Fábula mítica y relato filosófico que interroga acerca de la relación del ser humano con su prójimo y con el mundo, El Principito concentra, con maravillosa simplicidad, la constante reflexión de Saint-Exupéry sobre la amistad, el amor, la responsabilidad y el sentido de la vida.
Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve una avería en el desierto del Sahara, hace seis años. Algo se había roto en mi motor. Y como no tenía conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación difícil. Era, para mí, cuestión de vida o muerte. Tenía agua apenas para ocho días.
La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de todatierra habitada. Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del océano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía:
-Por favor..., ¡dibújame un cordero!
-¿Eh!?
-Dibújame un cordero...
Los poemas clandestinos del maestro del amor. Pablo Neruda constituye una de las cotas más altas de nuestra tradición poética. Edición del texto de los poemas revisada Y definitiva.
Publicado anónimamente en Italia en 1952, Los versos del Capitán constituye un libro controvertido en la obra de Pablo Neruda. Dados a conocer originalmente sin nombre de autor, estos poemas encierran un origen secreto, clandestino y conmovedor.
Los amantes ocultos –Pablo y Matilde– saben de los inconvenientes para declarar a viva voz el sentimiento que los une y, más allá de los impedimentos, se refugian en la isla de Capri. Así, el Capitán no dirá ser el autor de esos versos míticos y durante diez años ese libro será un hijo natural no reconocido.
Esta es "la historia de una inocencia herida, de una miseria anónima, una breve e intensa visión del absurdo que supone una existencia anodina...". En las páginas de La hora de la estrella, considerada una de sus obras más importantes, aparece en toda su magnitud el personalísimo estilo de Clarice Lispector: su peculiar forma de transformar las palabras en imágenes vigorosas y puras se une aquí a una compleja estructura formal.
Lucas Pereyra viaja desde Buenos Aires hasta Montevideo en busca de un dinero que no puede recibir en su propio país. La travesía no es solo para sortear trabas económicas, sino también un intento por escapar de un matrimonio que se tambalea. Al otro lado del río lo espera una mujer. Pero las cosas no suceden como las había planeado y lo que pretendía ser una escapada se convierte en una confrontación inevitable con la verdad que ha tratado de eludir.
Una novela narrada con una voz íntima y envolvente que indaga en las fisuras de una relación en crisis, oscilando entre la ironía y el desasosiego. A través del personaje de Lucas Pereyra, Mairal nos invita a reflexionar sobre las promesas incumplidas, las expectativas no alcanzadas y las diferencias entre lo que somos y lo que aspirábamos a ser.
Un joven ingeniero retenido por su trabajo en una pequeña localidad de Massachussets observa a un hombre lisiado y envejecido que recoge en la oficina de correos una revista y un sobre con medicamentos. Es invierno y el ambiente del pueblo es claustrofóbico. El aspecto educado del hombre, la edad que no corresponde a su físico, los misteriosos silencios y prevenciones que despierta su presencia en los demás, su vida casi aislada en una destartalada granja con dos mujeres, llevan a preguntarse al ingeniero por qué sigue viviendo en un sitio de donde, como dicen los lugareños, «casi todos los listos se marchan». Pero el hombre tiene un motivo para no haberse marchado, o para haberlo intentado y nunca conseguido: una historia en la que se mezclan la fatalidad del destino y todas las sutilezas del amor prohibido. Ethan Frome (1911) es una nouvelle cuyo escenario –los pueblos y bosques de Nueva Inglaterra– es toda una tradición de la más distinguida literatura norteamericana (de Hawthorne a Lovecraft) pero una excepción en una novelista esencialmente moderna y urbana como Edith Wharton. Sin embargo, desde su publicación, no dejaría de ser una de sus obras más características, uno de los ejemplos más celebrados de su sensibilidad y de su estilo. Un auténtico clásico norteamericano y una auténtica lección de arte narrativo.