Los cuentos reunidos en El sastre que llegó al cielo, prácticamente desconocidos para el gran público, aparecieron de forma aislada en revistas o periódicos, al margen de las numerosas ediciones realizadas en vida de los hermanos Grimm.
Esta edición reúne diecisiete historias que no fueron objeto de las alteraciones llevadas a cabo por Wilhelm, y son, por tanto, las que se hallan más cerca de la fuente de la que fueron extraídas. Con su lectura se comprenderá cuán larga y dificultosa fue la tarea de ambos hermanos desde el momento en que iniciaron el proceso de fijación escrita de los primeros textos recopilados hasta llegar a las versiones que conocemos en la actualidad.
Estas páginas transportan al lector a un tiempo y a un lugar fascinantes. Es la América prerrevolucionaria en la que, al tiempo que avanza la colonización y mientras los imperios europeos se disputan tierras que sólo les pertenecen sobre el papel, sus legítimos poseedores, los indios, ven extinguirse sus pueblos sin remedio. En ese entorno, esta historia de amor, crueldad, heroísmo y «americanidad», ha cautivado desde su aparición la imaginación del público.
Emma fue la última novela que Jane Austen publicó en vida. En ella nos cuenta las peripecias de Emma Woodhouse, una joven inglesa criada en el seno de una familia acomodada que no sólo no tiene la menor intención de contraer matrimonio, sino que además se empeña en hacer de casamentera para su círculo de amigas, para desgracia de éstas, y en particular para su protegida Harriet Smith. Los consejos de Emma producen todo tipo de equívocos y situaciones embarazosas, lo que se traduce en una obra divertida que, dos siglos después de su aparición, sigue deleitando a los lectores.
Emma Woodhouse es la joven más influyente del apacible pueblo de Highbury, donde vive con su padre. Por su condición de rica
heredera, está firmemente decidida a no casarse nunca, aunque se divierte ejerciendo de casamentera entre su círculo de amigos y conocidos. Esa afición provoca una serie de malentendidos y situaciones embarazosas que convierten esta obra en un excelente retrato de la Inglaterra rural del siglo XIX, así como en una divertida comedia de enredo amoroso que, dos siglos después de su aparición, sigue deleitando a los lectores.
Jane Austen, una de las autoras más célebres y queridas de todos los tiempos, nos regala con Emma una comedia romántica encantadora y llena de ingenio, un retrato exquisito de la sociedad georgiana que sigue maravillando a personas de todas las edades. Con una perspicacia incomparable y una habilidad única para desentrañar la naturaleza humana, la autora nos introduce en la vida de Emma Woodhouse, una joven de espíritu vivaz y mente aguda que se dedica a hacer de casamentera en su pequeño círculo social. Así pues, nuestra protagonista se embarca en un viaje de descubrimiento donde sus bienintencionados, pero a menudo equivocados, intentos de emparejar a sus amigos, revelan tanto su carácter como las complejidades de las relaciones humanas. Esta novela es, por consiguiente, una celebración del amor en todas sus formas y una invitación a disfrutar de las pequeñas alegrías de la vida. Con su humor sutil y su aguda observación de la naturaleza humana nos ofrece una lectura que no solo entretiene, sino que también toca el corazón.
Emma Woodhouse no es la típica heroína de Jane Austen: no es dependiente, no tiene un status y una economía precarios, y no necesita, para asegurar su futuro, cazar marido. Al contrario, es una joven «inteligente, bella y rica», que no aspira al matrimonio y que rige como por derecho natural los destinos de la pequeña comunidad de Highbury. Emma (1816) es una fulgurante comedia de equívocos, llena de ocultaciones, intrigas y errores que muchas veces ins*piran vergüenza ajena, pero en la que el sentido del ridículo sirve como vehículo para el acierto, la franqueza y la sensatez. Esta traducción de Sergio Pitol se acompaña con las célebres ilustraciones de Hugh Thomson para la edición de 1896.