La vida de Jane Eyre da un vuelco tras la muerte de su padre. Acogida en casa de su tía y sus primos, sufrirá maltrato físico y psicológico hasta ser enviada al siniestro internado Lowood, donde vivirá una experiencia de miseria y privaciones. Ya adulta, comienza a trabajar como institutriz en Thorfield Hall, que en inglés significa "campo de espinos". Allí conocerá el amor del señor Rochester, tutor de la niña a la que ella enseña. Pero el señor Rochester tiene un pasado oscuro, un pasado que tiene que ver con el lugar donde viven. Cuando Jane descubra el secreto que se esconde en el ático de la mansión, su vida no volverá a ser la misma. En Jane Eyre, Charlotte Bronte demostró una capacidad insólita para describir los sentimientos de los personajes. Considerada una de las primeras novelas feministas, esta obra magistral da origen a una gran tradición de mujeres fuertes, capaces de enfrentarse a un destino adverso y de tomar las riendas de su vida.
Jane Eyre está considerada una de las primeras novelas feministas y hay que decir que su contenido reivindicativo sigue teniendo validez, aunque, desde luego, el papel de la mujer en la sociedad ha cambiado mucho desde los tiempos de las Brontë. La novela vio la luz en 1847, y fue recibida con un enorme éxito de público y crítica. La posibilidad de que hubiera sido escrita por una mujer ni siquiera se barajó, a pesar de que el título original podría haber dado alguna pista: Jane Eyre, una autobiografía. La autora real de la novela, Charlotte Brontë, no se supo hasta la segunda edición, que ya se publicó firmada por su creadora y dedicada, además, a William Thackeray (1811-1863), en agradecimiento a su entusiasmo.
Jane es una niña huérfana que se ha educado en un orfanato miserable. Sin embargo, pese a todas las adversidades que la vida ha dispuesto en su camino, su inteligencia y su afán por aprender consiguen apartarla del mundo de su gris infancia, y logra establecerse como institutriz. Mientras trata de cuidar y educar a la joven Adèle, Jane empezará a trabar una estrecha relación con Edward Rochester, el padre de la pupila. Pero el amor de Jane se verá enturbiado al descubrir que la mujer de Rochester, víctima de la locura, vive encerrada en una habitación de la casa. Una de las grandes novelas de todos los tiempos, Jane Eyre supuso en su época todo un fenómeno, además de un escándalo y una revolución.
Esta edición incluye un estudio introductorio de Stevie Davies, novelista e historiadora, miembro de la Real Sociedad de Literatura del Reino Unido. La traducción está a cargo de Toni Hill Gumboa.
En 1952, el escritor francés André Maurois encontró una caja llena de hojas manuscritas en un guardamuebles de la familia de Marcel Proust. Estudiado el contenido y encontradas referencias epistolares al mismo, Maurois concluye que se trata de una novela de Proust iniciada en 1896 y enriquecida a lo largo de siete años por el escritor con sucesivos textos de índole autobiográfica: el encuentro con el poeta y crítico John Ruskin, su duelo con el escritor bohemio Jean Lorrain, su posición ante el «caso Dreyfus», etc.
En el prefacio Proust nos presenta a los dos principales personajes de la novela, Jean Santeuil y Henri de Réveillon, que son convocados por un escritor llamado C. a su lecho de muerte para ofrecerles su última novela, que Santeuil se encargará de publicar. Ese juego de la novela dentro de la novela no tarda en disolverse dando paso a la voz del protagonista, Jean Santeuil, cuyo nombre sirvió al primer editor de la novela para darle título, pues carecía de él. La génesis de Jean Santeuil es la «memoria» de los años de infancia, adolescencia y formación del protagonista, que empieza recordándose niño en los Champs-Elysées enamorado de una compañera de juegos, Marie Kossichef, para alternar luego ese recuerdo con descripciones contemporáneas: Santeuil está pasando una temporada en el castillo de Madeleine Lemaire.
Anjean Santeuilel lector podrá encontrar el origen de infinidad de anécdotas, obsesiones, reflexiones, paisaje y mundo amoroso desarrollado posteriormente en A la busca del tiempo perdido.
Con Jerusalén liberada, Torquato Tasso se propuso escribir un poema épico a la altura de la Ilíada y la Eneida, pero no inspirado en la mitología, sino en un hecho histórico: la conquista cristiana de Jerusalén durante la Primera Cruzada. El sitio de la ciudad ofrecía el marco para la restauración de la epopeya clásica, pero la imaginación poética le infundió su pathos, porque Tasso jamás renunció a la voluntad de asombrar al lector ni a la convicción de que el verso era el medio para lograrlo. Mezclando verdad y ficción, armas y amores, fábula y tragedia, creó una epopeya moral sublime, reflexiva y melancólica, y no sólo cantó la gloria de los vencedores, sino que puso la poesía al servicio de los vencidos. Publicada en 1 5 8 1, la obra no tardó en convertirse en una de las más leídas y apreciadas de Europa, e inspiró a generaciones de pintores, músicos y escritores: de Tintoretto a Delacroix, de Monteverdi y Händel a Dvořák, y de Milton y Rousseau a Goethe y Byron, todos sucumbieron a los encantos de esta extraordinaria gesta que los melódicos versos de José María Micó logran verter al español con precisión y desenvoltura.
«Ninguna de las dos tiene nada que decir; tú, porque no te comunicas, y yo, porque no escondo nada», le dice Marianne Dashwood a su hermana mayor Elinor en uno de los pasajes más célebres de Juicio y sentimiento (1811), la primera novela que consiguió publicar Jane Austen. Lo no dicho, el secreto deliberado o impuesto, la verdad oculta y la mentira, el pacto de silencio dictado por la lealtado la piedad, son en efecto los temas principales de esta novela que traza un cuadro tan hilarante como patético de las desventuras de dos hermanas casaderas, hijas de gentry pero apartadas -en su condición de muejeres- de la fortuna familiar.
El "Judea", cargado con seiscientas toneladas de carbón, navega con destino a Bangkok. Pero el mar, siempre implacable, en ocasiones puede resultar fatal... Y ésa historia nos cuenta Charly Marlow, segundo oficial del navío, enigmático y escurridizo personaje que no es sino la segunda voz de Joseph Conrad. La vida en el mar y los avatares como marino y viajero constituyen el telón de fondo; y a ella se suma, con un estilo rico y vigoroso y una técnica precisa, la narración de la condición humana, la lucha del individuo entre el bien y el mal. Porque Marlow, como Conrad, nos cuenta el discurrir de la vida, la forja de un destino y la soledad ante el desastre cuando éste sucede. Es ésta una edición especial de Juventud, una obra breve y perfecta de uno de los grandes autores de la literatura universal: Joseph Conrad.
La abadía de Northanger es el trabajo más libre y heterodoxo de Jane Austen. Aunque fue su primera obra, el destino y un editor harto negligente quisieron que apareciera después de su muerte. Y esto es relevante, porque en cierto modo La abadía de Northanger es el Quijote de las novelas de fantasmas, tanto por la actitud de su protagonista, Catherine Morland, una joven fantasiosa fascinada por la lectura de novelas góticas que quiere vivir aventuras y misterios mientras su entorno solo se preocupa por buscarle un marido conveniente, como por la parodia hilarante de las novelas de este género. Todo ello se traduce en una obra tan llena de referencias literarias como fuente de inspiración y disfrute para nuevas generaciones de lectores y lectoras.
Publicada por primera vez en 1818, La abadía de Northanger narra la historia de Catherine Morland, una joven muy aficionada a las novelas góticas. Por ello, cuando los Tilney la invitan a pasar una temporada en su casa de campo, se pone a investigar tortuosos e imaginarios secretos de familia. Pero al comprender que la vida no es una novela, la inocente Catherine pondrá los pies en la tierra y encauzará su futuro según dictan las normas morales y sociales de la época.