Esta edición comentada e íntegra, a cargo de los escritores Fernando Iwasaki y Jorge Volpi, recoge los cuentos completos del universal Edgar Allan Poe, en una nueva traducción de Rafael Accorinti para acercar al autor a los lectores del siglo xxi. El volumen incluye nuevos prólogos de Mariana Enriquez y Patricia Esteban Erlés y comentarios para cada uno de los sesenta y siete cuentos firmados por las plumas más destacadas de la literatura breve en español. Las ilustraciones de Arturo Garrido, que consiguen traducir en imágenes las palabras del maestro, hacen de esta nueva edición una joya con múltiples lecturas, para poder seguir afirmando que sus cuentos siguen más vivos que nunca. ¡Larga vida a Poe!
Considerado el padre del realismo ruso y a la vez el precursor más genial del absurdo moderno, Nikolái Gógol (1809-1852) dinamitó las convenciones literarias del siglo xix. Su obra es el puente fundamental por el que transitaron después autores como Dostoievski, Bulgákov o el propio Kafka. Esta edición –que reúne la totalidad de su narrativa breve abarca desde el folclore colorista y demoníaco de sus primeros ciclos ucranianos (Veladas en el caserío cerca de Dikanka y Mírgorod), hasta las alucinadas estampas urbanas de sus relatos petersburgueses. El lector encontrará aquí obras maestras universales como «Tarás Bulba», «La Avenida Nevski», «La nariz» o «Diario de un loco», junto a piezas imprescindibles como «El retrato» o «El Vii» –donde el terror y la sátira se dan la mano–, así como una sección dedicada a todos aquellos textos dispersos o inconclusos, voluntaria o involuntariamente, a su muerte. La escritura de Gógol, capaz de transitar en un mismo párrafo de la risa incontenible al horror existencial, disecciona la burocracia, la corrupción moral y la pequeñez humana con una agudeza visual sin precedentes. Gógol es el inventor de un realismo grotesco donde lo sobrenatural irrumpe con naturalidad en la grisura cotidiana, y este es un volumen esencial para comprender el origen de la literatura moderna.
Mientras se iban publicando los relatos reunidos en el segundo volumen de estos Cuentos completos, entre 1909 y 1937, Edith Wharton se adentrará en el siglo xx, en el que vivirá las fracturas sociales del nacimiento del siglo, el conflicto de la I Guerra Mundial en primera persona, el periodo de entreguerras y el Crack del 29. Son los cuentos que aparecieron antes y después de su novela universal, La edad de la inocencia (Premio Pulitzer en 1921). Son sus décadas de mayor esplendor literario, donde su prosa alcanzó las mayores cotas de calidad y sus cuentos reflejaron como pocos el advenimiento de un nuevo mundo y una nueva sensibilidad.
La prosa de Gógol resultó sorprendente en su época por su originalidad, y fue celebrada por autores tan distintos como Pushkin y Nadezhdin. Gógol se aleja de la tradición narrativa de los cuentos populares mezclando los elementos sobrenaturales del cuento popular con los elementos de la conciencia narrativa individual. El juego de diferentes voces narrativas, la inclusión de términos coloquiales y vulgares, las constantes digresiones y las ocasionales lagunas de memoria del narrador, que interrumpen, distorsionan u oscurecen el significado de lo que relata constituyen las principales características del estilo gogoliano. "Cuentos de San Petersburgo" da título a una serie de relatos que fueron publicados en diferentes momentos, entre 1835 y 1842. Existen dos elementos unificadores en este libro: el primero, y más obvio, la presencia de San Petersburgo; el segundo, que están protagonizados por personajes solitarios que viven una situación de conflicto a causa de un elemento perturbador (una oculta presencia demoníaca) que trastoca la precaria armonía de su mundo.
Cuentos de San Petersburgo reúne los cinco relatos que Nikolái Gógol ambientó en la grandiosa capital rusa del siglo XIX: «La nariz», «El retrato», «La avenida Nevski», «El diario de un loco» y «El capote». Publicados entre 1835 y 1842, todos están protagonizados por personajes extraordinarios que persiguen sus anhelos entre calles anónimas y hostiles. Mezclando la sátira con la fantasía, la compasión con la condena y lo cotidiano con la locura, el autor muestra el reverso conflictivo de la vida urbana decimonónica, al tiempo que crea una renovadora visión literaria que dejará su impronta en numerosos autores rusos e internacionales.