocemos la frontera.
Los 391 kilómetros de demarcación lineal terrestre y fluvial se extienden por las provincias Montecristi, Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales, y culminan en las aguas marinas de la isla caribeña compartida por la República Dominicana y la República de Haití.
A la distancia, la mavoría de los dominicanos imaginamos un territorio peligroso, desprotegido a la vez que inexpugnable, donde el sol abrasa y los habitantes se ahogan en medio del polvo y de la sed. Suponemos sobre el terreno una línea punteada por pirámides amarillas, colocadas en sitios remotos. inaccesibles. difíciles de encontrar.
Muchas interrogantes surgen de_ este espacio natural y humano, escenario por igual de luchas y tensiones, de mestizaie y afianzamiento de la identidad, de necesidad mutua y convivencia pacífica. iCuáles son las particularidades físicas de la frontera? Cual es el camino que sigue esa línea sobre la cartografía común entre República Dominicana v Haití? Cómo es el ser humano que la habita? .Cómo se sobrevive en ese ambito tan hermoso y palpitante como agreste y desolado?
Ahora, a través de las imágenes, mapas y textos de este libro La Frontera. De Capotillo a Comendador, la Fundación de Desarrollo Fronterizo busca dar a conocer mas de cerca y a mirar con otros ojos ese lugar "donde empieza la patria". una region esencial de nuestro pais que ha sido históricamente relegada, poco comprendida e ignorada.
José Miguel Soto Jiménez se proclama dominicano de “pura cepa” para reivindicar su derecho a realizar este estudio [La fuñenda], atinente a lo dominicano y a los dominicanos. Pero ¿quién puede cuestionar el conocimiento de la idiosincrasia dominicana que ostenta Soto Jiménez? Su enfoque es dominicanista y la materia de estudio es la dominicanidad, particulari- zada en el habla coloquial, sin que interesen cuestiones fónicas o vicios de dicción, puesto que parte de una visión sociolingüística, lo cual incluye examinar las relaciones sociales a partir de la lengua. En este caso, conocer y dar a conocer a los dominicanos a partir de lo que hablamos. En el Exordio que escribiera para este libro, Soto expresa lo siguiente: “Fuera del embrujo de la nostalgia y los dictámenes apremiantes de la historia, solo recojo aquí aquellos vocablos, frases, dichos y voces, algunos de cierta antigüedad y otros de origen relativamente reciente que se siguen usando inalterados o renovados en sí mismos, en su forma o su interpretación”.
Es la historia de un pueblo lleno de prejuicios y malos presagios, víctimas ignorante de las acciones de políticos y oportunistas que se aprovechan de su desgracia para sacar ventajas.
Una historia real y extraordinaria de un viaje único en la vida. Sus giros y vueltas nunca dejan de sorprender. Divertida, conmovedora y en la ultima instancia, liberadora.
Desde el majestuoso laberinto de los altares neuronales, hasta la
piedra dura del certamen filosófico. Así van, entre hilos y tejidos,
las costuras maestras de una prosa sustantiva y bellamente plural.
Ciencia y neurociencia; literatura, poesía y postmodernidad. ¡Y
qué convocatoria al pensamiento! ¡Y qué sentido de la diversidad
temática! En cada pieza discurre, solemne o pomposa, libertaria
o herética, la prosa impresionante y cautelosa, reflexiva y cordial.
Uno por uno, la doctora Marcia Castillo escogió los temas
para deleitarnos: la compilación (con licencia para desobedecer
al lenguaje) hay que asumirla en una especie de totalidad o faceta
holótica.