En "Relatos fantásticos" el maestro del realismo ruso nos sumerge en mundos donde la frontera entre lo natural y lo sobrenatural se diluye en medio de sugestiones y enigmas que perduran después de su lectura. Iván Turguéniev es uno de los grandes nombres del realismo ruso, pero aquí el lector se sorprenderá con un Turguéniev casi desconocido. Estas historias, prácticamente desconocidas para el lector hispanoparlante, lo revelan también como uno de los grandes escritores de relatos fantásticos. En los nueve relatos que integran esta selección, el genial autor ruso logra con destreza esa condición que Todorov considera inherente al género fantástico: los personajes no sólo se desconciertan, dudan, se preguntan si aquello que viven en realidad sucede, o bien es producto del sueño o la imaginación; también contagian esa duda a quien lee. Iván Turguéniev, maestro indiscutible de la escritura elegante, amigo de Flaubert y Tolstói, es sin duda uno de los más notables autores de la fecunda literatura rusa del siglo XIX.
«La obra de Oscar Wilde es un canto al individuo irrepetible y único en un marco social cada vez más despersonalizado y despersonalizante».LUIS ALBERTO DE CUENCA «Más allá del clásico en el que se ha convertido, y dejando de lado su espíritu de novela gótica, en la que lo maravilloso y costumbrista se dan la mano para crear un universo completamente nuevo, El retrato de Dorian Gray (1890) es una minuciosa descripción de qué ocurre con el libre albedrío cuando se encuentra desligado de la responsabilidad y de la conciencia. La novela comparte la recargada estética de sus cuentos, la ligereza del diálogo, el giro emocional, un poco sentimental incluso, de sus protagonistas. Pero capta, como no se arriesgó en otras obras, el espíritu de la época, los pliegues del alma de Wilde, y, como todos los clásicos, se adelanta a una sociedad que, más de un siglo después, continúa absorta en su propia imagen, venera la juventud, relativiza los valores, desprecia lo fundamental del arte y sigue bailando, mientras todos miran, mientras todos ocultan algo que no desean que los demás contemplen»
Aunque fraguadas sobre todo entre 1858 y 1861, las Rimas están integradas por piezas compuestas a lo largo de casi quince años, hasta el momento de la muerte de Bécquer, sin alcanzar una ordenación definitiva. Los temas dominantes son los propios de la poesía amorosa de todos los tiempos, como la melancolía y la incomunicación, modulados por toda la tradición aprendida (desde el clasicismo grecolatino hasta los romanticismos de escuela, pasando por la literatura del Siglo de Oro) y prestando atención a procedimientos propios de la literatura de consumo, como el sentimentalismo del folletín, la dramatización de la vida privada, la métrica de la zarzuela o el tono de la poesía alemana y de la balada de mediados de siglo.
Gustavo Adolfo Bécquer tuvo una vida y una muerte tan trágicas como cabe suponerle al máximo exponente del Romanticismo literario español.
Rompedoras en lo formal y emocionantes en lo temático, las Rimas nos muestran una de las voces líricas más depuradas y memorables del siglo XIX, cuya fama se ha perpetuado de generación en generación.
Las 16 Leyendas presentes en este volumen confirman a Bécquer como el gran renovador del cuento español decimonónico. Su magistral tratamiento de lo fantástico en historias como «Maese Pérez, el organista», «El monte de las Ánimas» o «Los ojos verdes» hace de ellas auténticas obras maestras del relato gótico.
Tras una travesía llena de aventuras y peligros, el marinero Robinson Crusoe naufraga en una isla desierta donde le esperan más de dos décadas de absoluta soledad.
Para sobrevivir y construir un nuevo mundo desde cero, cuenta con una sola herramienta: sus propias manos. Considerado el padre de la novela británica, Daniel Defoe recurre en esta historia a un brillante uso de la perspectiva para poner en primer plano aspectos como los peligros de la naturaleza, el instinto o la soledad. Uno de los libros de aventuras más leídos de todos los tiempos, traducido por el maestro Julio Cortázar.
Robinson Crusoe es una de las obras de aventuras más famosas de la literatura. Escrita por Daniel Defoe, está considerada como la primera novela inglesa. Cuenta la historia del joven Robinson Crusoe que embarca en un largo viaje como marinero a bordo de un barco mercantil. Una gran tormenta hunde el barco en el que viajaba, naufragando a una isla deshabitada cerca de Venezuela. Solo y sin modo de escapar, pasará sus aventuras en la isla en la que permanecerá durante veintiocho años.
Los mejores libros jamás escritos. Un relato único, que no solamente dispone un nuevo modelo clásico para la novela de aventuras sino que cartografía con nitidez el alma humana.Robinson Crusoe naufraga y acaba en una isla desierta. Allí tendrá que hacer uso de su inteligencia y perspicacia para defenderse de los peligros que esconde el lugar, deshabitado solo en apariencia. Publicada en 1719, está considerado uno de los clásicos más leídos de todos los tiempos, y en rigor, se trata de la primera de las grandes novelas inglesas, un texto fundacional. Además de un libro de aventuras, lleno de inolvidables personajes, Robinson Crusoe es una de las primeras reflexiones narrativas sobre la soledad, la sociedad y las relaciones humanas. La presente edición, traducción de Julio Cortázar, incorpora una detallada cronología, además de una introducción a cargo de John Richetti, catedrático emérito A. M. Rosenthal de lengua inglesa en la Universidad de Pensilvania y uno de los más reconocidos especialistas en la literatura del siglo XVIII. Entre sus numerosos estudios cabe destacar The Life of Daniel Defoe (2005). «La verdadera grandeza de una vida consiste en llegar a ser el dueño de uno mismo.»
Julien Sorel es un plebeyo provinciano, inconformista y rebelde que, si bien carece de recursos, ha recibido del bondadoso cura de su pueblo una educación privilegiada. Ello, unido a su afán de poder y a la seducción que jerce sobre las mujeres, despierta en él la inquebrantable resolución de hacer fortuna. La ascensión y caída de Sorel darán pie a una vívida descripción de una época que no ha ajustado cuentas con el pasado. Compleja y poderosa, esta obra cumbre del XIX sitúa a su autor como el primer novelista de genio de la era burguesa.
El Romancero constituye la manifestación más importante y longeva de la poesía popular en lengua castellana. Nacidos en la Edad Media para ser cantados y compartidos por la colectividad, que los conservaba en la memoria y los transmitía de viva voz, generación tras generación, los romances han pervivido casi hasta nuestros días, sometidos a lo largo de los siglos a una constante y fértil reelaboración. Su característica estructura métrica y su énfasis enunciativo aglutinan piezas de una diversidad poco menos que inagotable: episodios heroicos y caballerescos, lances y trances de amor, historias de inspiración bíblica y clásica, asuntos dominados por la maravilla o el misterio, noticias verídicas de un tiempo ya lejano.