¿Cómo pudieron conciliar los cristianos la idea de un dios bueno con la presencia del mal en el mundo?
Inspirado por los gnósticos, Cioran dedicó en este libro páginas magistrales a esta cuestión, así como al conflicto entre politeísmo y monoteísmo, cuyas repercusiones filosóficas y políticas siguen vigentes. También nos brinda inolvidables reflexiones sobre el suicidio y aprovecha una visita a un museo paleontológico para meditar sobre la banalidad de la existencia.
Irónicos y precisos, estos textos exponen el talento de Cioran en toda su adictiva complejidad.
«Pero en definitiva, ¿qué es Lo Nuestro? Por ahora, al menos, es una especie de complicidad frente a los otros, un secreto compartido, un pacto unilateral».
Martín Santomé, viudo con tres hijos, en las vísperas de su jubilación comienza a registrar en un diario su vida gris y sin relieve. La vida cotidiana de la rutina en la oficina y la de un hogar desunido y crispado se verán alteradas cuando irrumpe en su rutina la joven Laura Avellaneda, su nueva empleada. Y este hombre, casi sin proponérselo, decide abrir en su vida un paréntesis luminoso.
Publicada con motivo del centenario del nacimiento de Julia Uceda, una de las autoras más importantes de su generación y de la poesía española contemporánea, esta antología es fruto de la colaboración entre la poeta, que trabajó en ella hasta poco antes de su muerte en 2024, y su sobrino el artista Francisco Uceda. A todo lo que pase y se borre y se pierda recoge poemas de sus diez libros publicados, desde Mariposa en cenizas (1959) hasta Escritos en la corteza de los árboles (2013), y los acompaña de ilustraciones expresamente realizadas para la ocasión, en una hermosa edición que rinde homenaje a la memoria de Julia Uceda y reivindica tanto su perdurable ejemplo moral como la fuerza y la singularidad de su poesía.
Una distopía ligera, adictiva y original, con personajes que abrazan la diversidad y un fondo reflexivo que recoge inquietudes muy actuales.
En Anavrin los cuerpos son meros continentes. La conciencia de los anavrianos salta de uno a otro cada cierto tiempo para garantizar la estabilidad de esta ciudad, la única existente en el nuevo mundo. Alma es una anavriana ejemplar, pero se hace a menudo una pregunta: quiere saber por qué brilla el cielo cuando es de noche. La necesidad de respuesta aumenta cuando conoce a Marlen, que le llama la atención por su sonrisa. Marlen despierta en Alma una curiosidad que podría considerarse ilegal y eso hace que sienta miedo a despertar en otro cuerpo y en otro lugar, lejos de ella. Más allá del núcleo, en la periferia, la vida es muy distinta, y fuera de la muralla, de donde vienen los visitantes, está el territorio secreto de Tressed, un lugar en medio del desierto donde los saltos no existen. Hasta allí llegará la protagonista de esta distopía adictiva y original, con una trama absorbente, personajes que abrazan la diversidad y un fondo reflexivo que recoge inquietudes muy actuales.
Ella solo quería su beca. Él, dejar de ser «el hijo de». Lo que ninguno esperaba era convertirse en la presa del otro.
Sierra O’Brien lleva años luchando por su sueño: una beca para las prácticas universitarias en el santuario de animales más importante del país, el Imugi. Nada ni nadie va a desviarla de su objetivo. Ni siquiera Kang ni su sonrisa arrogante, sus botas Dr. Martens o su molesto historial compartido.
Kang es el hijo del dueño y fundador del Imugi, ese al que todos acusan de nepotismo. Está harto de que todos lo traten como «el hijo de», incluida la insolente pelirroja con la que ha compartido toda la carrera. Pero él tiene claros sus objetivos: demostrar su valía, conseguir un puesto… y superar su obsesión por las pecas de O’Brien.
Lo que ninguno de los dos esperaba es que, entre voluntariados, capibaras delincuentes y algún misterio, también haya espacio para una atracción imposible de ignorar.
¿Cuántas veces has dicho «esto da para una serie»? ¿Y si la mejor serie fuera la vida misma? ¡Ahora tienes el libro que lo demuestra! Más de 900 títulos, cientos de emociones compartidas y una certeza: esto da para una serie.
Desde aventuras adolescentes sobre bicis llenas de barro hasta culebrones sentimentales dignos de telenovela, pasando por momentos laborales tan surrealistas como los de The Office o reuniones de vecinos más tensas que un capítulo de Aquí no hay quien viva. La vida —la tuya y la de todos— está hecha de escenas que parecen sacadas de una ficción. Porque a veces lo cotidiano se convierte en comedia, en drama, en thriller o en romance... y todo cabe en el mismo capítulo.