Se dice que cuando John F. Kennedy hizo su famosa declaración en la radio, («no preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino más bien qué puedes hacer tú por el país»), Patricia Highsmith se levantó, fue a la cocina y dio de comer a los gatos. Estos animales, que desde siempre han fascinado a hombres y mujeres de letras —la lista es inagotable, pero baste nombrar a Baudelaire, Poe, Colette, Borges, Huxley, Cortázar, Hemingway y Doris Lessing—, fueron fi eles compañeros de Highsmith a lo largo de su vida. Llegó a tener seis, que dormían en su cama, se sentaban en su escritorio y fueron objeto de su obra literaria y artística de manera sostenida.
La expedición de Lewis y Clark por el río Missouri supuso para los Estados Unidos una gesta equiparable al primer viaje de Cristóbal Colón al continente americano
En enero de 1803 el presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, solicita al Congreso fondos para enviar una expedición que, partiendo de San Luis, remonte el río Missouri y atraviese el norte del continente americano hasta alcanzar las costas del Pacífico. No se tenía una idea exacta de cuántos kilómetros habría de recorrer la expedición, ya que tendría que cruzar territorios donde el hombre blanco apenas había pisado.
Escritos ocho años antes que Ulises, los quince relatos que componen "Dublineses" son el primer gran acercamiento de James Joyce a su ciudad, Dublín, a la que describe, con realismo irónico y burlón, detenida en el pasado y sojuzgada por el Imperio británico y la Iglesia católica. Esta aproximación a los dublineses de clase ímedia y baja, que contiene muchos detalles autobiográficos, conforma una curiosa unidad de la que surgen personajes que aparecerán en obras posteriores del mismo autor. Ochenta años despues de la muerte de Joyce, otro realista, Javier García Iglesias, interpreta en imágenes, con asombroso detallismo, al gran autor irlandes, en una nueva traducción de Susana Carral que se ajusta con mayor precisión al ritmo y el estilo del texto original ingles.