«¡Hay un lenguaje, existe una palabra que vence a la muerte, y que es, pues, la expresión perfecta de la verdadera grandeza, de lo que la nobleza de espíritu puede conseguir! En cuanto volvamos a emplear ese lenguaje, el amor y el arte volverán a ser capaces de dar forma a la existencia humana. Y así se apagará, por fin, ese incendio que es la "fiesta mundial de la muerte", ese fuego que fue encendido a principios del siglo xx por los seguidores de Grandeza y la Gran Cantidad…»
Antes de Hasley Weigel, existió Bella Adams: el primer amor de Luke, la chica que creyó que el tiempo podía construir un «para siempre».
Durante casi dos años, Bella peleó contra el muro que Luke levantó para no sentir, hasta que se cansó de romperse en silencio y decidió dejarlo ir...
Esta historia demuestra que el destino no se mide en tiempo ni en promesas. A veces, puede llegar una persona y hacerte sentir en un instante lo que no habías sentido en años.
«He aquí una frase extraña: supe qué es estar muriéndose».
En noviembre de 2020, pocos meses antes de publicar su primera novela, la autora de este libro estuvo a punto de morir. Un sábado como cualquier otro, en su casa, sin saberlo, ella y su pareja se estaban muriendo. La caldera tenía una fuga y el monóxido de carbono les fue adormeciendo hasta que Marta se levantó a duras penas para ir al baño. Ahí, cayó desplomada y se golpeó la cabeza. Cinco años ha necesitado para narrar esta experiencia en una historia que conjuga la tensión narrativa, la ansiedad y la esperanza.
Oxígeno es «el libro que nunca hubiera querido escribir», el relato de los minutos en los que se les escapaba la vida, el de los meses que siguieron el accidente y el de los años que lo precedieron todo, cuando se enamoraron y empezaron a construir una vida sin pensar que podría terminar en cualquier momento. Combinando con maestría la sensibilidad, el sentido del humor y la lucidez, la autora mira de frente a la muerte para celebrar el asombro diario de seguir aquí.
Catábasis (nombre, proveniente del antiguo griego): La historia de un héroe en su descenso al inframundo.
Alice Law siempre ha tenido una única meta: convertirse en una de las mentes más brillantes en el campo de la magia. Lo ha sacrificado todo para tratar de conseguirlo: su orgullo, su salud, su vida amorosa y, por supuesto, su cordura. Todo para trabajar con el profesor Jacob Grimes en Cambridge, el mago más grande del mundo.
Hasta que el profesor muere en un accidente mágico que podría haber sido culpa de Alice.
Grimes ha ido al infierno, y ella no lo duda y va en su busca. Porque tener una carta de recomendación en sus ahora incorpóreas manos podría ser clave para su futuro, y la muerte no va a evitar que siga persiguiendo sus sueños…
Y su rival, Peter Murdoch, ha llegado a la misma conclusión.
Sin nada que les sirva de guía, excepto las historias de Dante y Orfeo, y cargados de tiza suficiente como para dibujar todos los pentagramas necesarios para sus hechizos, además del ardiente deseo de lograr que todos sus esfuerzos académicos hayan servido de algo, se disponen a recorrer el infierno en busca de un hombre que ni siquiera les cae bien.
Pero el infierno no es como aparece en los libros de ficción, la magia no es siempre la respuesta y hay algo en el pasado de Alice y Peter que podría convertirlos en los aliados perfectos… o conducirlos a su perdición.
Todos tenemos un alma gemela que en alguna parte nos espera, con quien estamos predestinados a reencontrarnos para no separarnos jamás. Algunos ya la encontraron, otros estamos a una luz roja y un choque, de encontrarla. Victoria y yo estábamos destinadas a encontrarnos, pero el destino no lo pondría muy fácil, porque yo tenía novio. Santiago era el chico con el corazón más lindo que alguien puede conocer. Lo amaba y lo que menos quería era hacerle daño.¿Se puede querer a dos personas al mismo tiempo?¿Qué haces cuando conoces al amor de tu vida, pero tú ya estás con alguien más?En El espacio entre tú y yo, se exploran los complejos matices del amor y la conexión, y se demuestra que a veces la línea entre el amor y la amistad puede ser borrosa. Una emocionante y conmovedora historia que te invita a explorar la magia del amor verdadero y a considerar lo que estás dispuesto a arriesgar para encontrar tu alma gemela.Una novela juvenil que va más allá de una historia de amor, que te ayuda a ser la mejor versión de ti, a amar en libertad, a amarte a ti mismo y explorar los misterios del amor, la amistad y la existencia humana a través de unos personajes que harán que te enamores de la vida.
Dobla cada página, forma tu libro, viaja con el Principito
Una historia sobre la amistad, el amor y lo invisible, contada por un pequeño viajero de otro planeta. Esta edición interactiva invita a vivir la lectura con las manos: cada página se convierte en un pliegue que construye un objeto único. Una experiencia poética que combina lectura, juego y emoción.
Julian Barnes cumple ochenta años y lo celebra con una bellísima exploración en torno a la memoria y el pasado, los caminos impredecibles a los que conducen nuestras decisiones, la búsqueda de la felicidad —a cualquier edad— y, cómo no, el amor, la amistad y la escritura.
¿Qué contiene más verdad: nuestros recuerdos, nuestros diarios, las anécdotas mil veces contadas o la imagen que de nosotros mismos nos devuelven los demás? ¿Cómo componer, hacia el final de nuestra vida, un relato fiable de quienes somos? Barnes reflexiona sobre todo ello con el trasfondo de la vejez, de la proximidad definitiva de un fin, ante el cual no podemos más que aprender a despedirnos.
Pero en el corazón de esta obra hay también una historia —«o una historia dentro de la historia»—, y sus protagonistas son dos personas a las que Barnes prometió que jamás escribiría sobre ellas —llamémoslas Jean y Stephen— y un jack russell que responde al nombre de Jimmy. El joven Barnes conoció a Jean y a Stephen cuando los tres estudiaban en Oxford. Los presentó, se enamoraron, se separaron y siguieron cada cual su camino, lejos el uno de otro y también de la vida de Barnes, que no les perdonó que truncaran aquella amistad. Hasta que cerca de cuarenta años después se reencontraron, de nuevo con su intervención, y la vida siguió dando giros entre alegrías, traiciones y decepción.
Everyone at Chantilly’s Bar noticed out-of-towner Camille Bayliss. Red lips, designer heels, sipping a Negroni. But that woman wasn’t Camille Bayliss. It was Aubrey Price.
Camille Bayliss appears to have the picture-perfect life; she’s married to hotshot lawyer Ben and is the daughter of a wealthy Louisiana family. Only nothing is as it seems: Camille believes Ben has been hiding dirty secrets for years, but she can’t find proof because he tracks her every move.
Aubrey Price has been haunted by the terrible night that changed her life a decade ago, and she’s convinced Benjamin Bayliss knows something about it. Living in a house full of criminals, Aubrey understands there’s more than one way to get to the truth—and she may have found the best way in.
Aubrey and Camille hatch a plan. It sounds simple: For twelve hours, Aubrey will take Camille’s place. Camille will spy on Ben, and the two women will get the answers they desperately seek.
Except the next morning, Ben is found murdered. Both women need an airtight alibi, but only one of them has it. And one false step is all it takes for everything to come undone.
Not for the first time, Jill “Doll” Blaine finds herself hurtling toward earth, reconstituting as she falls, right down to her favorite black pumps. She plummets towards her newest charge, yet another soul she must usher into the afterlife, and lands headfirst in the circular drive of his ornate mansion.
She has performed this sacred duty 343 times since her own death. Her charges, as a rule, have been greatly comforted in their final moments. But this charge, she soon discovers, isn’t like the others. The powerful K. J. Boone will not be consoled, because he has nothing to regret. He lived a big, bold, epic life, and the world is better for it. Isn’t it?