Paul Cézanne y Émile Zola iniciaron en la infancia una amistad que enlazaría sus destinos de por vida: no sólo compartían origen geográfico, medio social y educativo, e intereses intelectuales, sino también una profunda complicidad. Pese a la distinta suerte artística de cada uno―Zola alcanzó pronto reconocimiento y éxito, mientras que Cézanne, aislado, apenas expuso su obra hasta el final de su vida, gracias a Ambroise Vollard―, mantuvieron un fructífero diálogo durante treinta años, incluso después de la publicación de La obra en 1886 en la que supuestamente Zola retrataba a su amigo pintor de un modo poco favorable. Estas cartas muestran bajo una nueva luz la riqueza de una amistad tan compleja como genuina, y la singular sensibilidad de dos artistas que tuvieron el privilegio de conocerse y lo celebraron sincerándose sobre sus preocupaciones más íntimas, artísticas y personales, a menudo indistinguibles para ambos.
En su dedicatoria a la reina Isabel, Pulgar define con claridad el propósito de su galería de retratos, dejando clara la raigambre clásica de su inspiración: «Yo, muy excelente reina y señora, criado desde mi menor edad en la corte del rey, vuestro padre, y del rey don Enrique, vuestro hermano, movido con aquel amor de mi tierra que los otros hobieron de la suya, me dispuse a escribir de algunos claros varones, perlados y caballeros, naturales de vuestros reinos, que yo conocí y comuniqué, cuyas hazañas y notables hechos, si particularmente se hobiesen de contar, requería hacerse de cada uno una gran historia. Y por ende, brevemente, con el ayuda de Dios, escribiré los linajes y condiciones de cada uno y algunos notables hechos que hicieron, de los cuales se puede bien creer que en autoridad de personas y en ornamento de virtudes y en las habilidades que tovieron, así en la ciencia como en las armas, no fueron menos excelentes que aquellos griegos y romanos y franceses que tanto son loados en sus escrituras»
Sumérgete en la lectura de este clásico de la literatura y disfruta al mismo tiempo de las exquisitas ilustraciones del pequeño teatro de papel.
La historia de amor más famosa y trágica de todos los tiempos en una edición elegante y original, en la que los protagonistas salen de las páginas del libro y cobran vida en un pequeño teatro con las principales escenas de la historia.
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Los protagonistas de la obra maestra de Jane Austen, en una edición elegante y original, salen de las páginas del libro y cobran vida en los dibujos de un pequeño teatro que alberga las principales escenas de la historia ambientada en la campiña inglesa de finales del siglo XVIII.
Colmillo Blanco narra la vida de un perro lobo llamado Colmillo Blanco y su relación con los seres humanos, especialmente con su dueño, en el territorio de Yukón, durante la fiebre del oro. Colmillo Blanco tiene que adaptarse a los diferentes ambientes en los que se encuentra, desde su nacimiento en la naturaleza salvaje hasta su vida como perro de pelea en un pueblo, y finalmente su transformación al ser domesticado por el hombre. A través de la historia de Colmillo Blanco, London explora temas como la crueldad, la redención y la relación entre el ser humano y el mundo animal. Colmillo Blanco es una de las obras más conocida de Jack London y ha sido adaptada en varias ocasiones para el cine y la televisión.
La acción de esta novela compleja y ambigua, se desarrolla entre dos mundos opuestos, la vida en estado salvaje y el mundo civilizado, que se caracterizan principalmente por la crueldad imperante en ambos. El protagonista, un joven lobezno mitad perro, llamado Colmillo Blanco, va a experimentar un profundo cambio en su vida al encontrarse en su camino con el hombre. Es una novela inolvidable, donde el universo humano es expuesto como un mundo hostil y cruel, en el que, sin embargo, hay cabida para el amor y la esperanza, cuya temática y estructura no delimita, ni exige una edad determinada en el lector.