Continuamos con el proyecto de ediciones ilustradas de las novelas de Joe Abercrombie. Tras La voz de las espadas, con las espectaculares ilustraciones de Alejandro Colucci, llega el segundo volumen de la trilogía de La Primera Ley: la apasionante Antes de que los cuelguen, a cargo del extraordinario artista David Benzal. La mejor fantasía en ediciones preciosas y cuidadas que te van a acompañar por mucho tiempo.
Hay pocos hombres en el reino de Amarra. Tras un fallido intento de rebelión contra el matriarcado, la mayoría de los nobles del país murieron. Ahora, las mujeres de Amarra deben conseguir a sus maridos (si es que quieren uno) secuestrándolos en otros reinos.
Olerra, una princesa guerrera que aspira al trono, desea probar su valía secuestrando a un marido. Y no a cualquier marido. Para superar a su traicionera prima, debe conseguir al mejor. Por suerte para ella, un joven príncipe, el segundo hijo de su mayor enemigo, es famoso por su atractivo y por su carácter tranquilo y dócil. Es la elección perfecta para que pueda reclamar la corona.
Sanos, el heredero del reino de Brutus, desprecia la mera idea de una sociedad dirigida por mujeres. Entrenado desde su nacimiento para luchar, liderar y seguir los pasos de su padre, su camino ha estado decidido desde la cuna. Hasta que ocupa el lugar de su hermano menor durante una broma estando de borrachera, y de pronto descubre que ha sido secuestrado y llevado al palacio de Amarra. Allí le cuentan que va a convertirse en el marido de la potencial reina Olerra. Sanos necesita escapar antes de que alguien descubra su auténtica identidad, pero cuanto más conoce a su captora, menos seguro está de lo que realmente quiere.
Theo Silva, vaquero indomable. Mujeriego empedernido. Un problema seguro envuelto en un cuerpo que corta la respiración.
Y me está mirando como si quisiera devorarme.
Pero por fin estoy a punto de escapar de un matrimonio tóxico y me he prometido que me mantendré alejada de los hombres, así que lo único que veo cuando lo miro es una tentación servida junto a una generosa ración de desamor.
Es difícil confiar en este hombre..., pero aún lo es más resistirse a él.
Más que difícil, es imposible, porque Theo no es de los que se rinden... Y por mucho que intente pasar de él, derrite mi gélida coraza y pulveriza todas mis defensas.
Mientras tomamos una copa en un bar del pueblo, le confieso mis secretos más oscuros y profundos. Y luego paso con él la noche más ardiente de toda mi vida.
Y luego le pido que olvide lo que ha ocurrido.
Se suponía que iba a ser una historia de una sola noche.
Un secreto.
Pero, por culpa de una consecuencia inesperada, va a ser un secreto imposible de guardar.
«Feliz 53 cumpleaños, doctor.
Bienvenido al primer día de su muerte.»
Así comienza el anónimo que recibe Frederick Starks, psicoanalista con una larga experiencia y una vida tranquila. Starks tendrá que emplear toda su astucia y rapidez para, en quince días, averiguar quién es el autor de esa amenazadora misiva que promete hacerle la existencia imposible. De no conseguir su objetivo, deberá elegir entre suicidarse o ser testigo de cómo, uno tras otro, sus familiares y conocidos mueren por obra de un asesino, un psicópata decidido a llevar hasta el fin su sed de venganza. Dando un inesperado giro a la relación entre médico y paciente, John Katzenbach nos ofrece una novela en la tradición del mejor suspense psicológico.
Los medios de comunicación han lanzado un mensaje de alerta: un meteoro se dirige hacia la Tierra y su impacto podría ser de una magnitud equivalente al que provocó la desaparición de los dinosaurios. Hay quienes creen que llega el inminente final, mientras que otros actúan como si nada. Sin embargo, no hay héroes que vayan a salvar a la humanidad. Cada uno tendrá que enfrentarse a este momento preapocalíptico con sus fortalezas y vulnerabilidades.
J.-C. Deveney y Tommy Redolfi nos trasladan a un paisaje donde la pesadez de la nieve construye el escenario del fin del mundo. En él, los personajes se cruzan y se entrelazan, intentando seguir con sus vidas en un contexto de recesión, incertidumbre y desapego.
Estamos ante un libro que verdaderamente, y no como se suele decir con tantas obras, encierra un mundo; un cuerpo de catorce caras que señala y resume algunos de los instantes decisivos de la Historia universal, ordenados cronológicamente y narrados de forma magistral.
En mitad de la noche en un barrio tranquilo de Minneapolis raptan a Luke Ellis, de doce años, tras haber asesinado a sus padres. Una operación que dura menos de dos minutos. Luke se despierta en la siniestra institución conocida como el Instituto, en un cuarto que se asemeja al suyo pero sin ventanas. En habitaciones parecidas hay más niños: Kalisha, Nick, George, Iris y Avery Dixon, entre otros, que comparten capacidades especiales como la telequinesia o la telepatía. Todos ellos se alojan en la Mitad Delantera de la institución. Los mayores, en cambio, se encuentran en la Mitad Trasera. Como dice Kalisha: «El que entra no sale».
La señora Sigsby, la directora, y el resto del personal se dedican a aprovecharse sin compasión del talento paranormal de los chicos. Si te portas bien te premian. Si no, el castigo es brutal. Luke se da cuenta de que las víctimas van desapareciendo y son trasladadas a la Mitad Trasera, así que se obsesiona con huir y pedir ayuda. Pero nunca nadie ha escapado del Instituto...
Cuanto más cruenta y violenta es una noticia, más llama la atención: La sangre manda. Así reza la máxima periodística que hará que Holly Gibney, la detective a la que Bill Hodges legó su agencia Finders Keepers, y que ya apareció en la trilogía Bill Hodges y en El visitante, se interese por la matanza en el instituto Albert Macready y acabe enganchada a las noticias. Esta vez deberá luchar contra lo que más teme... sola.
En «El teléfono del señor Harrigan» una amistad entre dos personas de distintas edades perdura de manera más que inquietante. La vida de Chuck nos ofrece una hermosa reflexión acerca de la existencia de cada uno de nosotros. Y en La rata un escritor desesperado se enfrenta al lado más oscuro de la ambición.
Cuatro relatos en los que Stephen King sorprende nuevamente a los lectores y los conduce a lugares intrigantes y sobrecogedores.
El autor Ben Mears regresa a Salem's Lot para escribir un libro sobre la casa que le atormenta desde que era solo un niño. Sin embargo, al llegar se encuentra su aislado pueblo invadido por vampiros. Y, conforme las criaturas sedientas de sangre reclaman más víctimas, Mears se hace cargo de convencer a un pequeño grupo de creyentes para oponerse a los no muertos.