Dentro de siete días, Jet Mason estará muerta.
Jet tiene veintisiete años y sigue atrapada en Woodstock, el pueblo de Vermont en el que nació, a la espera de que su vida comience. «Ya lo haré luego», dice siempre. Tiene tiempo.
Hasta que, durante la noche de Halloween, Jet sufre un violento ataque por parte de un intruso al que no llega a ver.
Sufre una lesión cerebral catastrófica. El médico está seguro de que, al cabo de una semana, sufrirá un aneurisma mortal.
Jet nunca había considerado una persona que tuviera enemigos. Pero ahora mira a todo el mundo desde una perspectiva nueva: a su familia, a su ex mejor amiga convertida en cuñada, al que una vez fue su novio.
Solo tiene siete días y, mientras su estado no deja de empeorar, Billy, su amigo de la infancia, es la única ayuda con la que puede contar. Aun así, está totalmente dispuesta a terminar algo por una vez en su vida:
Jet va a resolver su propio asesinato.
Un amor que arde.
Ser el capitán de una brigada de bomberos forestales es una tarea de alto riesgo y alta recompensa. El riesgo me tomó por sorpresa hace cinco años, cuando perdí a uno de los miembros de mi equipo y eso me cambió para siempre. Desde entonces, las únicas recompensas que me permito son trabajar más duro, con más inteligencia, y disfrutar de noches con desconocidas.
Hasta que conozco a Prescott. Su lengua afilada y su espíritu aventurero hacen que me olvide de todas mis reglas... Sin embargo, cuando su pasado reaparece y las mentiras empiezan a resultarme demasiado familiares, juro no volver a mirarla.
Pero todo cambia cuando ella se encuentra en una situación de vida o muerte. Mis instintos entran en acción y no puedo quedarme de brazos cruzados. Atrapados y compartiendo cama otra vez, nos vemos obligados a enfrentar la verdad.
Samuel vive con su tía Isadora y le ayuda a llevar su librería. Pero, un día, ella empieza a perder la memoria de forma repentina y extraña. Buscando respuestas, Samuel encuentra un antiguo diario que lo guía hasta una grieta en el mundo: una puerta al Más Allá.
Allí conoce a Taro, un Guardián de Almas que debería expulsarlo por estar donde no debe, aunque hay algo en Samuel que le hace dudar. En lugar de denunciarlo, decide ayudarlo. Pero lo que ninguno de los dos espera es que su encuentro lo vaya a cambiar todo.
Samuel busca respuestas. Taro, algo en lo que creer. El vínculo que los une podría romper el equilibrio entre ambos mundos.
«Algunas tristezas nunca se pasan y algunas personas nunca se olvidan», recuerda al comienzo del artículo que da título a este libro, en el que rememora a su amigo Juan Benet, y afirma que prolongamos la vida de aquellos que nos marcaron «a base de preguntarnos qué habrían pensado de lo que hoy sucede».
Los lectores de Marías se plantean hoy, igual que hace él, qué habría escrito respecto a muchos de los sucesos ocurridos en el mundo desde que ya no está. Sí, nos falta su mirada sobre los hechos del presente.
El tono grave y la guasa conviven cuando trata temas como la ineptitud de los políticos, la maledicencia en las redes sociales, las actitudes irresponsables en pandemia, el deterioro en el uso de la lengua castellana, los smartphones como «instrumentos de vigilancia y control»… A estas piezas se suman otras sobre aspectos más personales y sus pasiones: el fútbol, el cine y las series, los libros, la música. Y los desternillantes cuentos que intercaló, protagonizados por personajes peculiares. Aunque sus aventuras quedaron inacabadas, gracias a la prosa magistral del autor dejan poso en la memoria del lector y no se olvidan.
¿Quién mata al verdugo? Esa es la pregunta vertiginosa.
Abismo es un dios cruel, de cuyo capricho dependen la vida o la muerte, y Misericordia Dagger, verdugo metódico e inflexible, trabaja incondicionalmente bajo sus órdenes. Pero su obediencia se ve puesta a prueba cuando se enamora de la nieta de su próxima víctima.
Esta novela es una extraordinaria parodia de los fieros tiempos actuales, marcados por el delirio de gobernantes autoritarios, irracionales y criminales. Tragicomedia universal, teatraliza cíclicas épocas de terror que anuncian el caos definitivo, o tal vez presagian un mundo nuevo.
El protagonista, cortacabezas con visos deliciosamente humanos, cuenta sus propias vicisitudes, utilizando un ágil tono de novela gráfica e inaugurando un género literario radical, el brutal noir, entre lo histórico y lo mitológico, lo real y lo alucinado.
Personaje inolvidable, Misericordia Dagger se debate con un aprendiz adolescente, el impredecible e hiperviolento Príncipe Sangre, a quien quiere legarle su conocimiento del oficio y su amada daga, «afilada como el hambre e insospechada como una mujer». Además, lleva tatuada con fuego en la espalda la imagen mítica del enigmático Acéfalo.
«No convoques a Acéfalo, solo vendrá cuando él quiera. Aparecerá y creeremos».
Harper Lee se convirtió en una de las escritoras más emblemáticas del canon estadounidense gracias a Scout, Atticus Finch y otros inolvidables personajes de Matar a un ruiseñor, la novela ganadora del Premio Pulitzer con la que alcanzó la inmortalidad. Pero antes de escribir su mítica novela ya era una joven y tenaz escritora que, instalada en Nueva York, donde trabajaba en una compañía aérea, enviaba relatos a revistas como Harper s Bazaar o The New Yorker con la esperanza de verlos publicados. Unos cuentos que poseen ya su inconfundible voz y que narran, con un humor, un ritmo y una cotidianidad inimitables, diferentes episodios de la vida de Jean Louise Finch, desde su niñez en el colegio de Maycomb, Alabama, hasta la juventud en los restaurantes y cines del Manhattan de los años cincuenta.
La tierra del dulce porvenir reúne todos esos cuentos inéditos, que durante décadas estudiosos de su obra y biógrafos daban por perdidos y que aparecieron en su apartamento tras su muerte, así como los breves ensayos que Lee escribió y que incluyen desde reflexiones sobre la necesidad de una enseñanza responsable hasta retratos de Gregory Peck y Truman Capote. Una visión sin precedentes sobre el origen de una voz irrepetible, unos personajes y unos temas que siguen siendo vitales, con la que se cierra el círculo sobre una de nuestras escritoras más queridas y enigmáticas.