El milagro de Purun Bhagat es, posiblemente, el mejor relato de Rudyard Kipling, Premio Nobel de Literatura y uno de los más destacados narradores de todos los tiempos. La historia sigue la vida de Purun Dass, un alto funcionario del gobierno británico en la India, quien tras alcanzar el pico de su carrera, experimenta una profunda transformación espiritual. Renunciando a sus riquezas, posición social y familia, Dass adopta el camino de un sannyasi, un mendigo errante, y se convierte en Purun Bhagat. A partir de ahí, buscará la soledad en las montañas del Himalaya, llevará una vida austera y de meditación, ganándose el respeto y la devoción de los pueblos de los alrededores, así como de los animales con los que comparte el entorno. Una trama que analiza temas como el desprendimiento, la redención, el respeto por la naturaleza y la búsqueda de la paz interior. Completamos este libro con otros dos textos extraordinarios de este genio británico: Los constructores de puentes y Una guerra de Sahibs.
El mundo perdido narra las aventuras de una expedición a una meseta sudamericana en la que supuestamente sobreviven animales prehistóricos. Se publicó en 1912 y presenta al personaje del profesor Challenger. El protagonista, Ed Malone, reportero del Daily Gazette, es enviado para entrevistarse con el profesor Challenger y hablar con él acerca de su presunto descubrimiento de dinosaurios vivos en Sudamérica. Ese hallazgo había sido ridiculizado por la corriente científica principal, pero Challenger convence a Malone de su veracidad y lo invita a una expedición al Amazonas para conseguir más evidencias del asunto.
E. T. A. Hoffmann (1776-1822) fue uno de los más grandes autores románticos alemanes de fantasía y pionero del género del horror gótico. En El narrador herido, Jack Zipes, especialista en cuentos de hadas, arroja luz sobre cómo la vida de traumas personales de Hoffmann dio forma a su escritura e inspiró sus innovadoras historias. Zipes ha seleccionado cinco de los relatos más influyentes del escritor alemán: El caldero dorado, El hombre de la arena, Cascanueces y el rey de los ratones, El niño misterioso y Las minas de Falun; en ellos explora temas e inventa personajes que se mueven entre la realidad, los sueños y la fantasía. La edición se enriquece de manera genial con los pasteles de tiza y gouache de Natalie Frank, llenos de fuerza, que revelan esos mundos paralelos de Hoffmann en dibujos compuestos a página completa y en los márgenes, pensados exclusivamente para esta edición. El narrador herido presenta, pues, el trabajo atemporal de Hoffmann a una nueva generación de lectores.
París, 1817. En una pensión "de clase media", regentada con economía por una viuda, coinciden los desechos de la sociedad parisina y los jóvenes que sueñan con entrar en ella. En el último piso, el más barato, viven puerta por puerta un anciano que amasó una fortuna fabricando fideos y que, habiendo casado esplendidamente a sus hijas, ahora es menospreciado por ellas, y un estudiante de provincias que apenas tiene para unos guantes amarillos con los que triunfar en un baile. Un tercer huesped, el misterioso Vautrin, que detecta la ambición del estudiante, le propone un tortuoso crimen que podría enriquecerlo de la noche a la mañana.El pobre Goriot (1835), una de las novelas más justamente celebres de la historia de la literatura, enfrenta a dos hombres en los dos extremos de la vida: el anciano que la concluye en la ingratitud y la ruina y el joven que se abre a ella resistiendose a aceptar que habrá de elegir entre la virtud y la corrupción. "¡Ay, sepalo el lector, este drama no es una ficción ni una novela! & x02013;dice Balzac en las primeras páginas& x02013; ¡es tan verdadero que todos pueden reconocer los elementos que hay en el en su casa y quizá en su corazón!
El príncipe y el mendigo, publicada en 1881, es una novela que cuenta las peripecias de dos muchachos, que ven trocados sus papeles sociales (uno es mendigo, el otro, príncipe) y se ven obligados a actuar en situaciones que les son desconocidas. Ambientada en la época de Enrique VIII de Inglaterra (primera mitad del siglo XVI), la obra tiene un marcado carácter de cuento, tanto por las situaciones y solución de las aventuras, como por el carácter didáctico y moralista que el autor quiso darle. Aunque no sea una de las obras más conocidas de Mark Twain, se lee con agrado y las descripciones costumbristas de la ciudad de Londres tienen gran vivacidad y constituyen un gran atractivo.
En la poesía y el pensamiento de Khalil Gibran se mezclan dos mundos, el occidental y el oriental, en lo que tienen de más sencillo y más místico.
El subjetivismo de sus ideas trata de impulsar al hombre hacia la divinidad; su rebelión se basa en la paz interior que el hombre necesita para seguir siendo, para vivir de forma auténtica. El mundo, con sus obstáculos y sus miserias, no es para Gibran otra cosa que el camino hacia la purificación personal. El ansia de fraternidad, de generosidad, de acercamiento entre los hombres es la vara mágica que hará habitable nuestro mundo, cruel e insolidario, material y desdeñoso de los valores auténticamente humanos.