El Pack Las Mejores Obras de Stefan Zweig contiene los siguientes dos volúmenes: Las Mejores Novelas de Stefan Zweig y Los Mejores Relatos de Stefan Zweig.
La prosa de Pablo Neruda recogida en este volumen revela aspectos desconocidos de la personalidad del poeta y completa el autorretrato trazado en Confieso que he vivido.
Escritos con incomparable gracia y agilidad, estos textos describen el Extremo Oriente de sus años juveniles, hablan de personajes y sucesos chilenos y de las más inesperadas latitudes, dibujan el paisaje marino de Isla Negra, narran misteriosas ceremonias celebradas por extravagantes amigos en alguna casona perdida en un barrio de Santiago de Chile o relatan dos casos de chilenos ejemplares, los de Mariano Latorre y Pedro Prado, la eterna lucha entre América y Europa, entre naturaleza y cultura, realidad criolla e invención cosmopolita.
Sin intelectualismo, con sabiduría natural, utilizando un lenguaje en prosa único e inconfundible, Neruda nos descubre su propia búsqueda del equilibrio en medio de corrientes contradictorias. Su vasta experiencia del universo, de la naturaleza y la cultura se traduce en un renacimiento continuo.
El personaje de Peter Pan acabó por convertirse muy pronto en un clásico y su fama traspasó fronteras. La mayoría de críticos opinan que lo que realmente quería comunicar el autor escocés con su obra era la necesidad de no olvidar al niño interior que todos llevamos dentro.
«¿Existe emoción más presente en la poesía que el amor? Pasan los siglos y, con ellos, sus poetas fundamentales, y no hay una época que no sea abrazada por multitud de poemas amorosos. Por eso este género nos gusta tanto a los que confiamos en las bondades de su efecto. El amor, en todas sus variantes y caminos paralelos, es a veces un motor que permite el movimiento y, otras, un arma para combatir el desconsuelo. En los poemas políticos y sociales aparece el afecto a la patria o a sus gentes y en las obras existencialistas se encuentra el mismo apego por entender la vida y amar sus fisuras. Uno puede leer un poema a la naturaleza y hallar en sus versos el sentimiento profundo que despiertan los pájaros, y al mismo tiempo entender la emoción luminosa de la tristeza. Todo eso también es amor: la mezcla de experiencias, gestos y formas de mirar y existir. La poesía nos recuerda quiénes somos y Mario Benedetti es uno de sus mejores intérpretes.
Charlotte concibió la idea de una publicación conjunta de unos veinte poemas individuales de cada una. Teniendo en cuenta el prejuicio de la época, decidieron hacerlo bajo seudónimos de apariencia masculina, y así Charlotte fue “Currer”, Emily fue “Ellis” y Anne fue “Acton”, nombres formados con las iniciales de cada una. Como apellido conjunto eligieron Bell». En 1846, pagándose ellas mismas la edición, se publicó el libro Poemas de Currer, Ellis y Acton Bell. Sólo se vendieron dos ejemplares y dos fueron las únicas reseñas que recibió el libro. Pero el fracaso de sus poemas no sólo no las abatió, sino que les sirvió de acicate para las producciones literarias de cada una. Y así, al año siguiente, 1847, aparecieron las novelas Jane Eyre, de Charlotte; Cumbres borrascosas, de Emily, y Agnes Grey, de Anne.