Los «Cuentos inquietantes» aquí reunidos, la mayoría de los cuales han permanecido inéditos en castellano hasta hoy, lo son cada uno a su manera. Algunos se escoran levemente hacia lo sobrenatural, en la línea de los relatos de fantasmas de Henry James, historias en las que el elemento ultraterreno sobrevuela la cotidianidad de modo casi imperceptible: sutilmente invasivo, tan evanescente en ocasiones que la duda atenaza al lector hasta el final provocándole una deliciosa inquietud.
Cumbres borrascosas es la novela del enfrentamiento apasionado, en muchos momentos violento, entre Heathcliff y Catherine. Como se han criado juntos durante la infancia, casi en un plano de igualdad, la unión parece imposible. Sin embargo, él lo intenta obstinadamente y cuando se convence de que nunca podrá satisfacer sus deseos, escapa de allí. Regresa a los tres años, convertido en un rico propietario. Esto le permite creer que se halla en la misma situación social que su amada. Cuando vuelve a ser rechazado, se entrega obsesivamente a destruir el hogar de Catherine.
Esta extraordinaria novela, firmemente arraigada en el imaginario colectivo por los sombríos, majestuosos y legendarios paisajes del Yorkshire, se despliega como una historia de amor apasionada y tempestuosa que trasciende los límites de la vida y la muerte. Esta obra se establece no solo como un pilar de la literatura inglesa sino también como un viaje desgarrador hacia los abismos del corazón humano. Mediante una prosa que corta el aliento y una trama que se desenvuelve con la fuerza de una tormenta sobre los páramos, Emily Brontë nos invita a explorar la complejidad de los sentimientos humanos con un relato de amor y venganza que permanecerá en tu memoria, pues la complicada relación entre Heathcliff y Catherine Earnshaw desafía las convenciones sociales, la moralidad y hasta el mismo destino.
Emily Brontë fue la mediana de las hermanas Brontë y, al igual que Anne y Charlotte, se convirtió en una afamada escritora gracias a su única novela, publicada un año antes de su muerte bajo un seudónimo masculino. Cumbres Borrascosas narra la desgarradora relación entre Catherine y Heathcliff, una historia de amor, pero también de celos, de odio y de venganza. Alejada del romanticismo tradicional, la novela supuso toda una revolución en cuanto a su estilo y su estructura, y aunque la crítica del momento le brindó una tibia acogida, el tiempo ha acabado concediéndole el lugar que se merece como uno de los grandes clásicos de la literatura universal.
La única novela de Emily se publica en 1847, un año antes de su muerte, y fue objeto de duras críticas y rechazo general. Una reacción negativa para con una autora a la que debemos mucho por haber dado a luz una obra como Cumbres borrascosas. No es fácil reflejar la pasión tal y como Emily lo hizo en su novela. Y más difícil aún transmitirla con tal maestría e intensidad al lector. Emily Brontë legó en sus páginas todo su talento, que junto a su percepción del mundo y de la vida, dieron lugar a una historia que nos traslada a ese mundo pasional. Nada es gratuito en Cumbres borrascosas, hasta las descripciones del paisaje, la casa, son necesarias, formando, a su manera, parte de la historia. Herencia bien afianzada en Brontë del papel de la naturaleza en el Romanticismo, consiguió con su pluma la creación de una obra para todos los tiempos. Una obra que ya ha sobrevivido a modas, corrientes, cambios y siglos, demostrando así su inmenso valor. Lo que en dos palabras queda dicho: un clásico.