Los negocios son una constante lucha por sobrevivir. En los negocios, como en la guerra, los líderes se enfrentan persiguiendo intereses contrapuestos, idean estrategias y consiguen recursos en pro de la victoria. El éxito depende del detalle más nimio; un error táctico puede derribar un imperio. Al final, un bando triunfa, y la victoria es lo único que importa.
David Brown, presentador del popular pódcastBusiness Wars, reúne en este libro algunos de los más fascinantes enfrentamientos entre empresas y, en cada batalla que examina, pasa revista al ingenio, la estrategia y los recursos. Brown narra el ascenso de las empresas a medida que derrotan a sus rivales, formulan planes innovadores y se adaptan a las cambiantes necesidades de la sociedad. ¿El objetivo? Mantenerse por delante de la competencia y convertirse en titanes de la industria.
Las historias deEl arte de la guerra entre empresas son extraordinarias, pero las lecciones que el lector extraerá de ellas, sobre determinación, ingenio, paciencia, agallas, sutileza..., son incalculables, ya sea un emprendedor o el CEO de una compañía multinacional.
Las grandes marcas no buscan agradar a todo el mundo, buscan despertar en nosotros una emoción tan fuerte que nos empuje a actuar. Y es que, en un mercado saturado de información, encajar es fracasar y no destacar es lo mismo que ser invisible.
Elena Guirao, experta en marketing digital y branding, plantea un cambio de estrategia que se centra en la provocación y se aleja de la idea clásica de que para vender hay que enamorar.
Nadie ha logrado dominar «el arte de pensar en el dinero» como el economista e inversor André Kostolany. Millones de inversores alrededor del mundo adoran al gran maestro del negocio bursátil, cuyas obras se han convertido en bestsellers internacionales y guías insustituibles para grandes y pequeños inversores.
Pero este libro es mucho más que un manual al uso sobre cuándo comprar y vender, sobre la actitud mental necesaria para operar en la bolsa o el distinto comportamiento de los bonos y las acciones.
Con los profundos conocimientos adquiridos tras una vida observando los mercados y a las personas que interactúan en ellos, Kostolany teje en su libro póstumo un relato irónico, lleno de historias de inversores y especuladores, de reflexiones sobre la naturaleza humana, nuestro amor por el dinero y los peligros de dejarnos dominar por él.
Un texto, ya clásico, que además de desgranar los secretos y los trucos básicos de los especuladores y los principales factores que influyen en las subidas y bajadas del mercado de valores, nos deja una inolvidable lección de vida, optimismo, buen humor y sabiduría.
En el complejo entramado del gobierno corporativo, establecer un sistema de liderazgo que genere valor desde el primer día, pero también a largo plazo, es un desafío que pocas organizaciones logran sortear. Muchas compañías cohabitan con consejos protocolarios, o que ponen el foco en el cumplimiento normativo y el control de las organizaciones a las que buscan servir…, y suelen dar más trabajo que valor.
Estas páginas desentrañan las complejidades de los sistemas de gobernanza, desafiando los esquemas tradicionales y ofreciendo una guía teórica y práctica para su correcto diseño, puesta en marcha y desarrollo.
A través de una crítica incisiva pero constructiva, el autor, con una larga experiencia en edificar y mejorar órganos de gobierno, analiza los errores más comunes que llevan al fracaso, poniendo especial atención en los consejos de administración y asesores, al tiempo que proporciona valiosas lecciones y ejemplos basados en situaciones reales. Desde la selección de miembros hasta el liderazgo, pasando por el resto de los factores críticos de éxito, cada página destila sabiduría y perspicacia empresarial.
Este libro no es solo para propietarios, accionistas, consejeros y directivos, sino para cualquier persona interesada en la buena gobernanza. Con un enfoque didáctico y práctico, cada capítulo se convierte en una herramienta indispensable para quien persiga alcanzar el éxito a través de un buen sistema de liderazgo y gestión.
Neil Armstrong era un ingeniero brillante y reservado que prefería los datos técnicos a las ruedas de prensa. Buzz Aldrin luchó contra sus demonios personales con la misma determinación que puso en pisar la Luna. Alan Bean abandonó la NASA para pintar sus recuerdos espaciales con polvo auténtico del satélite incrustado en los óleos.
Sesenta años después de que Laika abriera el camino hacia las estrellas, la conquista del espacio sigue siendo la aventura más audaz de nuestra especie. Pero lejos de la retórica oficial, ¿qué hay detrás de los cascos y los trajes espaciales? ¿Cómo son realmente los hombres y mujeres que han convertido la exploración espacial en biografía personal?
Enrique José Díaz León nos ofrece un muestrario de humanidades espaciales donde los héroes revelan sus fragilidades: Valentina Tereshkova, que tuvo que convencer a los técnicos de vuelo de que había un error mortal en sus cálculos mientras orbitaba sola en el espacio; Chris Hadfield, que venció su miedo patológico a la oscuridad para comandar la Estación Espacial Internacional; o Miguel López-Alegría, que ha regresado al cosmos a los 65 años demostrando que los sueños no prescriben.
Entre los primeros mamíferos lanzados al vacío y los millonarios que hoy compran experiencias de quince minutos en órbita, Díaz León desvela que la verdadera historia del espacio no está en los manuales técnicos sino en los detalles aparentemente insignificantes: el bolígrafo que salvó una misión, el géiser de wasabi que salpicó la estación espacial, el saxofón que nunca sonó en las estrellas
Recuperamos la obra más relevante de Muhammad Yunus, premio Nobel de la Paz en 2006 por el desarrollo del Banco Grameen, tema central de El banquero de los pobres.
Muhammad Yunus tiene un sueño: la erradicación total de la pobreza.
En 1983, en contra de los consejos de la banca y de las autoridades de su gobierno, el profesor Yunus fundó Grameen, un banco dedicado a suministrar préstamos minúsculos a las personas más pobres de Bangla Desh. Su objetivo no era simplemente ayudar a que los pobres sobrevivieran, sino generar un mecanismo de ignición de la iniciativa y el espíritu emprendedor que les ayudara a salir por sí mismos de la pobreza. Aquella idea nació un día de 1976 cuando, de su propio bolsillo, Yunus prestó una cantidad equivalente a 27 dólares a cuarenta y dos habitantes de una aldea de Bangla Desh. Eran fabricantes de taburetes que no necesitaban más que el crédito suficiente para adquirir la materia prima para su oficio. El préstamo de Yunus les ayudó a romper el devastador círculo de la pobreza y a cambiar sus vidas.