Hace más de diez años que escribí esta larga indagación sobre el devenir de los principales grupos humanos que han constituido la nación dominicana en el ámbito de la isla de Ayitì o La Española.
Esta indagación a partir del concepto de la Trinidad Divina con que Juan Pablo Duarte encabezó el juramento de la sociedad fundada para promover la independencia del dominio haitiano.
Es sabido que los números constituyen un plano de la realidad, una prefiguración de lo existente, un mundo constituido entre la ideación original y la realidad física. En el caso que nos ocupa al aura de significados englobados por el número tres (armonía, equilibrio), se une el matiz teológico añadido por el concepto Trinidad, un concepto eminentemente religioso que se encuentra, contrario a lo que podría pensarse, en otras religiones más allá del cristianismo de donde la tomó el fundador de la república. Por tanto estas indagaciones, conjuntamente con el aspecto social y político, se han ido principalmente por la cuestión religiosa donde precisamente, con el transcurrir del tiempo y los avatares humanos, se ha constituido uno de los espacios de equilibrio y armonía entre las visiones de las tres culturas que nos constituyen, ese espacio es la religión popular dominicana, también llamada Culto a la 21 División.
“Machete amola’o” es una obra que, desde la experiencia cuasi biográfica del autor, nos encanta con el paisaje histórico de La República Dominicana del siglo XX. La autoctonía reflejada en esta obra, desde un incipiente poblado, de nombre “Navarrete” hasta las aceras “postmodernas” de Los Estados Unidos, pone de manifiesto una vorágine de elementos dignos de ser consumidos desde la voraz lectura acompañada de los ojos de la imaginación recreativa y contemplativa.
Sin dudas, no debe haber un dominicano que, al enfrascarse en la tarea de leer estas páginas salpicadas de una tinta cónsona, desde la pluma de su autor, el Ing. Ramón Núñez Almonte que, con sobrado conocimiento de causa, nos enrostra la realidad de una patria convulsa, particular y heroica. No solo desde la sociedad dominicana macro, sino con impresionantes y vivaces peripecias personales desde su micro mundo.
Después de la última batalla, no llega el vacío, sino un tipo
de silencio diferente. Es la calma que se instala cuando
has decidido rendir las armas de la culpa y la reacción. Durante
años creí que mi historia era un eco de lo que me hicieron; que mi
vida estaría siempre condicionada por lo que me fue negado en esa
infancia que debió haber sido sagrada. Hoy, mientras escribo esta
última palabra, comprendo que la paz no se encuentra al cerrar el
capítulo, sino al reescribir la conclusión.
La fe, aquella conexión que me sostuvo cuando todo lo humano
se desmoronó, no me prometió una vida sin tormentas, me dio
algo más valioso: la certeza de un ancla que no se mueve. Aprendí
que la fortaleza no está en la habilidad de evitar el dolor, sino en
la capacidad sobrenatural de levantarse y no mirar hacia atrás.
Descubrirse es el trabajo más arduo, pero es el único que vale la
pena.
La autora de este libro narra de manera directa y veraz los acontecimientos de los que fue testigo durante el ametrallamiento de su casa y vecinos el 28 de abril de 1965, cuando entraron las tropas norteamericanas al barrio de San Juan Bosco.
Datos inéditos, detalles que respaldan lo narrado con una prosa ágil y clara, convierten este testimonio en un texto apasionante que aporta y amplía el registro de lo ocurrido durante la invasión norteamericana de 1965.
Aquí no hay capas ni escudos indestructibles: solo un sillón ortopédico,
una carpeta Montblanc y la convicción de que el poder
sirve, ante todo, para servirse.
El Procurador es una novela breve que se lee como un expediente
de la realidad de un país cualquiera en El Caribe: ministros todopoderosos,
presidentes bizcos de ambición, jueces usados como
chas de ajedrez y una sociedad atrapada entre la indignación y el
morbo de las redes sociales.
En el centro del escenario, un hombre convencido de ser intocable
planea su gran venganza contra La Jueza, símbolo de integridad y
de esos raros personajes que todavía creen en la justicia. Lo que
empieza como un montaje político se convierte en un espectáculo
nacional de manipulación, descrédito y circo mediático.
Este libro de autoayuda y superación personal como "De los sueños a la acción" es inspirar y guiar a los lectores a transformar sus aspiraciones en realidad mediante estrategias prácticas y herramientas emocionales. Busca empoderar a las personas para superar obstáculos, crear hábitos positivos y tomar decisiones que les acerquen a sus metas.
María siempre soñó con ser profesora de cosmetología, pero sentía miedo al fracaso y no sabía por dónde empezar. Un día decidió leer un libro de superación personal que le ayudó a identificar sus metas específicas y a trazar un plan de acción. Aplicó consejos prácticos, como establecer objetivos pequeños, rodearse de mentores y perseverar ante los contratiempos.
Después de TIEMPO de esfuerzo, María logro sus sueños y, aunque enfrentó desafíos, aprendió que el éxito no se trata solo de llegar a la meta, sino de disfrutar el proceso y crecer como persona. Su historia muestra cómo pasar de soñar a actuar transforma vidas. Por medio a la acción.