La novela Miguel Strogoff fue escrita por Julio Verne en 1876. El personaje de la novela, Miguel Strogoff, es un mensajero del zar de Rusia, que debe atravesar Siberia para llevar un mensaje crucial al hermano del zar y salvar a su país de una invasión. Para ello empleará todos los medios disponibles y una identificación distinta a la propia. Partirá de Moscú y atravesará montañas, estepas y zonas pantanosas en un viaje heroico. Julio Verne relata la variedad de territorios, peligros y sufrimientos que el protagonista debe superar para cumplir la misión que le ha encomendado personalmente el zar.
Un yanqui en la corte del rey Arturo ha sido definida por el propio Mark Twain como una novela de contrastes entre formas de vida opuestas como la oscura y supersticiosa Inglaterra del siglo vi y la sociedad americana del siglo XIX. La novela constituye una verdadera reflexión sobre una y otra forma de vida y puede leerse como un cuestionamiento político e ideológico de los modelos dominantes, a través de Hank Morgan, su protagonista.
La novela Viaje al centro de la Tierra se publicó por primera vez en noviembre de 1864 con el título Voyage au centre de la Terre. Es la segunda de las grandes novelas de aventuras que le dieron fama universal en vida a Julio Verne. El autor de los grandes Viajes Extraordinarios nos invita en ella a un viaje tan excepcional como en De la Tierra a la Luna, en este caso nada menos que en un trayecto por el interior del planeta Tierra.
El personaje principal de Los tigres de Mompracem es Sandokán, llamado «el tigre de Malasia» siendo «Malasia» por entonces la región del sureste asiático que en la actualidad se corresponde con los países de Malasia, Indonesia y Filipinas). Es un príncipe de Borneo derrocado por la invasión británica. Tiene un carácter heroico y mantiene una lucha feroz y continuada contra el gobernador «el rajá blanco» (personaje que existió en la realidad), pues éste fue el instigador de la muerte de toda la familia del héroe, que ocupaba el trono hasta la ocupación británica.
El primer impulso de Mary Shelley que tenía dieciocho años cuando escribió esta obra, fue el de crear una historia aterradora, pero el proceso creativo posterior hizo de esta novela una obra cuyo hilo vertebrador es la profundización y el estudio del alma humana. Frankenstein o el moderno Prometeo, que es el título completo de la novela, nos desvela sus más misteriosos secretos escondidos.
Ésta es sin duda una de las obras más conocidas de Stevenson, junto con La isla del tesoro. Es un texto característico de la época victoriana como crítica a las restricciones de la moral del victorianismo. En un principio la convivencia entre las dos personalidades de Jekyll no es traumática sino sólo anecdótica. Con el paso del tiempo, esta oposición entre las dos personalidades del mismo hombre llevará a un durísimo enfrentamiento que terminará con el triunfo del bien, pero a costa de la propia vida.
El mundo perdido narra las aventuras de una expedición a una meseta sudamericana en la que supuestamente sobreviven animales prehistóricos. Se publicó en 1912 y presenta al personaje del profesor Challenger. El protagonista, Ed Malone, reportero del Daily Gazette, es enviado para entrevistarse con el profesor Challenger y hablar con él acerca de su presunto descubrimiento de dinosaurios vivos en Sudamérica. Ese hallazgo había sido ridiculizado por la corriente científica principal, pero Challenger convence a Malone de su veracidad y lo invita a una expedición al Amazonas para conseguir más evidencias del asunto.
Frankenstein es el paradigma de novela gótica creada como respuesta a la necesidad de adaptación del viejo mito griego a las modernas realidades científicas y literarias que el incipiente siglo XIX exigía a un grupo de escogidos creadores. La historia inventada por Mary Shelley nos cuenta cómo, a finales del siglo XVIiI, un estudiante de medicina suizo, Víctor Frankenstein, crea una abominable criatura a partir de los restos de cadáveres. El nuevo ser, rechazado por la gente, abatido por la melancolía y sumido en la más cruel de las soledades, degenera en un brutal monstruo que amarga la vida de su creador.
Estas páginas traen, entre fogones y pupitres, con las manos en la pluma y en la masa, a grandes autores como Charles Dickens, Charlotte Brontë, E. T. A. Hoffmann, Louisa May Alcott o Emilia Pardo Bazán. Literatura y gastronomía se dan la mano en esta antología navideña y ofrecen un verdadero regalo para el paladar y la imaginación.
Conforman este suculento menú exquisitos relatos y selectos pasajes de obras clásicas que nos invitan a saborear la Navidad con los manjares típicos descritos entre sus líneas, de los que esta colección recopila las recetas, dando forma —y excelentes aromas y sabores— a un libro que hará las delicias de los comensales más cultivados y de los lectores más sibaritas.