El verdadero periodismo es aquello que nadie quiere que se publique.
Una novela que bajo la apariencia de una comedia de costumbres, ofrece un thriller con poco o nada que envidiar a los mejores del mercado. A partir de la «excusa» de la investigación del asesinato de una joven sin familia, se hace una disección, tan irónica como implacable de nuestro mundo contemporáneo, en concreto de la alta sociedad, de las luchas de poder en los medios de comunicación y de las cloacas de la superficie.
Con la misma fuerza narrativa de La Malnacida, Beatrice Salvioni nos transporta a la Italia fascista y nos hace mirar el mundo con los ojos de dos muchachas atormentadas y rebeldes, inseparables, a las que la historia desea mantener separadas.
Estamos en Monza en abril de 1940, y Francesca lleva cuatro años sin noticias de Maddalena. Su amiga está encerrada en un manicomio y nunca ha respondido a las cartas que le ha enviado. ¿Estará resentida? La vida de Francesca también se ha visto alterada: ha huido de casa para vivir con Noè Tresoldi, lo que ha provocado un escándalo. Su madre la acusa de ser una degenerada, una malacarne .
Cuando Maddalena regresa al pueblo, aparenta ser la muchacha valiente de siempre, pero resulta claro que las cosas ya no son iguales. Al tiempo que intenta averiguar qué ocurrió en el manicomio, mientras las dos amigas tratan de redefinir los límites y el alcance de su amistad, el país entra en plena guerra, el hambre y el miedo no paran de apretar y Francesca y Maddalena han de enfrentarse a complicadas decisiones. ¿De parte de qué bando se pondrán
Gwyn Jones está más que satisfecha con su vida en Graves Glen. Ella, junto a su madre y su prima, ha formado un nuevo y poderoso aquelarre, regenta una exitosa tienda de artículos de brujería y ha empezado a entrenar a algunas brujas jóvenes de la ciudad. A medida que Halloween se aproxima, solo hay un problema, y tiene nombre y apellidos: Llewellyn Wells Penhallow. Wells ha regresado a Graves Glen para restablecer la conexión de su familia con la ciudad que fundaron, y también para empezar una nueva vida tras años de ser un hijo obediente en Gales. Cuando abre su propia tienda justo enfrente de la de Gwyn, pronto descubre que puede conseguir más de lo que imaginaba siendo su competencia. Cuando la pugna profesional da paso al terreno personal y desemboca en un apasionado beso, ambos deciden mantenerse alejados el uno del otro, convencidos de que ha sido solo una coincidencia fruto de la magia. Pero cuando un misterioso aquelarre de brujas llega a la ciudad y los poderes de Gwyn empiezan a disiparse, ella y Wells deberán trabajar juntos para descubrir qué quieren esas brujas y cómo pueden restaurar la magia de Gwyn antes de que sea demasiado tarde.
Tras cinco años de matrimonio y el nacimiento de su hijo Ramsés, Amelia Peabody y su marido Radcliffe Emerson han cambiado las aventuras arqueológicas en Egipto por una casa georgiana con jardín en la Inglaterra victoriana. Amelia, que nunca ha sido una dama convencional, afronta su flamante vida doméstica con más resignación que entusiasmo, pero la inesperada muerte de sir Henry altera sus planes hogareños. La viuda, lady Baskerville, acude a la pareja para que se pongan al mando de la excavación que capitaneaba su marido, quien había descubierto una tumba real intacta en Luxor. Pero a la muerte de sir Henry se suman otros extraños sucesos y empieza a circular el rumor de que una maldición se cierne sobre la tumba del faraón.
Una novela rica y compleja que se ha ganado bien merecidamente su prestigio
«Escribiré mi informe como si contara una historia, pues me enseñaron siendo niño que la verdad nace de la imaginación. El más cierto de los episodios puede perderse en el estilo del relato, o quizá dominarlo: como esas extrañas joyas orgánicas de nuestros océanos, que si las usa una determinada mujer brilla cada día más, y en otras en cambio se empañan y se deshacen en polvo.»
La luz es la mano izquierda de la oscuridad, y la oscuridad es la mano derecha de la luz. Las dos son una, vida y muerte, juntas como amantes en kémmer, como manos unidas, como el término y el camino.»
«Escribiré mi informe como si contara una historia, pues me enseñaron siendo niño que la verdad nace de la imaginación». Así comienza su relato Genly Ai, enviado al planeta Gueden —también llamado Invierno por su gélido clima— con el propósito de contactar con sus habitantes y proponerles unirse a la liga de planetas conocida como el Ecumen. Los guedenianos tienen una particularidad que los hace únicos: son hermafroditas, y adoptan uno u otro sexo exclusivamente en la época de celo, denominada kémmer.