«No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio».
El mito de Sísifo es el ensayo fundacional de la filosofía del absurdo, una obra mayúscula que dio a conocer el gran talento de Albert Camus. Publicada en 1942, el mismo año que El extranjero, fue una de las primeras obras que revelaron al público la inteligencia y la sensibilidad del autor.
El título del ensayo hace referencia a un personaje de la mitología griega que enfadó a los dioses por su extraordinaria astucia y fue condenado a empujar perpetuamente una piedra enorme montaña arriba. Al llegar a la cima, la piedra volvía a caer hasta el valle, desde donde Sísifo debía volver a empujarla hasta la cumbre, y así eternamente. Por medio de esta alegoría, Camus discute la cuestión del suicidio y el valor de la vida, presentando a Sísifo como imagen del esfuerzo inútil e incesante del hombre. De este modo plantea la filosofía del absurdo, según la cual nuestras vidas son insignificantes y no tienen más valor que el de lo que creamos. Siendo el mundo tan fútil, pregunta Camus, ¿qué alternativa hay al suicidio?
Nicole y André son una pareja de profesores franceses jubilados que viajan a Moscú para visitar a Masha, la hija de él, nacida de un primer matrimonio. En un sutil juego de pensamientos y reflexiones de ambos protagonistas, se va perfilando la conciencia que tienen de su presente, como si el distanciamiento de su vida parisina habitual actuara como catalizador para adquirir un conocimiento definitivo de sí mismos y de su relación. A través de esta historia, Beauvoir aborda temas como las crisis de pareja, el miedo a envejecer o la sensación de fracaso al no haber alcanzado las metas soñadas en la juventud. Inspirada en sus estancias junto a Sartre en la Unión Soviética durante la década de 1960, la autora contrapone en esta singular novela el entusiasmo de los primeros tiempos hacia aquel país con la posterior decepción ante la desaparición de un ideal socialista puro y soñado.
En el verano de 1980, pocos días antes de la ceremonia de apertura de los célebres Juegos Olímpicos boicoteados por multitud de países tras la invasión soviética de Afganistán, Liza Klein y su madre abandonan Moscú para pasar tres días en el campo, pero ni siquiera estas breves vacaciones permiten a la joven descansar de la severa educación que le impone su protectora madre de orígenes aristocráticos. A través de la relación entre ambos personajes, la autora revisita lugares olvidados para reconstruir el pasado: ¿qué supone haber nacido y crecido en la Unión Soviética?, ¿en qué consistía aquella «educación» y hasta qué punto era, pese a todo, soviética la que inculcaron a sus vástagos las elites nacidas del deshielo?
La vida de Karin, adolescente de un barrio obrero de Dresde, gira en torno a Paul, su primer amor; su amiga Marie, que sueña con convertirse en la primera mujer en pisar la luna, y la hermana pequeña a la que cuida mientras sus padres tratan de mantener la familia a flote. Cuando Paul huye desperadamente al bloque occidental, Karin recibe una visita de la Stasi: de pronto, el régimen ocupa el centro de su vida perturbándola por completo y la joven se ve atrapada en un juego manipulador en el que la inocencia no tiene cabida. Con una mirada intimista pero implacablemente lúcida y un estilo sobrio capaz de plasmar todos los matices de la realidad, Charlotte Gneuß narra la pugna entre el ansia de libertad propia de la juventud y el poder autoritario, retratando un mundo regido por la ambigúedad al que es asombrosamente fácil adaptarse para sobrevivir, pero en el que todo, incluso la moral, parece sospechoso.
Elvira Sastre, escritora, traductora y filóloga, nació en Segovia en 1992, es una de las poetas más reconocidas e influyentes de la poesía en español de los últimos años. Su obra lírica está reunida en el libro Lo que la poesía aún no ha escrito, Visor 2023. Como novelista en 2019 obtuvo el Premio Biblioteca Breve. «A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba de una escritora distinta, especial, con una mirada digna de ser oída. Sus obras son espejos para mucha gente porque reflejan estados de ánimo colectivos, ofrecen refugio a quien los lee y le cuentan también su propia historia, porque su autora tiene una mirada a la vez íntima y social, romántica y reivindicativa; y algo más que es la virtud que distingue a los buenos poetas: ser una buena narradora. Volver a estas páginas nos confirma que no nos equivocábamos a quienes empezamos a seguirle la pista en ellas».
La palabra mágica es mucho más que una guía de escritura, es una conversación. Isabel Allende comparte los triunfos, errores y aprendizajes que los desafíos y las alegrías le han brindado a lo largo de los años. A partir de sus propias vivencias, este libro es una clase magistral para todo aquel que desee iniciar su propio viaje literario.
«La literatura es mágica: armar una historia es un proceso misterioso, orgánico, instintivo. Al escribir entro en la dimensión de los sueños, la intuición, las premoniciones; debo rendirme y dejar que los personajes hagan lo que tienen que hacer y que la historia se cuente a sí misma. Paso la mayor parte de mi tiempo sola y en silencio, como un monje en su celda. Escribir es como meditar. En la soledad recuerdo, escucho voces, tengo visiones. Mientras más callada estoy, más oigo y más veo. En el silencio de la escritura a veces me visitan espíritus —¿o serán las musas?—. Lo siento como un roce en la nuca. Al escribir me transformo en médium. La escritura para mí no es una opción, es una adicción».
Isabel Allende
La soledad del corredor de fondo, de Alan Sillitoe, es uno de los más lúcidos y crudos retratos de la Inglaterra obrera de posguerra. Un libro sobre la guerra de clases, la honradez, la huida y el deseo de aislamiento o individualismo a ultranza que, casi seis décadas después de su publicación original, continúa respirando con la misma hondura seca y el mismo pulso silencioso que lo hicieron inolvidable.
Colin Smith vive en un barrio obrero de Nottingham con su madre viuda, el amante de esta y sus tres hermanos pequeños. Su vida no es ejemplar y tiene la sensación de que el mundo ya ha decidido por él. Cuando roba una panadería y acaba en un reformatorio, descubre algo inesperado: se le da bien correr. En la carrera solitaria de la madrugada encuentra un territorio propio, una claridad que no había conocido, y unos privilegios que no desea para sí, hasta que finalmente tendrá que elegir entre el éxito como héroe deportivo y la soledad del corredor de fondo. Alan Sillitoe reúne en este volumen mítico una descarnada colección de relatos centrados en el sombrío aislamiento de la clase obrera, en los pequeños delitos que se cometen para salir adelante y en la profunda ira que domina a los habitantes de las ciudades industriales, abocados a la desesperación, una realidad que sigue hoy tan vigente como lo fuera hace más de medio siglo.
Esta sátira de la Revolución rusa y el triunfo del estalinismo, escrita en 1945, se ha convertido por derecho propio en un hito de la cultura contemporánea y en uno de los libros más mordaces de todos los tiempos. Ante el auge de los animales de la Granja Solariega, pronto detectamos las semillas de totalitarismo en una organización aparentemente ideal; y en nuestros líderes más carismáticos, la sombra de los opresores más crueles.
Bienvenidos a la ciudad de Elantris, la poderosa y bella capital de Arelon llamada «la ciudad de los dioses».
Antaño famosa sede de inmortales, lugar repleto de poderosa magia, Elantris ha caído en desgracia. Ahora solo acoge a los nuevos «muertos en vida», postrados en una insufrible «no-vida» tras una misteriosa y terrible transformación.
Un matrimonio de Estado destinado a unir los reinos de Arelon y Teod se frustra, ya que el novio, Raoden, el príncipe de Arelon, sufre inesperadamente la Transformación, se convierte en un «muerto en vida» y debe refugiarse en Elantris. Su reciente esposa, la princesa Sarene de Teod, creyéndolo muerto, se ve obligada a incorporarse a la vida de Arelon y su nueva capital, Kae. Mientras, el embajador y alto sacerdote de otro reino vecino, Fjordell, usará su habilidad política para intentar dominar Arelod y Teod con el propósito de someterlos a su emperador y su dios.