Si Beethoven nunca hubiese existido, habitaríamos un universo musical radicalmente distinto. Pero ¿quién era realmente este titán de la cultura mundial?
A través de un centenar de breves capítulos, cada uno dedicado a alguna de sus obras clave, Norman Lebrecht traza un retrato poliédrico que nos muestra al compositor como nunca lo habíamos visto. Ingobernable, ofensivo y desesperado durante la mayor parte de su vida, sí; pero también sensible y completamente entregado a su arte, capaz de sobreponerse a la sordera para componer algunas de las obras cumbre de nuestra cultura. Por el camino, nos encontramos con los grandes músicos que a lo largo de la historia han asumido el reto que Beethoven legó a la posteridad, en todas sus glorias y debilidades. En el centro del mosaico que dibuja esta biografía reveladora y única, Beethoven emerge como piedra angular del mundo moderno.
Todo el mundo considera inseparables a las hermanas Padavano, que parecen complementarse mutuamente. Julia, la mayor, es el cohete de la familia: siempre tiene un objetivo en mente y un plan para alcanzarlo. Sylvie, la soñadora, es feliz con sus libros, soñando con ese tipo de amor que solo existe en las novelas. Cecelia se dedica al arte y Emmeline, su gemela, cuida de los demás.
Julia está enamorada de William Waters, estudiante de Historia y estrella del deporte universitario, y cree que todos sus planes para la edad adulta se están haciendo realidad: un marido, una casa, una familia propia. Sin embargo, cuando la oscuridad del pasado de William sale a la superficie, no solo peligran los planes de futuro de Julia, sino también la inquebrantable lealtad de las hermanas.
Alekos era yo, en hombre», dijo Oriana Fallaci tiempo después. Alexandros Panagoulis, Alekos, fue para ella una causa, un espejo, un gran amor y también el argumento de su novela maestra. Fallaci lo entrevistó en 1973, cuando él, un héroe de la resistencia en la Grecia de la dictadura, había salido de la cárcel tras sufrir varios años de brutales torturas y aislamiento, y a él dedicó su vida y todos sus recursos durante los siguientes tres años. En 1976, Panagoulis murió en un accidente de coche que nunca se ha esclarecido por completo. En esta novela, Oriana Fallaci narra la historia de los dos, pero también la de él y también la de ella. La de los dos, casi imposible, una pasión condenada. La de él, un relato de heroísmo y convicción, pero también con un lado oscuro al que ella no cerró los ojos. La de ella, un análisis de la entrega, del amor y de la admiración, tantas veces contradictorios con la vida de una periodista que ya era una estrella cuando se conocieron.