«La Patrulla del Tiempo» es un clásico indiscutible de la ciencia ficción y una obra maestra de la ucronía, escrita por Poul Anderson, Gran Maestro Nebula y el autor que más premios Hugo ha obtenido en toda la historia del género.
En 1960, Anderson publicaba la que entonces parecía una obra cerrada, Guardianes del Tiempo, en la que se incluían cuatro relatos protagonizados por un carismático patrullero del tiempo, Manse Everard. Esas historias habían aparecido previamente en la revista The Magazine of Fantasy and Science Fiction y eran, todas ellas, aventuras de una policía del tiempo que debía vigilar el pasado para evitar que la futura existencia de una máquina del tiempo pudiera alterar el devenir de la humanidad. En la década de 1980 esta serie se amplió con varios títulos adicionales en torno al mismo protagonista, hasta completar la presente versión en un solo volumen. Desde entonces, esta asombrosa revisión de la historia de la humanidad se ha convertido en un clásico de la ciencia ficción moderna.
Manse Everard es un patrullero del tiempo, uno de los esforzados paladines que protegen la historia de las alteraciones que una máquina del tiempo podría introducir en la incierta matriz del futuro. En sus diversas aventuras por el pasado, lo vemos intrigando entre los persas de Cambises, Astiages y Ciro en su guerra con Grecia; con los conquistadores españoles y el imperio inca; con los vikingos y godos en la Escandinavia regida por Odín; en la Jerusalén de David y Salomón; en la Germania invadida por Roma y en otros muchos momentos cruciales del pasado dela humanidad.
Durante siglos, los Carryx han destruido o esclavizado en toda la galaxia. Pero ahora se enfrentan a un enemigo inmortal, y la clave para su supervivencia está en manos de los humanos del planeta Anjiin.
Las naves Carryx descienden y se llevan a los mejores humanos; entre ellos, a Dafyd Alkhor -asistente de un brillante científico. Todos son abandonados en una lucha contra otras especies con la extinción como precio del fracaso. Solo Dafyd y algunos compañeros comprenden que para sobrevivir deberán comprender (y manipular) a los propios Carryx. Y al hacerlo, Dafyd se convertirá en el hombre más odiado de la historia y el guardián de su pueblo.
Tras derrotar a Rahl el Oscuro, Richard se dispone a disfrutar de la máxima recompensa a la que podría aspirar: el amor de Kahlan. Pero, inadvertidamente, el joven rasgó el velo que separa el mundo de los vivos del de los muertos y ahora debe enfrentarse al mal supremo, al temible Custodio del inframundo, que intenta escapar. Para vencerlo, Richard debe aprender a dominar sus incipientes talentos arcanos, pues de otro modo morirá. A no ser que Richard aprenda a controlar sus poderes, nadie, ni siquiera su amada Kahlan, la poderosa pero benevolente Madre Confesora, podrá salvar al mundo. El único modo de lograrlo es ponerse en manos de las misteriosas Hermanas de la Luz, que afirman ser su única esperanza.
El asesino Artemis Entreri y su compañero Jarlaxe, el elfo oscuro, han llegado a las tierras infestadas de monstruos del norte helado a petición de su patrón. No tardan mucho en verse envueltos en una lucha entre fuerzas poderosas a las que nada les gustaría más que verlos muertos... o algo peor.
Pero Entreri y Jarlaxle son algo más que simples mercenarios errantes, y las antiguas fuerzas maléficas de las salvajes Tierras de la Piedra de Sangre posiblemente hayan encontrado unos rivales dignos de su fiereza.
Cuanto más cruenta y violenta es una noticia, más llama la atención: La sangre manda. Así reza la máxima periodística que hará que Holly Gibney, la detective a la que Bill Hodges legó su agencia Finders Keepers, y que ya apareció en la trilogía Bill Hodges y en El visitante, se interese por la matanza en el instituto Albert Macready y acabe enganchada a las noticias. Esta vez deberá luchar contra lo que más teme... sola.
En «El teléfono del señor Harrigan» una amistad entre dos personas de distintas edades perdura de manera más que inquietante. La vida de Chuck nos ofrece una hermosa reflexión acerca de la existencia de cada uno de nosotros. Y en La rata un escritor desesperado se enfrenta al lado más oscuro de la ambición.
Cuatro relatos en los que Stephen King sorprende nuevamente a los lectores y los conduce a lugares intrigantes y sobrecogedores.
La zona muerta es una de las mejores y más espeluznantes obras de Stephen King.
A John Smith le horrorizó descubrir que había pasado más de cuatro años en coma. Pero le horrorizó aún más descubrir que podía conocer las cosas por anticipado. Él sabía que aquel hombre perverso iba a convertirse en presidente de Estados Unidos e iba a destruir el mundo. Y por eso tenía que matarlo...
Un mundo de fantasía en el que historia y magia se entrelazan de manera prodigiosa
Por la autora de JONATHAN STRANGE Y EL SEÑOR NORRELL
Tras las verdes colinas y los bosques silenciosos se ocultan confines misteriosos, más allá de los cuales la realidad se pliega en formas mágicas y llenas de peligros. Los protagonistas tienen que verselas con seres traviesos y maliciosos que se divierten alterando el sentido y el orden de las cosas. En estos ocho relatos, los magos y las hadas se entrometen en las vidas absolutamente anodinas de párrocos locales y princesas engreídas, así como en el destino de figuras históricas como María Estuardo, reina de Escocia, o el duque de Wellington.
La Compañía se ha disuelto y sus integrantes emprenden caminos separados. Frodo y Sam avanzan solos en su viaje a lo largo del río Anduin, perseguidos por la sombra misteriosa de un ser extraño que también ambiciona la posesión del Anillo. Mientras, hombres, elfos y enanos se preparan para la batalla final contra las fuerzas del Señor del Mal.
La apacible vida de Richard Cypher se ve truncada por el brutal asesinato de su padre. ¿Quién querría matar a un simple comerciante que no esconde ningún secreto? ¿O es que tenía alguno? ¿Está su muerte relacionada con el extraño libro que trajo de uno de sus viajes y que hizo aprender de memoria a su hijo Richard? De ser así, este también corre peligro.
La búsqueda del asesino se convierte en una carrera contra el tiempo para salvar todas las tierras conocidas del dominio del mal. Para hallar respuestas, Richard deberá sacar a la luz emociones que ha reprimido durante mucho tiempo y confiar tanto en los viejos amigos como en los nuevos. Pero nadie es quien dice ser, ni siquiera él mismo.
Segundo volumen de las andanzas del autoestopista galáctico, con las dos novelas que cierran esta maravillosa "trilogía en cinco partes." A lo largo de la historia ha habido grandes sagas galácticas: Fundación, de Asimov, Dune, de Herbert, Odisea espacial, de Clarke, Star Trek, de Roddenberry o La guerra de las galaxias, de Lucas Pero solo una de ellas, la saga de la Guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams, aporta algo único a la literatura interestelar: el humor. Tras la aparición en esta colección de Los autoestopistas galácticos, que reunía la trilogía inicial, este volumen aporta de propina las otras dos novelas Hasta luego, y gracias por el pescado e Informe sobre la Tierra: fundamentalmente inofensiva que expanden el asunto hasta nada menos que una "trilogía en cinco partes."