Gracias al Principito, los más pequeños empezarán a descubrir los números y el mundo que los rodea. Un libro precioso, con el estilo y los tonos característicos de la obra de Saint-Exupéry, muy resistente y manejable.
Gracias al Principito, los más pequeños empezarán a descubrir los colores y el mundo que los rodea. Un libro precioso, con el estilo y los tonos característicos de la obra de Saint-Exupéry, muy resistente y manejable.
Gracias al Principito, los más pequeños empezarán a descubrir sus primeras palabras y el mundo que los rodea. Un libro precioso, con el estilo y los tonos característicos de la obra de Saint-Exupéry, muy resistente y manejable.
Aprende los NÚMEROS de manera divertida y entretenida con este didáctico libro de la colección del autor de La pequeña oruga glotona.
¿Cuántas cerezas hay en el dibujo? Nueve cerezas. Busca en la parte de arriba 9 cuadrados. ¡Ya lo tienes!
Descubre los números en este colorido libro, con el que te lo pasarás en grande aprendiendo mientras relacionas las cantidades con los signos, las palabras y las ilustraciones. 4 son cuatro peras, 7 son siete fresas… ¡y mucho más!
Mi primer libro de los números es un nuevo título de esta bonita colección de cartón de Eric Carle, aclamado ilustrador y escritor cuyos libros han vendido millones de ejemplares en el mundo. Los niños pequeños disfrutarán mirando las páginas troqueladas y relacionando cantidades con números e imágenes.
¿Y si te enamoraras de la persona menos indicada? ¿Lo arriesgarías todo por una posibilidad?
Él nunca lo ha tenido fácil y esconde su vulnerabilidad tras una apariencia despreocupada.
Ella desea salir al mundo y conocer el amor.
Él esconde cicatrices mucho más profundas que las que marcan su piel.
Ella quiere volar alto y cumplir ese sueño que no se atreve a confesar.
Ren y Jisoo se conocen desde niños y no podrían ser más diferentes.
Sin embargo, cuando el destino los ponga a prueba, descubrirán que el corazón no entiende de reglas.
Porque hay polos opuestos que encajan y sentimientos más fuertes que el miedo a lo prohibido.
Porque el amor no sabe de imposibles y, a veces, merece la pena apostarlo todo por un puñado de quizás.