El diamante
La muerte camina junto a mí, pero la Parca no es un rival para mí.
Estoy encerrada en un mundo lleno de monstruos, vestidos con trajes de hombre, y de gente que no es lo que parece.
No podrán retenerme para siempre.
Ya no reconozco a la persona en la que me he convertido y lucho por hallar el camino que me lleve de vuelta junto a la bestia que me da caza por las noches.
Me llaman el diamante, pero lo único que han creado es un ángel de la muerte.
El cazador
Nací siendo un depredador, con la crueldad incrustada en todos y cada uno de mis huesos.
Y cuando, en mitad de la noche, me roban lo que me pertenece, como un diamante escondido dentro de una fortaleza, noto que ya no puedo retener a la bestia que hay en mí.
La tierra se teñirá de sangre mientras destrozo este mundo para encontrarla.
Y la devolveré al lugar al que pertenece.
Nadie se librará de mi ira, especialmente aquellos que me hayan traicionado.
Stefan Zweig, reconocido como uno de los mayores biógrafos de todos los tiempos, examina con su habitual perspicacia y sutileza la vida y obra de tres grandes escritores, y queda fascinado por la lucidez de Tolstói, la imparcialidad de Casanova y la ambigüedad de Stendhal. A los tres los considera "poetas de sus vidas" puesto que todos ellos hicieron de su experiencia vital y su biografía materia literaria. Pero mientras que Casanova habló de sí mismo de un modo casi ingenuo y anecdótico, para regocijo del lector, el "egocéntrico" Stendhal lo hizo con la clarividencia del psicólogo capaz de desmontar las coartadas de la propia psique, y Tolstói, por último, transformó la autobiografía en una autentica búsqueda espiritual, ética y religiosa.
Nadie sabe quién es Dama, solo que pinta. Se desconoce si es joven o anciano, si es hombre o una mujer. De Dama solo se ha oído que emplea su mano izquierda, que ejecuta sus trabajos como acuchillando el lienzo. Salvo aquellos que las compran, nadie ha visto lo que oculta bajo el papel de estraza con el que envuelve sus pinturas.
Con cada subasta, su obra se revaloriza y la incógnita sobre su identidad aumenta; pero cuando Lucas Cúe, el popular deportista, aparece brutalmente asesinado, el inspector Valtierra debe encontrar un nexo entre el crimen y el cuadro más reciente del misterioso pintor; descubrir quién acecha tras el seudónimo.
Todos quieren a Daisy Jones, aunque nadie sabe quererla. Porque, en realidad, todos quieren algo de ella.
La industria discográfica quiere explotar su talento y el magnetismo que despliega sobre el escenario, sin importarle lo que ella sienta. Los hombres que revolotean a su alrededor quieren meterse en su cama. Sus fans quieren saberlo todo sobre la gran estrella y sus detractores quieren hacer público hasta el último de sus secretos. Todos creen que es una muñeca rota, una estrella fugaz. Quieren verla caer.
Hasta que por fin encuentra a alguien que vale la pena. Alguien que, a su manera, la quiere de verdad. Que la entiende y la desea y la respeta como ella a él. Pero entonces todo se vuelve aún más complicado.
Florencia, mediados del siglo XVI. Lucrezia, tercera hija del gran duque Cosimo de’ Medici, es una niña callada y perspicaz, con un singular talento para el dibujo, que disfruta de su discreto y tranquilo lugar en el palazzo. Pero cuando muere su hermana Maria, justo antes de casarse con Alfonso d’Este, primogénito del duque de Ferrara, Lucrezia se convierte inesperadamente en el centro de atención: el duque se apresura a pedir su mano, y su padre a aceptarla. Poco después, con solo quince años, se traslada a la corte de Ferrara, donde es recibida con recelo. Su marido, doce años mayor, es un enigma: ¿es en realidad el hombre sensible y comprensivo que le pareció al principio o un déspota implacable al que todos temen? Lo único que está claro es lo que se espera de ella: que proporcione cuanto antes un heredero que asegure la continuidad del título.
En el quincuagésimo aniversario de su publicación original, la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española rescatan su edición conmemorativa de esta obra maestra de la literatura del siglo XX.
Pertenece a la serie "Edición conmemorativa de la RAE y la ASALE"
En 2007, coincidiendo con el octogésimo cumpleaños de Gabriel García Márquez, la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española prepararon esta edición conmemorativa de Cien años de soledad publicada por Alfaguara. Se trata de la última versión que revisó y corrigió personalmente el autor de este clásico contemporáneo sin igual en nuestra lengua.
Hoy, una década más tarde y tras haber pasado varios años lejos de las librerías, la edición vuelve a estar en disposición de los lectores para celebrar el quincuagésimo aniversario de su publicación.
En esta edición, la obra de García Márquez viene acompañada de espléndidos textos críticos de autores de la talla de Mario Vargas Llosa, Álvaro Mutis, Carlos Fuentes, Víctor García de la Concha, Claudio Guillén y Sergio Ramírez, entre otros.