Comenzó como un niño prodigio, llegó a ser una especie de héroe nacional... y acabó considerado el enemigo público número uno. A los trece años, jugó la que muchos consideran «la partida del siglo», y un año después se convirtió en el campeón más joven de la historia de Estados Unidos. Su listado de logros siguió creciendo hasta culminar en el Campeonato Mundial de 1972, con su victoria contra Borís Spasski, una partida que resultó una perfecta metáfora de la Guerra Fría.
Víctima de una enfermedad mental, se perdió en teorías conspirativas y murió en Islandia, fugitivo de la justicia estadounidense.
Con guion de Julian Voloj e ilustraciones de Wagner Willian, Blanco y negro es un relato fascinante sobre la determinación y la fama, pero también sobre la soledad y el miedo.
Este libro ofrece la edición del epistolario inédito cruzado entre Max Aub, María Teresa León y Rafael Alberti entre 1953 y 1972, fecha de la muerte de Aub. La fecunda colaboración empezada en los años de la guerra civil española se reanuda gracias al contacto epistolar, que aborda asuntos relativos al desarrollo de proyectos colectivos, como la revista Los Sesenta, y a la ingente tarea editorial desplegada en México, Argentina e Italia para difundir la obra de los refugiados españoles, brindando asimismo importantes datos sobre la gestación de textos fundamentales de la literatura exílica, cuales Memoria de la melancolía, Roma, peligro para caminantes y La gallina ciega. El interés de esta correspondencia radica en la posibilidad de descubrir aspectos desconocidos de la vida y de la poética de Aub, León y Alberti y de ahondar en el difícil contexto histórico y literario en el que se mueven a lo largo de sus forzosas peregrinaciones, fieles al ideal republicano y unidos en la elaboración de una memoria histórica silenciada por el régimen de Franco.
Las peripecias de seis mexicanos que hallan el remedio al tedio, el bochorno y la frustración en un traje de verano. El pintoresco encuentro en Chicago entre un punk y un anciano donde la hostilidad inicial se transforma en emociones inolvidables. Y la guardería del futuro: una prodigiosa habitación donde todos los deseos de los niños se hacen realidad.
En una antigua zona de marismas de la capital islandesa, aparece flotando en un estanque el cadáver de un vagabundo. Como a casi nadie le importa su muerte, la policía archiva rápidamente el caso. Un problema menos. Sin embargo, un joven agente llamado Erlendur, que conocía al mendigo de sus rondas por el corazón de la ciudad, empieza a obsesionarse con las circunstancias del trágico suceso. Hay varios detalles que indican que no se trató de un simple accidente y Erlendur tiene la firme convicción de que todos merecen justicia.
Esta primera antología de la poesía de Simón Partal es una gran fiesta, una esperada rave en la arena, junto a la orilla, muy cerca del mar y de sus profundidades.
Ese de anoche recoge la aventura vital de un poeta que vive de cara a la vida: las sábanas tendidas en un prado abierto, un grupo de chicos que trabajan sus cuerpos en el paseo marítimo, el perro que persigue a las palomas sin intención de atraparlas, la nieve que cae sobre el campo y que exige un caminar de otra manera son algunas de las imágenes y escenarios de esta poesía orientada al milagro cercano de la existencia, versos que no explican el mundo, sino que se empapan de él. Con un fondo enigmático y sereno, la mirada de Partal es la mezcla perfecta de sabiduría y de avidez, de trascendencia y de instinto, de silencio y de hambre.
«Delicada y cruda, antigua y novísima, lírica y prosaica, esta poesía nos habla del ardor del deseo, del amor que otorga sentido y «ofrece desapego», de lo innecesario del acontecimiento, de cómo lo divino accede a manifestarse en el rojo de los tomates, y de la impotencia que a veces se esconde en las palabras. Mientras leemos estos poemas descarnados, conmovedores, sabemos ya que se quedarán por siempre a vivir con nosotros».
En el otoño de 1940 un barco con civiles noruegos y soldados alemanes a bordo naufraga en Bodö, frente a la costa noruega, al impactar contra una mina. La joven Vera Lind y su hijo recien nacido sobreviven pero su esposo, el armador Thor Falck, y cientos de personas, civiles y tambien soldados alemanes, fallecen.
Setenta y cinco años despues, Vera se suicida. En el funeral, Sasha, la nieta encargada de pronunciar las palabras de despedida, es abordada por la antigua editora de su abuela, quien le habla de un desconocido manuscrito titulado El cementerio del mar, que fue confiscado por las fuerzas de seguridad de Noruega en 1970. Tambien le entrega una carta: es la nota de suicidio en la que Vera le pide a su nieta que llegue hasta el fondo de lo que ocurrió en el naufragio. Con la ayuda de un periodista, antiguo colaborador de los servicios secretos noruegos, Sasha está decidida a descubrir la verdad.