Inteligente, fiel a su palabra, reacio a los heroísmos inútiles, culto, buen lector y amante de la buena mesa, Salvo Montalbano, encarna la esencia de la cultura latina: su temperamento melancólico, su implacable sentido de la justicia, así como su infalible perspicacia, lo han convertido en un héroe muy popular, cuyas historias son devoradas con fruición por millones de incondicionales lectores en todo el mundo.
Excelente oportunidad para adentrarse en la serie de novela negra más mediterránea, esta edición reúne tres de las investigaciones más complejas protagonizadas por el entrañable comisario siciliano. En Un giro decisivo, el hallazgo de un cadáver medio descompuesto desencadenará una serie de reacciones que harán que Montalbano se sienta más aislado y superado por las circunstancias que nunca; desde la realidad política hasta la actitud de la policía hacia los inmigrantes, todo conspira contra su natural deseo de que se haga justicia con el cadáver anónimo. En La paciencia de la araña, el secuestro de Susanna Mistretta en insólitas circunstancias pondrá a prueba los verdaderos valores, temores y convicciones más profundos de Montalbano. Y en La luna de papel, uno de los casos más turbios a los que se ha enfrentado, el comisario se acerca como nunca a la psicología femenina y se rebela contra las primeras manifestaciones del paso de los años.
UNA DENUNCIA IMPLACABLE DEL COLONIALISMO EUROPEO
El capitán Charles Marlow recibe el encargo de adentrarse en el Congo en busca de Kurtz, un agente comercial de una compañía dedicada a la explotación del marfil de quien no se tiene noticia desde hace mucho tiempo. A medida que Marlow remonta el río Congo hacia la estación donde se cree que se halla Kurtz, el capitán es testigo de numerosos episodios que muestran la crueldad y la brutalidad de los colonos europeos hacia los nativos, que son tratados como meros medios para enriquecerse. No obstante, ninguna de esas experiencias será comparable a la que le aguarda al encontrar finalmente a Kurtz.
«Acaso el más intenso de los relatos que la imaginación humana ha labrado».
Keawe es un joven hawaiano que siente la necesidad de conocer otras tierras, por lo que se dirige a San Francisco. Allí descubre una casa hermosa cuyo dueño parece algo triste y asustado. Al entablar conversación con él y preguntarle el motivo de su tristeza, el anciano le enseña una botella de vidrio, con un contenido blanco, lechoso. Asombrado, el viejo le cuenta que en esa botella habita un demonio rodeado por el fuego del infierno que puede conceder cualquier deseo, excepto uno: alargar la vida a una persona. Para eso, el dueño de la botella debe cumplir una serie de requisitos: debe vender la botella a otra persona antes de morir y vender la botella a menor costo del que la compró o irá al infierno donde habita el mal.
Si hay algo que Bast sabe hacer es negociar. Verlo hacer un trato es ver trabajar a un artista…, pero incluso el pincel de un maestro puede errar. Sin embargo, cuando recibe un regalo y lo acepta sin ofrecer nada a cambio, su mundo se tambalea. Pues, aunque sabe regatear, no sabe deberle nada a nadie.
Desde el amanecer a la medianoche, durante el transcurso de un día, seguiremos al fata más encantador de la Crónica del Asesino de Reyes mientras baila con el peligro una y otra vez con asombrosa gracilidad.
El estrecho sendero entre deseos es la historia de Bast. En ella, nuestro protagonista sigue a su propio corazón, aunque sea en contra de su buen juicio. Porque, al fin y al cabo, ¿de qué sirve la cautela si lo mantiene a uno alejado de la aventura y del placer?