Los Voss no son una familia normal: para empezar, viven en una iglesia reutilizada. La madre, que años atrás tuvo cáncer, vive en el sótano; el padre está casado con la antigua enfermera de la madre; el pequeño medio hermano no tiene permitido hacer o comer nada divertido; y los hermanos mayores son irritantemente perfectos. Y luego está Merit.
Merit Voss colecciona trofeos que no ha ganado y secretos que su familia la obliga a guardar. Mientras navega por la tienda de antigüedades local en busca de su próximo trofeo, se encuentra a Sagan. Su conexión es inmediata hasta que descubre que él está completamente fuera de su alcance. Merit se encierra profundamente en sí misma, observando a su familia desde la distancia, cuando descubre un secreto que ningún trofeo en el mundo puede arreglar.
No es fácil vivir entre dos mundos, y la niña Maryse lo sabe. En casa, en la isla caribeña de Guadalupe, sus padres se niegan a hablar criollo y se enorgullecen de ser franceses de pura cepa, pero, cuando la familia visita París, la pequeña repara en cómo los blancos los miran por encima del hombro. Eternamente a caballo entre la lágrima y la sonrisa, entre lo bello y lo terrible, en palabras de Rilke, asistimos al relato de los primeros años de Condé, desde su nacimiento en pleno Mardi Gras, con los gritos de su madre confundiéndose con los tambores del carnaval, hasta el primer amor, el primer dolor, el descubrimiento de la propia negritud y de la propia feminidad, la toma de conciencia política, el surgimiento de la vocación literaria, la primera muerte. Estos son los recuerdos de una escritora que, muchos años después, echa la vista atrás y se zambulle en su pasado, buscando hacer las paces consigo misma y con sus orígenes.
Tras recitar sus poemas en una velada literaria en Dublín, Frances y Bobbi conocen a Melissa, una atractiva escritora que quiere publicar un reportaje sobre ellas. Estas dos universitarias que en el pasado fueron pareja se verán atraídas hacia ella y su marido Nick: un matrimonio acomodado que se acerca a la cuarentena y con el que terminarán formando un complejo ménage à quatre.
Ambientada en la bohemia artística irlandesa, esta historia de amores libres y relaciones ambiguas ofrece un retrato honesto de una generación que rechaza las etiquetas impuestas.
Entre presentaciones de libros, estrenos teatrales y vacaciones en la Bretaña francesa, las conversaciones de los personajes convierten el debut de Sally Rooney en una novela de ideas marcada por unos diálogos ocurrentes y un hábil sentido del humor. La autora indaga en las delicadas crueldades de la interacción humana en una obra inteligente sobre la amistad, el deseo y los celos.
Mientras sus personajes descubren el poder que tienen sobre los otros, Rooney articula una adictiva historia sobre el funcionamiento de la inocencia, el impacto de la infidelidad y el espejismo del libre albedrío.
Conversaciones entre amigos ha situado a Rooney como una de las voces más prometedoras de su generación. Una obra aguda y reveladora que es a la vez una novela de iniciación, una comedia sobre el amor y un alegato feminista.
Desde hace algún tiempo, Cristina y yo habíamos especulado con la posibilidad de hacer un trabajo en el que pudieran conjuntarse y dialogar sus textos con algunos de mis dibujos, y llegó el momento cuando apareció Conversaciones entre pájaros, los del bosque y los del alma, esos pájaros de su alma de afrodescendiente, consciente y orgullosa de esa herencia cultural híbrida que vive en sus versos y vuela en los esbozos de esos pájaros igualmente híbridos escondidos entre sus páginas.
CARLOS MAYORAL PARA LIBROTEA: "No podía faltar la conversación alcohólica por excelencia, esa que se origina en cualquier bar del mundo (en este caso, en “La Catedral”) y que permite divagar por cualquier argumento, saltándose cualquier límite. Como ejemplo tenemos aquí a Zavalita, uno de los personajes de esta gran novela de Mario Vargas Llosa, que comienza preguntándose “en qué momento se había jodido el Perú”… como se jodieron tantas cosas."
Conversación en La Catedral es algo más que un hito en el derrotero literario del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa: es un punto de referencia insoslayable, un dato fijo en la historia de la literatura actual.
Zavalita y el zambo Ambrosio conversan en La Catedral. Estamos en Perú, durante el «ochenio» dictatorial del general Manuel A. Odría. Unas cuantas cervezas y un río de palabras en libertad para responder a la palabra amordazada por la dictadura.
Conversación en La Catedral (1969) no es, sin embargo, una novela histórica. Sus personajes, las historias que éstos cuentan, los fragmentos que van encajando, conforman la descripción minuciosa de un envilecimiento colectivo, el repaso de todos los caminos que hacen desembocar a un pueblo entero en la frustración.
Conversación en La Catedral es una cruda radiografía del envilecimiento y la frustración de la sociedad peruana bajo la presión de un poder dictatorial.
"¿En que momento se había jodido el Perú?"
Zavalita y el zambo Ambrosio conversan en La Catedral. Estamos en Perú, durante el "ochenio" dictatorial del general Manuel A. Odría. Unas cuantas cervezas y un río de palabras en libertad para responder a la palabra amordazada por la dictadura. Conversación en La Catedral no es, sin embargo, una novela histórica. Sus personajes, las historias que estos cuentan, conforman la descripción minuciosa de un envilecimiento colectivo, el repaso de todos los caminos que hacen desembocar a un pueblo entero en la frustración.
Aparecida en 1969, Conversación en La Catedral es considerada unánimemente hoy, cuando celebramos el cincuenta aniversario de su publicación, una de las novelas más emblemáticas de la literatura contemporánea en español. De ella, Mario Vargas Llosa ha dicho: "Es con la que me quedaría si tuviera que elegir una sola entre las que he escrito".