En la vida de Elizabeth Egan todo tiene su sitio, desde las tazas de café hasta los materiales de trabajo. El orden y la precisión la ayudan a tener la vida bajo control y a escapar del dolor que ha sufrido en el pasado. A la par que mantiene su negocio, Elizabeth debe hacer, a regañadientes, de madre de su sobrino, por lo que tiene poco margen para equivocarse y, por su puesto, para divertirse.
Pero un día alguien entra inesperadamente en su vida. El misterioso Ivan es un ser espontáneo, despreocupado y que siempre busca la aventura, todo lo contrario que Elizabeth. Ivan encontrará al amor de su vida incluso antes de que ella lo vea, y le enseñará que la vida sólo vale la pena cuando nos dejamos cegar por su colorido y su ocasionar confusión.
A modo de testamento poético, el gran maestro Ángel García López cuestiona en este nuevo libro la deriva lamentable emprendida por la poesía española última, donde falsos poetas han usurpado las riendas de la lírica. Apoyado en una declaración del también poeta y editor Abelardo Linares: «La casa de la Poesía es una casa en la que los okupas han echado a los poetas y se han quedado a vivir ahí», 'Testamento hecho en Wátani' levanta los faldones a la falacia para descubrir esa triste realidad. Y lo hace con esa poesía proteica que es capaz de recrear el lenguaje y convertir el verso en una creación magistral donde confluyen armónicamente la forma y el contenido.
Los poetas feroces cuentan lobos para dormir es un homenaje a la poesía y, muy especialmente, a los poetas que mantuvieron desigual debate entre poesía y vida. Con soltura y atrevimiento, huyendo de tópicos habituales, desde ángulos novedosos sabe reflexionar y dar la vuelta a la realidad preconcebida. Su humor y aparente despreocupación están, sin embargo, teñidos de amargura, pues sus poemas no dejan de ser sino una tentativa de lo infinito inalcanzable; la constatación de que, a la postre, la vida es mucho más que la poesía.
Todo el mundo en Athena, Misisipi, conoce a Charlie Harris, el amable bibliotecario dueño de un gato llamado Diesel al que pasea con correa. Ha regresado a su ciudad natal para sumergirse en los libros, pero pronto la vida real lo envuelve en una novela de misterio…
Godfrey Priest, famoso, arrogante y manipulador autor de bestsellers gore y antiguo compañero de clase de Charlie, aparece muerto.
A pesar de los resentimientos Charlie, con la ayuda de Diesel, deciden resolver el misterio de la muerte del desagradable novelista a quien no le faltan enemigos.
Un legendario café
Una familia valiente
Un amor prohibido
Wiesbaden, 1945. La joven Hilde apenas puede creer su suerte: la guerra ha terminado y el Café del Ángel se ha salvado milagrosamente. Hilde sueña con volver a convertir el negocio familiar en el glamouroso lugar que reunía a artistas y personalidades de la ciudad. Pero los primeros conflictos no tardan en surgir cuando una bella joven entra en el café y se presenta como su prima Luisa. ¿Quién es esa enigmática mujer que ha luchado por llegar hasta allí desde Prusia Oriental? Entre las dos jóvenes crece una rivalidad que amenaza con envenenar el ambiente del café. Hasta que ambas se dan cuenta de que tienen algo en común: un secreto de la guerra que les ha perseguido hasta el día de hoy...
Al comienzo, Jonathan Pine es simplemente el director nocturno de un lujoso hotel. Pero, cuando un intento de pasar información acerca de un hombre de negocios internacionales con tratos sospechosos alojado en el establecimiento se vuelve en su contra de una manera terrible y empiezan a morir personas cercanas a Pine, él se compromete a luchar contra unas fuerzas tan poderosas que no podría ni imaginar.
En un relato escalofriante sobre corruptas agencias de inteligencia, sumas millonarias y la verdad tras el brutal comercio de armas, John le Carré crea un mundo claustrofóbico en el que no se puede confiar en nadie.
Nacer es la primera migración, el exilio compartido por la humanidad entera. A ciertas personas la vida o la violencia las empuja a seguir alejándose del lugar natal. Itinerantes, arrancadas, crisálidas del pasado perdido. A ellas dedica este libro William González Guevara, joven poeta transterrado que grafiteó versos de Rubén Darío en las paredes de un barrio de Madrid. La vida de los Inmigrantes de segunda transcurre en páramos contemporáneos, en neones de sueños apagados y vastas podredumbres. Allí donde brotan casas de apuestas para crear ludópatas y fusilar sueños. Donde el autorretrato del artista adolescente incluye una nueva vacía, tu chándal favorito, tu acento repudiado. Donde pese al racismo, todo el mundo el mundo refiere pagarte en negro. William acoge en sus versos lo que no cabe en los pactos de silencio.
El relato, íntimo y personal, de un hombre que nunca llegó a conocer a su mujer.
Yoel Raviv, agente del Mosad, acaba de enviudar y decide abandonar su profesión y alquilar una casa en las afueras de Tel Aviv para empezar una nueva vida junto a su hija, su madre y su suegra. Pero este período de paz se ve truncado cuando Yoel descubre que, en verdad, no sabía nada de su esposa.
Empieza, así, un duro camino en el que tendrá que asumir que realmente nunca ha escuchado a ninguna mujer de su familia. Despues de toda una vida sacando a la luz los secretos de los demás, se ve obligado a mirar hacia atrás, a las mentiras que el mismo ha dicho, al sombrío enigma de la vida y la muerte de su mujer, a sus años al servicio del Estado y a la misteriosa conducta de su hija.
Keats comenzó a escribir su Hiperión a finales de septiembre de 1818 cuando tenía 22 años, y lo abandonó definitivamente en abril del año siguiente. La caída de Hiperión no se conoció hasta 1856. El poema intentaba reconstruir libremente el plan de su anterior Hiperión y fue empezado a escribir a mediados de julio de 1819 en Shanlin. En ambos textos se describe cómo fueron marginados los dioses pre-helénicos, los Titanes, con la llegada de los nuevos dioses olímpicos, encabezados por Júpiter. Al comienzo del mismo se ve a Saturno y a los demás Titanes derrotados, todos menos Hiperión, el Dios del Sol, que intenta animar a sus compañeros y levantar sus decaídos espíritus. Según Richard Woodhouse: "El poema, de haber sido completado, habría tratado del destronamiento de Hiperión, el anterior Dios del Sol, por Apolo, e incidentalmente de los de Océnao por Neptuno, de Saturno por Júpiter... y de la guerra de los Gigantes (o Titanes) por restablecer en el mando a Saturno, con otros sucesos sobre los que tenemos muy oscuras indicaciones en los poetas mitológicos de Grecia y Roma. De hecho, los incidentes habrían sido puras creaciones del cerebro del poeta."