Él buscaba venganza. Ella, sobrevivir. Conocerse será su salvación.
Para Leah el baile es mucho más que una secuencia de movimientos al ritmo de una melodía: es su refugio, piruetas que hablan de sueños y eluden miedos.
Tiene tres reglas claras: mantenerse lejos de los chicos malos, pasar desapercibida y no buscar problemas.
Sin embargo, un golpe de mala suerte ―o tal vez el destino― la llevó a estar en el lugar equivocado en el momento menos oportuno y la convirtió en testigo de algo que nunca debería haber presenciado.
Ian vive en un laberinto oscuro en busca de venganza y justicia.
Su vida se ha transformado en una bomba de sueños rotos, crímenes y violencia. Ha planificado hasta el último detalle de su futuro y está dispuesto a sacrificarlo todo.
Incluso si eso significa renunciar a los atardeceres, a contar estrellas o a bailar bajo la lluvia.
Existen caminos destinados a cruzarse y decisiones que pueden cambiarlo todo.
IMPLACABLE. METICULOSO. ARROGANTE.
Nada escapa al control del multimillonario Dante Russo, ya sea en su trabajo o en su vida. Nunca planeó casarse… pero el chantaje lo obliga a comprometerse con Vivian Lau, la heredera de un imperio de la joyería e hija de su mayor enemigo. No le importa lo hermosa o encantadora que sea. Hará todo lo que esté en su mano para liberarse de la extorsión y de su compromiso. El único problema es que, ahora que la tiene, no quiere dejarla ir.
ELEGANTE. AMBICIOSA. CORTÉS.
Vivian Lau es la hija perfecta. Casarse con un Russo significa abrir las puertas de un mundo que ni su familia es capaz de comprar. Dante está lejos de ser el marido que ella imaginaba para sí, pero el deber es más fuerte que cualquiera de sus deseos. Ansiar su tacto nunca fue parte del plan... Y enamorarse de su futuro marido, tampoco.
¿Existen las segundas oportunidades?
Una boda frustrada. Un cálido reencuentro. Esta es la historia de Alex y Emma.
Junto a sus dos mejores amigas, Emma deja atrás la ciudad de Nueva York y viaja a California con el firme propósito de pasar las vacaciones con un cóctel en la mano, bajo el sol, en las cálidas playas de la costa. Un plan perfecto. O al menos lo fue hasta que se encontró con Alex, el chico que no solo le rompió el corazón sino que, además, la dejó plantada una semana antes de subir al altar para darse el «sí, quiero».
Por desgracia, Alex sigue siendo irresistible. Y, aunque Emma siente debilidad por su mirada azul y su sonrisa canalla, no está dispuesta a volver a caer en sus redes. Todo quedó atrás. Él quedó atrás. Así es como deben ser las cosas. El problema es que «querer» no siempre es suficiente y a veces hay recuerdos que pesan demasiado.