La novela Miguel Strogoff fue escrita por Julio Verne en 1876. El personaje de la novela, Miguel Strogoff, es un mensajero del zar de Rusia, que debe atravesar Siberia para llevar un mensaje crucial al hermano del zar y salvar a su país de una invasión. Para ello empleará todos los medios disponibles y una identificación distinta a la propia. Partirá de Moscú y atravesará montañas, estepas y zonas pantanosas en un viaje heroico. Julio Verne relata la variedad de territorios, peligros y sufrimientos que el protagonista debe superar para cumplir la misión que le ha encomendado personalmente el zar.
Hay libros que nunca se olvidan. Historias que siguen hablándonos, aunque pasen los siglos. Este estuche reúne doce de esos títulos imprescindibles, editados en la cuidada colección Penguin Clásicos Vintage.
Aquí están Borges y su infinito Aleph, la mirada profética de Orwell en 1984, el estremecedor viaje de Raskólnikov en Crimen y castigo, la pasión desbordada de Cumbres borrascosas y la ironía romántica de Orgullo y prejuicio. También la lucidez de Virginia Woolf en Una habitación propia, el testimonio inolvidable de El diario de Ana Frank, la hondura de Tolstói en La muerte de Iván Ilich y la intensidad de Zweig en Veinticuatro horas en la vida de una mujer. Completan el conjunto la sabiduría práctica de El arte de la guerra, la serenidad espiritual de Siddhartha y la filosofía luminosa de Séneca en Sobre la felicidad.
Doce clásicos universales en ediciones bellas, portátiles y con el encanto retro de Penguin. Una biblioteca personal en miniatura que invita a leer, a regalar y a volver siempre a lo esencial: el placer de los grandes libros.
Mujercitas, el clásico de Louisa May Alcott ambientado en la guerra de Secesión, fue publicado en Estados Unidos en 1868. Han pasado más de ciento cincuenta años desde entonces, pero la complicidad de las cuatro hermanas March, que resumen el espíritu crítico de una época en sus gestos y palabras, sigue siendo fuente de inspiración y disfrute para las generaciones de lectoras y lectores que se asoman por primera vez a las páginas de esta fascinante obra.
La introducción de Elaine Showalter, catedrática de la Universidad de Princeton y una de las voces más representativas de la crítica literaria feminista, analiza en detalle las influencias de Alcott y el impacto de Mujercitas en la obra de escritoras de la talla de Simone de Beauvoir o Joyce Carol Oates. La excelente traducción de Gloria Méndez está acompañada de algunas ilustraciones que aparecieron en la edición de 1880, a cargo del ilustrador americano Frank T. Merrill.
Obra maestra de la narrativa del siglo XIX y una de las grandes novelas de Jane Austen, Emma cuenta la historia de una inteligente y laboriosa joven empeñada en hacer de celestina de todas sus amistades. Cuando su institutriz, amiga y confidente decide contraer matrimonio, Emma Woodhouse se queda sola con sus propios sentimientos y se enfrenta al vacío de su vida y a la penosa tarea de intentar que los demás lleven una vida tan perfecta como la suya. Todos sus trabajos de manipulación sentimental crean a su alrededor una telaraña de enredos, malentendidos y confusiones que ponen a prueba su propia confianza en sí misma. Emma es una obra imperecedera y su protagonista ocupa uno de los lugares de honor en la galería de inolvidables heroínas de la literatura universal.
Esta edición cuenta con una introducción a la obra de la mano de Fiona Stafford, profesora de literatura inglesa en la Universidad de Oxford. La traducción es de José María Valverde.
Frankenstein es el paradigma de novela gótica creada como respuesta a la necesidad de adaptación del viejo mito griego a las modernas realidades científicas y literarias que el incipiente siglo XIX exigía a un grupo de escogidos creadores. La historia inventada por Mary Shelley nos cuenta cómo, a finales del siglo XVIiI, un estudiante de medicina suizo, Víctor Frankenstein, crea una abominable criatura a partir de los restos de cadáveres. El nuevo ser, rechazado por la gente, abatido por la melancolía y sumido en la más cruel de las soledades, degenera en un brutal monstruo que amarga la vida de su creador.
En una noche helada, un futuro padre lleva a su esposa al hospital cuando está a punto de
dar a luz. Pero la tensa calma del parto se rompe y un futuro se desvanece. Porque nada
está escrito y la promesa del nacimiento puede, en un instante, imponer a la esperanza una
negación tan trágica como inevitable.
A través de una narración acotada a veinticuatro horas, en apariencia simple y lineal,
asistimos a la fragilidad del destino, a la potente fuerza del amor parental y a la aceptación
de una realidad no deseada.
Agnes, una muchacha peculiar que parece no rendir cuentas a nadie y que es capaz de crear misteriosos remedios con sencillas combinaciones de plantas, es la comidilla de Stratford, un pequeño pueblo de Inglaterra. Cuando conoce a un joven preceptor de latín igual de extraordinario que ella, se da cuenta enseguida de que están llamados a formar una familia. Pero su matrimonio se verá puesto a prueba, primero por sus parientes y después por una inesperada desgracia.
La vida es plácida en Kamakura. Amigos y vecinos se acercan a la pequeña papelería de
Hatoko, el negocio familiar que retomó hace un tiempo y donde continúa siendo escribiente.
Entre los trazos de pincel de las cartas que le encargan, se cruzan los destinos más inesperados
y conmovedores de sus clientes. Parece que todo sigue igual, pero Hatoko se ha casado y,
junto a Mitsurō, que tiene una hija pequeña, aprende a ser madre dentro de una familia poco
convencional. Enseña a la niña el arte de la caligrafía, tal como hizo su abuela, y comparte con
ella recetas de todo tipo de dulces y platos tradicionales. De este modo, tejen juntas una
relación única, capaz de crear un nuevo hogar donde sanar las heridas del pasado. A pesar de
que Hatoko es una maestra en el delicado arte de escribir para los demás, tendrá el reto de
escribir la carta más personal que ha hecho en su vida.
Los conocedores reúne tres relatos extraordinarios —uno por cada volumen de la trilogía Cegador— que funcionan como ventanas privilegiadas al universo más íntimo, onírico y desbordante de Mircea Cărtărescu. Una obra capaz de contener —como una miniatura barroca— el vértigo y la belleza inabarcables de la trilogía que cambió la literatura europea contemporánea. En «Los Badislav» asistimos a la huida de un clan arcaico a través de un paisaje que parece surgido del Apocalipsis, habitado por ángeles, demonios y criaturas cuya existencia trasciende toda lógica. «El circo» nos devuelve a la Bucarest de los sesenta, convertida aquí en un organismo vivo. Un niño —el propio Mircea— asiste a un espectáculo donde escarabajos gigantes, alfombras que esconden secretos de Estado y niñas con alas de mariposa se funden en un relato de memoria y revelación. Finalmente, «La boda» arrastra al lector hasta el lago de Como, durante la boda del conde Witold Csartarowsky: un aquelarre de figuras mitológicas, delirios y recuerdos donde los límites entre el tiempo, el sueño y la materia se disuelven para siempre.
Los conocedores reúne tres relatos extraordinarios —uno por cada volumen de la trilogía Cegador— que funcionan como ventanas privilegiadas al universo más íntimo, onírico y desbordante de Mircea Cărtărescu. Una obra capaz de contener —como una miniatura barroca— el vértigo y la belleza inabarcables de la trilogía que cambió la literatura europea contemporánea. En «Los Badislav» asistimos a la huida de un clan arcaico a través de un paisaje que parece surgido del Apocalipsis, habitado por ángeles, demonios y criaturas cuya existencia trasciende toda lógica. «El circo» nos devuelve a la Bucarest de los sesenta, convertida aquí en un organismo vivo. Un niño —el propio Mircea— asiste a un espectáculo donde escarabajos gigantes, alfombras que esconden secretos de Estado y niñas con alas de mariposa se funden en un relato de memoria y revelación. Finalmente, «La boda» arrastra al lector hasta el lago de Como, durante la boda del conde Witold Csartarowsky: un aquelarre de figuras mitológicas, delirios y recuerdos donde los límites entre el tiempo, el sueño y la materia se disuelven para siempre.