Una adivina le dijo a Mila que encontraría a un hombre que la dejaría sin aliento... Se calló la parte en la que literalmente Mila corría por su vida.
Habiendo hecho siempre lo que se esperaba de ella, Mila se viste como corresponde, solo sale con universitarios ejemplares y no hace preguntas. Ni sobre las ausencias de su padre ni por qué no le deja poner un pie en su lugar de nacimiento: Rusia.
Asfixiada por las reglas y la falta de respuestas, Mila hace lo que siempre quiso. Sube a un avión con destino a Moscú.
Nunca esperó enamorarse de un hombre en el camino. Uno con tatuajes en las manos y secretos en los ojos.
Pero la venganza es un plato que se sirve mejor frío, y no pasa mucho tiempo hasta que la hace su prisionera. Desafortunadamente, el invierno ruso es el más frío de todos, y Mila pronto descubre que la única forma de escapar intacta es lograr lo imposible: descongelar el corazón de su captor.
Después de haber pasado por sus respectivos infiernos, Sophie y Logan se conocen en un grupo de apoyo. La química entre ellos es inmediata: sienten que pueden contárselo todo e incluso compartir el peso de su dolor con el otro. Sophie le confiesa cómo su madre cayó en la adicción, abandonándola, y Logan comparte la historia de la muerte de su mejor amigo. Juntos irán desenredando los traumas que los atrapan, comprendiéndose mutuamente y volviendo a confiar en el mundo y en sí mismos. Una novela sobre dos almas que se encuentran, quizá, porque estaban destinadas a hacerlo.
Estos poemas los encontró Inmaculada Pelegrín (Lorca, 1969) una mañana de enero en un lugar llamado Farrera con vistas al Alto Pirineo. Por esta circunstancia no debe extrañar que, al leerlos, huelan a hierba y a pan de centeno o se escuche, de fondo, bramar un cabirol. Fue imprescindible, para que ocurriera, que estuviesen por allí Fernando Carreter, conductor de diligencias; su hijo Saúl, descifrador de contraseñas; y Tito Pedro, un ermitaño sabio que los acogió en su eschatia. Aunque debatieron mucho sobre el tema, ninguno se atreve a afirmar si cuando decimos la teoría de las cosas nos estamos refiriendo a que nosotros tenemos una teoría sobre las cosas o a que las cosas tienen su propia teoría sobre el mundo.
Carlota Ferrer siempre ha vivido entre dos mundos en los que no ha acabado de encajar: la astrofísica y el periodismo. Por eso cuando acepta trabajar en el mismo periódico en el que su padre dejó su legado lo hace con una doble intención. Descubrir la verdad de su familia y encontrar su propia voz. Lo que no imagina es que el universo tiene sus propios planes. Un evento de moda, un cruce de miradas imposible de ignorar y un Big Bang emocional capaz de obligarla a reformular no solo sus teorías sobre el amor.
¿Será capaz de reescribir las leyes de su propio universo?
Sheila Medina construye con pericia una novela de amor con toques de astrofísica con la que se sumerge en el universo STEAM. La teoría del todo o nada es una historia irresistible, llena de frescura, ciencia y buen humor que reivindica con estilo el poder femenino o el valor de las buenas amigas, entre otros temas. Tu próximo core memory literario ya está llegando.
Nora Roberts se pone en la piel de una peligrosa fugitiva con corazón de hierro.
Hace doce años que Liz responde al nombre de Abigail Lowery. Vive sola, acompañada de su perro guardián en una casa a las afueras de un pueblo en Arkansas, permanentemente en alerta. Si la encuentran, esta vez estará preparada.
En una pequeña población donde todos sus habitantes se conocen, las personas reservadas y celosas de su intimidad suelen levantar muchas sospechas, sobre todo si van armadas incluso cuando hacen la compra. Esta actitud de Abigail despertará la desconfianza del apuesto jefe de policía de la zona, que pronto quedará fascinado por su carácter indómito y por la vulnerabilidad que cree entrever en sus ojos.
Cuando la presencia del atractivo agente comienza a ser difícil de eludir, Abigail debe tomar una decisión: huir de allí o enfrentarse de una vez a los Volkov, la familia rusa que años atrás puso precio a su cabeza.
Jebi está cansada de la ruidosa y abarrotada Seúl y de su aburrido trabajo en un estudio de fotografía de la ciudad, así que, cuando ve un anuncio acerca de la hermosa isla de Jeju, decide dejar su trabajo y pasar allí el verano.
Pero como si fuera una señal, el último día de su viaje, justo cuando debe regresar a su vida real, Jebi lo pierde todo: el teléfono, las tarjetas de crédito y el billete de avión. Mientras pasea por un pueblo de pescadores pensando qué hacer, tropieza con una pequeña tienda de fotografía. Así empieza su segunda oportunidad.
Una joven pareja de novios, un anciano expolicía atormentado por su pasado, las bellas haenyeo de Jeju, buceadoras locales que se zambullen para pescar… Todos habitan las fotos de Jebi y cuentan la magia de la isla y de la pequeña tienda de fotografía donde se cumplen los sueños.