Déjate tentar por la cuarta entrega de la serie Pecados de Ana Huang.
Déjate tentar por la cuarta entrega de la serie Pecados de Ana Huang.
Encantador. Tranquilo. Despreocupado.
Xavier Castillo tiene el mundo a sus pies, pero, para disgusto de su padre, no tiene ningún interés en elimperio familiar.
Nada le alegra más que irritar a supublicista y vivir defiesta en fiesta, pero cuando unatragedia los acerca más que nunca, debe lidiar con laincertidumbre de su futuro y la comprensión de que la única persona inmune a sus encantos es la única a la que realmente quiere.
Para los humanos, el circo es un lugar mágico donde todo es posible; para Harrow, una elemental de Agua capaz de predecir el futuro, es el refugio en el que se ha mantenido oculta después de que su pueblo fuera masacrado. Fingir que sus poderes no son más que un truco del espectáculo le ha ayudado a esconder su identidad durante años.
Pero su vida cambia cuando conoce a Raith. Es la nueva atracción: un elemental de afilados colmillos y apariencia amenazante, pero que no recuerda quién (o qué) es, ni mucho menos conoce el origen de sus letales poderes. Pese a su aspecto monstruoso y su deseo por mantenerse aislado, su mirada revela una soledad tan profunda como la de Harrow.
La atracción entre ellos es inevitable.
La oscuridad de Raith atrae a Harrow de forma inevitable, aunque sabe que acercarse a él podría ponerla en peligro. Porque Raith quizá no sea lo que aparenta, pero ella tampoco.
Cuando Dafne Fort se encuentra con Cristian Masdéu, una arrogante promesa del tenis en horas bajas, en el vuelo de vuelta del torneo de Roland Garros, las chispas saltan casi de inmediato, pero unas copas de más y un malentendido impiden que ocurra nada entre ellos.
… set…
Meses después, Cristian, desesperado y abandonado por su entrenador, se presenta en la casa de uno de los profesionales de tenis más codiciados: Héctor Fort, el padre de Dafne. Solo Héctor puede conseguir que Cristian recupere su carrera.
… y partido.
Pero, para que Cristian vuelva al camino del éxito, Dafne y él deberán aprender a convivir sin que el rencor que se guardan desde aquel primer encuentro les afecte… e ignorando la atracción que todavía sienten el uno por el otro.