Lila y Lenù son amigas. En el barrio de Nápoles donde crecen, y con la turbulenta historia de mediados del siglo pasado como telón de fondo, aprenden juntas a gobernar su vida en un entorno donde la astucia, antes que la inteligencia, es el ingrediente de todas las salsas. El paso de los años las acercará y las separará, enfrentándolas a las ambivalencias de la amistad y la rivalidad femenina, la maternidad, la clase social y el amor.
Considerada por The New York Times como la mejor novela del siglo XXI, esta historia convulsa protagonizó uno de los acontecimientos literarios más importantes de los últimos años. Al cumplirse diez años de la publicación de la saga compuesta por La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida, esta edición especial ofrece la saga en un solo volumen como una única obra de ficción, tal como la enigmática autora la pensó y como explica, para maravilla de sus millones de lectores y aspirantes a escritores, en el apéndice incluido al final del libro.
Quim acaba de llegar al internado de La Liande, uno más en la larga lista de centros que acumula a sus espaldas. Esta es su última oportunidad, un nuevo comienzo. Sin embargo, durante la primera noche un grupo de chicos le incita a colarse en el bosque que rodea el recinto. Todo parece una broma sin importancia hasta que Quim no regresa.
La mañana siguiente amanece como cualquier otra, pero Jonás, Matías y los demás saben que algo no va bien y que no fueron sinceros con él... Quizá deberían haberle contado que el bosque es un lugar prohibido; quizá lo habrían hecho de haber sabido que tras sus ramas habitan peligros inimaginables. Ahora solo les queda adentrarse en él para sacarlo de ahí antes de que sea demasiado tarde.
Saltar la hoguera se inserta ya de forma plena en la senda del intimismo despojado y la contención expresiva que La víspera nos permitía intuir. Consciente más que nunca de que un poema no es lo mismo que la realidad, pero también de que, a cambio de esa certeza, la lectura nos devuelve todo aquello que merece la pena preservarse.
ANA MERINO (Madrid, 1971) es catedrática en la Universidad de Iowa donde fundó el MFA de escritura creativa en español. Ha sido galardonada con los premios Adonáis y Fray Luis de León de poesía, y el Nadal de novela. Es además autora teatral y teórica de la historieta. En Visor ha publicado los libros Los días gemelos (1997), La voz de los relojes (2000), Juegos de niños (2003), Compañera de celda (2006), Curación (2010) y Los buenos propósitos (2015). En este nuevo libro, Ana Merino regresa salvando a las hormigas de su infancia mientras dibuja la poética de los cómics. El imaginario de sus versos se sumerge también en la fragilidad que nos rodea con sus aristas más destructivas. Sin embargo, la poeta es capaz de alimentar un secreto optimismo frente a la amargura de todo lo perdido. La energía de la literatura, el amor como sabiduría y esencia de intuiciones líricas iluminan la materia de esta conmovedora obra.
Kiev, 1919. Los bolcheviques han tomado el mando de la ciudad y en ella reina el descontrol. En un clima de robos y asesinatos diarios, el joven Samsón Kolechko pierde a su padre y una oreja a manos de los cosacos, y se ve casi por accidente como jefe de la policía soviética. Su primer y peligroso caso, que incluye una oreja cortada, un hueso de plata y un traje de inusual tamaño y exquisita tela inglesa, lo sumergirá en el caos de Kiev y en los brazos de Nadiezhda, una ardiente bolchevique de la que Samsón ya no podrá separarse.
La vocación artística más profunda de Max Aub fue, sin duda, la vocación escénica. Vinculado a las vanguardias teatrales de los años veinte y treinta, antes de la guerra de España publicó diversas obras dramáticas. Antifascista leal al gobierno republicano, durante los años de la Guerra Civil escribió ocho obras en un acto que reunió con el título de Teatro de circunstancias. En julio de 1937, cuando residía en París como agregado cultural de la Embajada española, fue nombrado secretario del Consejo Central del Teatro y por tal motivo tuvo que trasladarse en 1938 a Barcelona, por entonces capital de la República. Exiliado en París desde febrero de 1939, padeció durante tres años la experiencia de los campos de concentración franceses y argelinos, aunque en octubre de 1942 inició su exilio en México. Entregado compulsivamente durante aquellos años cuarenta a la escritura de una torrencial literatura dramática y esperanzado con el posible renacer de su vocación escénica –que la dedicatoria de su tragedia San Juan expresaba en 1943 con claridad–, la imposibilidad de estrenar sus obras fue sumiendo al dramaturgo en una frustración amarga que reflejó con airada resignación en sus Diarios. La primera edición de San Juan apareció en México en 1943, aunque el estreno mundial de esta tragedia no tuvo lugar hasta 1998 en Valencia. Las representaciones de San Juan en Valencia, Madrid y Lisboa, un éxito de crítica y público en la España democrática, vinieron a demostrar la actualidad y vigencia de esta excelente tragedia maxaubiana.