«Se Acerca el Invierno, anunciaba el lema de los Stark, y sin duda había caído con crueldad sobre ellos.»
El juego de alianzas, traiciones y engaños para hacerse con el Trono de Hierro se vuelve más despiadado tras la muerte del joven rey Renly Baratheon. Aunque la ambición de los que se disputan la victoria no conoce límites, la amenaza más terrible acecha tanto a los cuatro reyes como a un Poniente devastado por el conflicto.
Desde el lejano norte, una horda de bárbaros y gigantes se cierne lentamente sobre los Siete Reinos. Sin embargo, junto al pueblo libre se aproxima un enemigo incluso más estremecedor: los Otros, unos guerreros sobrenaturales que no temen a la muerte porque la conocen muy bien.
La Guardia de la Noche, minada y debilitada, tiene los días contados. Su última esperanza recae sobre los hombros de Jon Nieve, bastardo de Invernalia. Puede que el resultado de la guerra por el poder supremo aún esté por decidirse...
«—¿Qué es lo que más desea nuestro corazón? —preguntó Arianne, entrecerrando los ojos.
—Venganza. —Hablaba en voz baja, como si temiera que pudieran oírlo—. Justicia.»
Entre campos de batalla llenos de fantasmas y lúgubres fortalezas en ruina, entre ciudades convertidas en cementerios y tierras reducidas a osarios, la guerra de los Cinco Reyes toca a su fin.
La casa Lannister y sus aliados parecen haber salido victoriosos. Sin embargo, algo se remueve en las entrañas de los Siete Reinos y, mientras cuervos en forma humana se dan un festín de cenizas, se forjan nuevas alianzas y complots.
Pero incluso en esta paz del rey, aparentemente consolidada, fuerzas inesperadas se preparan para lanzar un ataque sangriento. Los hombres del hierro, liderados por Ojo de Cuervo, herederos de un culto olvidado, atacan al suroeste, obligando al Trono de Hierro a enfrentarse a un desafío sin precedentes.
Y de las brumas de un recuerdo enterrado hace mucho, una profecía siniestra amenaza la soberanía de la reina Cersei...
La segunda era continúa con una intriga política llena de magia.
Waxillium Ladrian y su socio Wayne se enfrentan a una enemiga inaudita tras el brutal asesinato del hermano del gobernador, una kandra rebelde que ha perdido el juicio y ya no obedece al nuevo dios de Scadrial, Armonía.
Mientras Wayne y Marasi intentan frustrar las amenazas contra el gobernador y evitar que la ciudad estalle en revueltas multitudinarias, Wax da caza a una asesina capaz de utilizar cualquier poder y de hacerse pasar por cualquiera. Pero él mismo se verá perseguido por las sombras de su pasado…
Los Brazales de Duelo son las mentes de metal que antaño poseyó el lord Legislador. Casi nadie cree en su existencia, pero un investigador kandra regresa a Elendel con evidencias y una imagen que conmociona a Waxillium Landra: una fotografía de su hermana Telsin apresada por su tío, el líder de una siniestra organización conocida como el Grupo.
Wax viaja al sur para investigar acompañado de Wayne, Marasi y MeLaan. Allí descubren que el Grupo ha encontrado los restos de un misterioso barco y tiene prisionero a un superviviente enmascarado. ¿Podrán Wax y los suyos localizar los Brazales antes de que caigan en manos equivocadas?
A través de la verídica y conmovedora historia de Ahotep, Christian Jacq nos muestra un Egipto fabuloso al borde de la desaparición, que renacerá de sus cenizas impulsado por el valor y la pasión de una valiente y astuta joven. Sin la reina Ahotep, el Valle de los Reyes nunca habría existido, Egipto no hubiera conocido el período de esplendor que fue el Imperio Nuevo ni a los más gloriosos de sus faraones, entre ellos Ramsés el Grande.
Una pandemia arrasa un mundo desprevenido. Neffy, una joven bióloga torturada por los errores que han hundido su carrera, decide participar en los ensayos remunerados de una vacuna. Pero, tras una mutación repentina del virus, se encuentra en un hospital casi vacío, sin Internet, teléfono ni señal de televisión. El mundo exterior es territorio inexplorado, y Neffy está atrapada allí dentro con un grupo de personas en las que no confía. Con una prosa despiadada y sobrecogedora, Claire Fuller da una vuelta de tuerca a la literatura de pandemia, y enfrenta a su protagonista a una decisión imposible: saldar cuentas con los fantasmas de su pasado o volver la vista hacia un futuro que se presenta caótico, terrorífico y desconocido. Una distopía deslumbrante, con iguales dosis de ficción especulativa e historia reciente.
Un adolescente escapa con una chica a la que ha secuestrado tras matar con una pistola a un guardia de seguridad. Esta es la historia de una huida, una road movie en la que la maldad disimulada, la imposición de una identidad y el machismo soterrado son motivos suficientes para que el protagonista se fugue en compañía de la chica y reclame a voz en grito, en cada uno de sus actos, que lo dejen en paz.
Caídos del cielo fue adaptada al cine por el propio Ray Loriga (La pistola de mi hermano), que plasmó en imágenes ese mundo de obligaciones y retos que ponen en evidencia lo que hay detrás de él: nada.
La realidad debe ser otra cosa, a lo mejor otra cosa peor, más mala, algo atroz, en fin, como la respiración un poco agónica del hombre invisible que también soy yo».
Un alto ejecutivo se queda en paro y decide rehacer su vida al margen de todo lo que le rodea, contando con su imaginación como única aliada. A partir de ahí, y desde el mayor de los sarcasmos, vivirá como una aventura fantástica cualquier hecho cotidiano. El protagonistacrea un mundo propio, unas veces siendo él mismo, otras haciéndose pasar por otro. Otro que actúa con la insolencia y el respaldo de la locura más cuerda.
Un apasionante juego de encuentros y desencuentros con el amor, la soledad, el sexo, la amistad..., con la vida y la muerte, en definitiva. Mucho más que una novela, Tonto, muerto, bastardo e invisible es también una crítica a nuestra sociedad, hilvanada con un lenguaje lúcido y brillante.
Sobre un fondo de boleros, el protagonista de esta novela atraviesa la adolescencia con la frente cuajada de acné. Cada uno de aquellos granos era un pecado mortal, según le decía el confesor. El sentido de la culpa no podía desligarlo del pacer y éste era la hierba quemada del verano, el sonido de la resaca en la playa bajo el cañizo ofuscado por la luz del arenal.
Sobre un fondo de crímenes famosos en aquella Valencia todavía huérfana de los años cincuenta se desarrolla la conciencia del protagonista. El crimen de la envenenadora, el garrote vil a aquel esquizofrénico que asesinó y cubrió de flores a la niña antes de depositarla en una acequia, la aparición de las piernas depiladas de un hombre con las uñas pintadas dentro de un saco: a través de esta geografía de la memoria un tranvía con jardinera cruzaba la ciudad y se dirigía a la playa de la Malvarrosa. En ese espacio olvidó el protagonista la neurosis del padre, la tortura de una educación religiosa, la sordidez de aquel tiempo. Desde el fondo de la adolescencia llegó a Valencia un día en que todos los escaparates de las pastelerías exhibían la imagen del general Franco confeccionada a base de frutas confitadas.