Cuando Leeds conoce a Layla, está convencido de que pasará el resto de su vida con ella, hasta que un ataque inesperado la deja luchando por su vida. Tras semanas en el hospital, Layla se recupera físicamente, pero las cicatrices emocionales y mentales han alterado a la mujer de la que Leeds se enamoró. Para retomar su relación viajan al hostal donde se conocieron peor una vez allí empiezan a suceder cosas inexplicables.
Leeds se siente deconectado de Layla y pronto encuentra consuelo en Willow, otra huésped del hostal con quien conecta enseguida. A medida que crece su curiosidad por Willow, su decisión de ayudarla a encontrar respuestas lo pone en conflicto directo con el bienestar de Layla. Leeds pronto se da cuenta de que debe tomar una decisión porque no puede ayudarlas a ambas. Pero si se equivoca, podría ser perjudicial para todas.
A Bianca Blake, sin embargo, hay otras cosas que también se le dan de perlas y de las que The New York Times no tiene ni idea: meter la pata, hablar sin filtro alguno… y hacerle la vida imposible a su nuevo editor, que, para colmo, es inglés.
«El editor jefe de Queen Publishing ficha a Bianca Blake y se marca otro tanto».
— Publishers Weekly
Adam Kingston no esperaba enamorarse de la escritura de Bianca Blake, pero cuando por fin logra que la autora de Everbrooke Hall trabaje con él, el destino tiene otros planes para ambos.
Bianca no solo tendrá que viajar a la campiña inglesa junto con su editor, sino que lo hará casi a otra época en la que las costumbres son distintas a las de su vida en Manhattan.
Cuando un friends to lovers se convierte en un amor prohibido, puede pasar de todo.
Claudia no quería enamorarse. Solo quería empezar de cero, dejar atrás su ciudad, perseguir sus sueños en Madrid y sobrevivir al caos. Lo que no esperaba era reencontrarse con él.
Álex siempre ha formado parte de su vida. Siempre lo ha sido casi todo. Pero esta vez ya no son niños. Esta vez no pueden esconder lo que sienten.
Entre mensajes a deshoras, listas de propósitos y silencios incómodos, Claudia tendrá que decidir si merece apostar por lo que siente, aunque todo parezca estar en su contra.
Una novela sobre los amores que duelen, los secretos que pesan y las personas que, pase lo que pase, siempre vuelven.
Una divertida novela que enamorará a los fans de Heartstopper.
Patch Simmons ha decidido que este será el año en el que consiga novio, así que adiós a su amigo por correspondencia francés y… ¡hola al mundo!
El problema es que los únicos otros chicos gays en su curso están saliendo juntos, por lo que encontrar novio no va a ser nada fácil… Hasta que el destino decide intervenir y dos nuevos chicos misteriosos se unen al club de teatro: Peter, que acaba de llegar desde Nueva York, y su mejor amigo, Sam.
Patch está seguro de que uno de ellos será su primer novio. Armado con los libros de autoayuda anticuados de su madre soltera, su mejor amiga Jean y una confianza en sí mismo un tanto alarmante, Patch está convencido de que esta misión será un éxito total. Que a ellos realmente les gusten los chicos y, sobre todo, él, será un problema para más adelante.
Una historia cautivadora sobre complicidad, deseo y corrupción de la autora best seller de El encuadernador... Una novela en la que perderse.
HENRY SUEÑA CON EL SILENCIO.
Con un mundo sin el traqueteo de los carruajes en las calles adoquinadas, sin los gritos distantes de las peleas de borrachos, sin el incesante tictac del reloj. Entonces conoce a un misterioso y fascinante caballero que vende justo eso: una valiosa seda capaz de ahogar el clamor del mundo... y todo aquello de lo que Henry está desesperado por escapar.
Cuando solicitan su presencia en la aislada fábrica del señor Edward para que intente curar la sordera de su pequeña hija, Henry se ve arrastrado a los profundos orígenes de este obsequio sobrenatural, que ha viajado desde la antigua floresta mediterránea a las bibliotecas inglesas. Ignorando las repetidas advertencias de la reservada institutriz de la niña, se permite caer en el embrujo del señor Edward y de su seda. Pero cuando descubra cuál es su verdadero coste, ¿será demasiado tarde para dar marcha atrás?
Preston y Constance Whittier han forjado juntos una vida feliz y han criado a seis hijos en su hermosa mansión en Manhattan. Ahora, con el nido casi vacío, es más fácil que nunca para ellos mantener su tradicional «luna de miel invernal», un romántico viaje de esquí en pareja.
Pero con el viaje de este año llega la tragedia y, de repente, los hijos de los Whittier se encuentran reunidos en la casa familiar sin sus padres por primera vez en su vida. El mayor, Lyle, atraviesa un momento crítico en su matrimonio y debe decidir si un divorcio sería lo mejor para él y sus dos hijos. El exigente trabajo de Gloria en Wall Street no le ha dejado tiempo para encontrar pareja, y a los treinta y nueve años se siente sola. Los gemelos, Caroline y Charlie, comparten apartamento y un negocio en el mundo de la moda que no pasa por su mejor momento. Benjie, con necesitades especiales, y Annabelle, que sigue en la universidad y parece estar perdiendo el control de su vida, son los únicos que todavía viven en la casa familiar.
Los cuatro hermanos mayores se ven obligados a dejar de lado sus problemas personales y su dolor para mantener unida a la familia y apoyarse mutuamente. Vender la casa sería otra pérdida devastadora. ¿Existirá alguna alternativa, por poco convencional que parezca?
Después de los eventos del primer libro, June White sigue navegando por las complejidades de su último año en el instituto en Laguna Beach.
Aunque ha comenzado a adaptarse a su nueva vida, las cosas están lejos de ser sencillas. June se encuentra cada vez más envuelta en el mundo de James Hunter. James, con su encanto peligroso y su pasado lleno de secretos, sigue siendo una figura enigmática y conflictiva en su vida.
A pesar de sus mejores esfuerzos por mantenerse alejada, la atracción entre ellos es innegable y cada vez más intensa. En medio de todo esto, June se enfrenta a decisiones difíciles que podrían cambiar el curso de su vida.
¿Podrá encontrar un equilibrio entre su corazón y su razón, o se perderá en el caos que la rodea?
En un mundo de artefactos mágicos y seres fantásticos, una mujer decidida a salvar a su familia une fuerzas con un compañero insólito, un minotauro.
Como hija de un señor feudal, Aspeth Honori conoce la importancia de los artefactos mágicos. Por eso es un auténtico drama que su padre haya apostado (y perdido) todos los que tenían. Ahora que su familia corre peligro, Aspeth decide tomar cartas en el asunto. Para recuperar los codiciados objetos, debe unirse al Real Gremio de Artefactos y a los aventureros que exploran las antiguas ruinas del subsuelo.
Es un gran plan, pero presenta un gran problema: no la aceptarán por ser mujer, a no ser que consiga una carabina. ¿La solución? Casarse con alguien. ¿Quién mejor que un miembro del gremio algo huraño que también necesita un favor? Es un minotauro (no pasa nada) y su maestro (tampoco pasa nada), y está a punto de entrar en celo (ahí es donde se complican las cosas). Además, Halcón no tiene ni idea de que Aspeth es de la nobleza (ups), y no querrá saber nada de ella si descubre su verdadera identidad.
Ahora Aspeth solo tiene que superar la prueba del gremio, frustrar los planes de un cazafortunas, salvar su feudo y…, ah, sí, sobrevivir al celo de su monstruoso marido cornudo (literal) del que podría estar enamorándose.
Es hora de llegar al fondo de la cuestión. También literal.
¿Adónde huirías si tu ruptura se convirtiera en un fenómeno viral de TikTok?
Rocío Velasco es escritora de novela romántica.
Rocío tiene veintiséis años, es tauro y ama ver las puestas de sol frente al mar.
Rocío escribe historias de amor con finales felices, porque eso es lo que busca y eso es lo que quiere.
Sin embargo, a Rocío le han roto el corazón y su ruptura se ha hecho viral.
Y no puede soportarlo.
Por eso decide marcharse de Madrid. Lo que nunca imaginaba es todo lo que supondría este nuevo comienzo.
A veces perderlo todo es la única forma de encontrarse.
Imaginad que cada familia hiciera un sorteo para repartir los papeles: el espabilado, el gafe, el vividor, la oveja negra… Pues a mí me ha tocado ser la pariente pobre. Sí, esa misma, la de los apellidos rimbombantes ―me llamo Lucrecia Estefanía Peralta de la Merced―, pero estoy sin un euro en el banco.
Por si os lo preguntáis, pertenezco a la rama inútil del linaje, esa que lleva generaciones tomando malas decisiones y superándose en el desastre.
Menos mal que, en cuestiones de amor, heredamos el gen que nos mantiene lejos del romanticismo. Si el estado civil aún figurara en el DNI, en el mío pondría: «El cupido de esta chica se droga».
Y aquí estoy, intentando recomponer mi vida: con un novio abogado al que solo aguanto por ahorro legal, metida en líos judiciales y, atención, trabajando por primera vez en algo decente…, en una clínica veterinaria.