Es una novela juvenil con toques de cuento, fantasía, realismo mágico y aventura. Combina lo tradicional con lo tecnologico en una historia repleta de misterio, emociones y esperanza.
En Norte Victoria, Dalbert, un joven soñador, descubre una estrella capaz de cumplir deseos.
Lo que comienza como un deseo inocente lo llevará a enfrentar pruebas de amistad, tentaciones de poder y la oscuridad que surge cuando los secretos se revelan.
Junto a Misar, Celeste, la sabia abuela Josefina y hasta su rival Rickman, Dalbert aprenderá que la verdadera magia no esta en pedir deseos, sino en la pureza del corazón y en el valor de sacrificarse para proteger la luz,
Pero la llegada de lan Miguel reaviva el peligro y obliga al grupo a proteger la huz que los eligió, en una historia de secretos, traición y redención.
La novela narra las andanzas de un grupo de individuos interactuando entro sí en lugares fentasticos entre el Cielo y les Antilles. Muchas veces confundida con lo Atlantida, las Antillas ofrecen un paisaje mistico y exuberante. Los nativos antiguos, Arahuacos(tainos), Caribes, igneri, Siboneyes, habitaban estes regiones dejandonos un acervo cultural invaluable. A la llegado del conquistador europeo, estos nativos creian en fuerzas sobrenaturales los cuales le llamaban cemies. Tallados de diferentes formas y materiales, cada cemi cumplia un rol en la vida de los habitantes de las Antillas.
El rey se preguntaba cuál de sus tres sabios tenía la razón. En eso, un joven que los escuchaba les dijo: “Señores, yo creo que la enfermedad del caballo del rey es de muerte. Hay que buscarle un nuevo caballo”.
El soberano -que es el rey y también somos nosotros, el puebloha estado escuchando y aplicando receta tras receta, todas fallidas. Esta anécdota explica la esencia y propósito del libro La Otra Cara. Intencionalmente, Samuel Luna quiere motivar a la búsqueda de ciudadanos y líderes que se conviertan en cirujanos sociales, capaces de generar oportunidades, seguridad | ciudadana y construir un país más vivible. Hombres y mujeres que se deshagan de la “vieja cara”.
Es tiempo de pasar de las quejas y la aceptación de “curanderos” a las soluciones. El caballo está muerto; por eso, te invitamos a ser parte de La Otra Cara.