Ética de la praxis educativa docente: entre la
profesionalidad y el compromiso personal es una obra
imprescindible para repensar la educación en un
tiempo marcado por la incertidumbre, la violencia y
los retos que plantea la inteligencia articial.
Pablo Mella nos conduce desde la historia de la
ética hasta los debates actuales mostrando cómo el
acto de educar no es solo una técnica ni una rutina,
sino una relación humana profundamente ética y
política. Con claridad y rigor, el autor analiza los
desafíos de la práctica docente, la convivencia escolar
y el vaciamiento pedagógico que amenaza los sistemas
educativos contemporáneos.
Este libro es un llamado a despertar: a reconocer la
singularidad de cada persona, a construir relaciones
más justas y pacíficas, y a situar la ética en el corazón
mismo de la educación. Más que ofrecer respuestas
fáciles, nos invita a hacernos las preguntas que denen
el sentido de educar hoy.
CHEILA VALERA ACOSTA
Este libro no es únicamente mi historia, ni la historia de un solo género. Es para todos quienes han sentido miedo, duda o cansancio, pero que aun así eligen levantarse, buscar su verdad y seguir adelante. Dentro de ti hay una fuerza inmensa que quizás no has descubierto por completo. Una luz que nunca se apaga, un poder que nace del amor propio, la esperanza y la voluntad de crecer. No importa cuántas veces hayas caído o qué dificultades hayas enfrentado. Lo esencial es que sigas levantándote y caminando, paso a paso, hacia tu mejor versión.
En esta Ecos de sangre su autor es cuidadoso al convertir el suceso taíno en argumento teatral. Evita la trampa del localismo, el simplismo y lo folclórico. Cruz parte de un acontecimiento insular para proyectar la trama hacia lo universal.
La princesa Iguanamá, la soberbia Xucaba, el behique Guaguyona y el cacique Ananorex (únicos personajes de la obra) trascienden lo anecdótico para elevar sus acciones hacia un teatro dramático y profundo.
En esta Ecos de sangre, como ya hizo en su poemario Areytos: cantos entre el cielo y la tierra, su creador incorpora parte del encantador idioma de nuestros taínos. Lo que constituye, por demás, un aporte inigualable.
No ahondaremos en estas premisas en la historia que este dramaturgo dominicano nos plantea en su pieza teatral. Dejemos que ella misma abra para todos nosotros el siempre intenso telón de Giovanny Cruz Durán.
La autora de este libro narra de manera directa y veraz los acontecimientos de los que fue testigo durante el ametrallamiento de su casa y vecinos el 28 de abril de 1965, cuando entraron las tropas norteamericanas al barrio de San Juan Bosco.
Datos inéditos, detalles que respaldan lo narrado con una prosa ágil y clara, convierten este testimonio en un texto apasionante que aporta y amplía el registro de lo ocurrido durante la invasión norteamericana de 1965.
Aquí no hay capas ni escudos indestructibles: solo un sillón ortopédico,
una carpeta Montblanc y la convicción de que el poder
sirve, ante todo, para servirse.
El Procurador es una novela breve que se lee como un expediente
de la realidad de un país cualquiera en El Caribe: ministros todopoderosos,
presidentes bizcos de ambición, jueces usados como
chas de ajedrez y una sociedad atrapada entre la indignación y el
morbo de las redes sociales.
En el centro del escenario, un hombre convencido de ser intocable
planea su gran venganza contra La Jueza, símbolo de integridad y
de esos raros personajes que todavía creen en la justicia. Lo que
empieza como un montaje político se convierte en un espectáculo
nacional de manipulación, descrédito y circo mediático.