Un hombre ha sido condenado a muerte por asesinar a una viuda adinerada y a su criada. Sin embargo, el comisario Maigret no cree en su culpabilidad y, sin que nadie lo sepa, orquesta su fuga de la cárcel para descubrir al verdadero asesino.
Mientras sigue sus pasos por París, Maigret entra en contacto con un ambiente de riqueza y decadencia, al tiempo que se enfrenta a un hombre al menos tan inteligente como él, que ha movido los hilos de una trama oculta y cree poder burlar los mandatos de la ley.
Críticas:«Uno de los escritores más importantes de nuestro siglo.»Gabriel García Márquez
«Un escritor excepcional, como todo el mundo sabe. En realidad es único y no me refiero sólo a nuestra época, sino a cualquier época.»Henry Miller
En estas páginas, James Hunter nos explicará los principios universales del liderazgo que nos permiten colaborar con los demás, ya sea en el trabajo o en el ámbito familiar, y cómo podemos mejorar la relación que tenemos con nuestros subordinados partiendo de estas bases:
No hay autoridad sin respeto.
El respeto no se funda en el miedo, sino en la integridad, la sinceridad y la empatía con el prójimo.
No podemos cambiar a nadie, solo podemos cambiar nosotros.
El trabajo lo hacen las personas, y no puede hacerse un buen trabajo sin cuidar las relaciones humanas.
Este libro nos enseñará que dirigir consiste, paradójicamente, en servir a los demás, porque un buen líder debe está pendiente de sus subordinados para atender sus legítimas necesidades, ayudarles a cumplir sus aspiraciones y aprovechar sus capacidades al máximo.
En estos libros se da especial importancia a la ilustración para que los lectores más
pequeños aprendan a identificar los animales por sus nombres y a diferenciarlos según el entorno en el que viven. Así, en cada uno de ellos pueden contemplarse animales propios de un hábitat distinto, como la granja, el mar o el bosque. Las alegres ilustraciones de Anna Lang, están pensadas para atraer la mirada de los niños pero, al mismo tiempo, muestran la forma y las características reales de criaturas tan distintas como la ballena, la jirafa, la ardilla, o el gallo.
¿Hasta dónde está dispuesto a llegar un novelista para hallar la inspiración que no tiene? ¿Saborear las mieles del triunfo merece sacrificar el alma? A través de un personaje tan seductor como absolutamente desalmado, John Boyne aborda estas preguntas en Una escalera hacia el cielo, una novela formidable que es también una magnífica inmersión en el círculo de los escritores, con sus dudas, sus sueños, sus alegrías y sus miserias.
Maurice Swift quiere ser escritor, pero es incapaz de crear historias. No tiene imaginación, aunque sí un rasgo que ha aprovechado desde su adolescencia, cuando descubrió que era irresistiblemente atractivo para hombres y mujeres. ¿Por qué no utilizar esa ventaja para conseguir su objetivo? Un encuentro casual con el conocido novelista Erich Ackermann en un hotel de Berlín a finales de los años ochenta, supone su primera gran oportunidad, y enseguida inicia una relación con aquel hombre mayor tan famoso como solitario, sonsacándole un terrible secreto muy bien guardado de su pasado durante la guerra: material perfecto para su primera novela. Alcanzado el éxito, Swift descubre que ya no podrá detenerse ante nada con tal de mantenerse en la cumbre: necesita más historias, y para ello deberá descubrir otras presas, destruir y devorar otras vidas.
Ambientada en el mundo editorial, esta novela ofrece una mirada atractiva y mordaz a lo que a menudo implica la llamada escalera hacia el cielo de la gloria literaria, con sus premios, promociones y envidias sin fin. Con un excelente juego de perspectivas, abundantes dosis de humor negro y el constante cuestionamiento moral del protagonista, John Boyne nos regala una experiencia de lectura absolutamente cautivadora.
En medio de la promoción de su primera novela, El consentimiento, que provocó un seísmo social y literario, Vanessa Springora recibe una llamada de la policía para que acuda a identificar el cuerpo sin vida de su padre, un hombre fabulador y misántropo que había terminado por convertirse en un extraño para ella. Pero al vaciar su casa, algo llama su atención: dos fotos antiguas de su abuelo paterno en las que exhibe la esvástica. Un descubrimiento que echa por tierra la versión del querido abuelo checo, Josef, reclutado a la fuerza por el ejército nazi, desertor en Francia, colaborador de los estadounidenses durante la liberación y «refugiado privilegiado» como disidente del régimen comunista.
Comienza así una obsesiva búsqueda para saber quién era en realidad ese hombre que le dio su apellido y cómo pudo o no «consentir» la barbarie. A lo largo de dos años, Vanessa rastreará documentos familiares, archivos checos, alemanes y franceses, y se reunirá con testigos para tratar de recomponer un itinerario verosímil. Pero siempre faltan piezas.
Un príncipe de la mafia neoyorquina. Un chico de oro británico. Y un juego peligroso donde el amor se mancha de sangre.
No me atraen los hombres. O eso creía antes de chocar con Nikolai Sokolov. Un heredero de la mafia, un bastardo notorio y un monstruo violento.
Un encuentro desafortunado me pone en su camino. Y así como así, tiene sus ojos puestos en mí.
Un artista tranquilo, un chico de oro y el hermano gemelo de su enemigo. No parece importarle que las probabilidades estén en nuestra contra. De hecho, se propone romper mi control de acero y desdibujar mis límites.
Creía que mi mayor preocupación era que Nikolai se fijara en mí. Estoy aprendiendo por las malas que ser deseado por esta hermosa pesadilla es mucho peor.
Este libro puede leerse por sí solo, pero para comprender mejor el mundo, quizá quieras empezar por God of Malice.