A una isla desierta en la que no hay Dios ni naturaleza ni muerte -como expresó Virginia Woolf- llega un Robinson Crusoe que ha desoído los consejos de su padre y que, perseguido por su mala estrella y tras más de veinte años de rigurosa soledad, encuentra una huella humana en la arena. A partir de una realidad histórica (era costumbre en la época abandonar a un navegante en una isla desierta por razones disciplinarias), y de la experiencia real del náufrago Alexander Selkirk, nació Robinson Crusoe, lectura extremadamente popular en el siglo XIX, y que Georges Méliès llevó al cine en los inicios de este medio. Así, de la obra de Defoe, 'poeta de la paciente lucha del hombre con la materia, de la humildad, dificultad y grandeza del hacer', nació uno de los arquetipos de la historia de la literatura universal.
Jack Gladney, un profesor universitario especializado en estudios sobre Hitler, vive en una pequeña ciudad americana con Babette, su cuarta esposa, y los hijos que ambos han tenido de anteriores matrimonios. Marcados por el consumismo y el miedo a la muerte, los Gladney tratan de llevar una vida familiar tranquila cuando un terrible accidente industrial provoca un «escape tóxico a la atmósfera», una nube de gases letales que amenaza su ciudad. Don DeLillo capta toda la extrañeza de la existencia humana en el mundo contemporáneo. La nube tóxica es una versión más visible y apremiante de ese ruido de fondo que rodea a los Gladney y a todos nosotros: el murmullo incesante de la televisión, las transmisiones de radio, las sirenas, las ondas ultrasónicas y electrónicas, todas esas señales omnipresentes que nos hechizan y nos paralizan. En palabras de DeLillo: «Una historia sobre el miedo, la muerte y la tecnología. Una comedia, por supuesto.
Una edición especial, ideal para amantes del mítico detective Sherlock Holmes
Sumérgete en los emocionantes misterios y las brillantes deducciones de Sherlock Holmes y el Dr. John Watson con esta edición especial ideal para todos los fanáticos de la novela policíaca y los amantes de la literatura clásica.
Incluye:
Estudio en escarlata.
El signo de los cuatro.
El sabueso de los Baskerville.
El valle del terror.
Se dice a menudo que «el futuro está escrito» como si eso robara toda la esperanza, pero es en la escritura donde se juega la imaginación subversiva de lo posible y la memoria indómita de lo que está al borde del olvido. ¿Y si, para los seres que el presente desprecia y mengua, el porvenir fuera el tiempo de la rebeldía y la comunidad?
En los doce cuentos que componen Soñarán en el jardín, Gabriela Damián Miravete despoja la fantasía, el horror y la ficción especulativa del manto fúnebre de lo irreversible en una serie de ventanas a lo inesperado y asombroso. Y lo hace con una inteligencia insubordinada y un oficio artesano en el arte de contar. Sus narradoras son, como ella, mujeres autónomas que confabulan para ingeniar máquinas y conjuros de libertad de cara a los páramos de la catástrofe.
Las flores y los gatos, el agua y la montaña deshacen con palabras indóciles la promesa de apocalipsis que intenta conquistar nuestro mañana y ocupan el lugar de los congéneres, en un mundo compartido y horizontal en el que los seres humanos no son la cumbre de ninguna evolución.
¿Quién mata al verdugo? Esa es la pregunta vertiginosa.
Abismo es un dios cruel, de cuyo capricho dependen la vida o la muerte, y Misericordia Dagger, verdugo metódico e inflexible, trabaja incondicionalmente bajo sus órdenes. Pero su obediencia se ve puesta a prueba cuando se enamora de la nieta de su próxima víctima.
Esta novela es una extraordinaria parodia de los fieros tiempos actuales, marcados por el delirio de gobernantes autoritarios, irracionales y criminales. Tragicomedia universal, teatraliza cíclicas épocas de terror que anuncian el caos definitivo, o tal vez presagian un mundo nuevo.
El protagonista, cortacabezas con visos deliciosamente humanos, cuenta sus propias vicisitudes, utilizando un ágil tono de novela gráfica e inaugurando un género literario radical, el brutal noir, entre lo histórico y lo mitológico, lo real y lo alucinado.
Personaje inolvidable, Misericordia Dagger se debate con un aprendiz adolescente, el impredecible e hiperviolento Príncipe Sangre, a quien quiere legarle su conocimiento del oficio y su amada daga, «afilada como el hambre e insospechada como una mujer». Además, lleva tatuada con fuego en la espalda la imagen mítica del enigmático Acéfalo.
«No convoques a Acéfalo, solo vendrá cuando él quiera. Aparecerá y creeremos».