Una de las razones por las que escribí este libro es
por el sorprendente asombro que experimentamos al contemplar el mundo natural. Por ejemplo, el topo dorado es el único mamífero iridiscente. Brilla literalmente
como el oro, pero es ciego y no puede percibir su propio resplandor. La otra razón era para exponer algo que todos sabemos: estas maravillas están en peligro de desaparecer y el tiempo para evitarlo se nos acaba».
La historia más urgente de la tecnología moderna no comienza en Silicon Valley, sino hace doscientos años en la Inglaterra rural, cuando los trabajadores conocidos como los luditas se rebelaron para no morir de hambre a manos de los dueños de las fábricas que usaban máquinas automatizadas para aniquilar sus medios de vida. Los luditas organizaron incursiones guerrilleras para destruir esas máquinas —bajo pena de muerte— y consiguieron el apoyo de Lord Byron, enfurecieron al príncipe regente e inspiraron el nacimiento de la ciencia ficción. Esta lucha de clases, casi olvidada, sometió a la Inglaterra del siglo XIX.
Hoy en día la tecnología pone en peligro millones de empleos, los robots abarrotan las fábricas y la inteligencia artificial pronto impregnará todos los aspectos de nuestra economía. ¿Cómo cambiará esto nuestra forma de vida? ¿Y qué podemos hacer al respecto? Las respuestas se encuentran en Sangre en la máquina.
Rastrear la historia del siglo xxi hasta ahora es rastrear una historia de lo inasequible y la escasez. Después de años de negarse a construir suficientes viviendas, Estados Unidos tiene una crisis nacional de vivienda. Tras años de limitar la inmigración, no tiene suficientes trabajadores. A pesar de ser advertidos durante décadas sobre las consecuencias del cambio climático, no se ha construido nada cercano a la infraestructura de energía limpia que necesitamos. Los ambiciosos proyectos públicos se terminan tarde y por encima del presupuesto, si alguna vez se terminan. Abundancia explica que nuestros problemas de hoy no son los resultados de los villanos de ayer, sino que las soluciones de una generación se han convertido en los problemas de la siguiente. Las reglas y regulaciones diseñadas para resolver los problemas de la década de 1970 a menudo evitan proyectos de densidad urbana y energía verde que ayudarían a resolver los problemas de la década de 2020. Las leyes destinadas a garantizar que el Gobierno considere las consecuencias de sus acciones han hecho demasiado difícil para el gobierno actuar en consecuencia.
En el 330 a. C., tras derrotar a Darío III y tomar Persépolis, Alejandro parecía haber alcanzado la cima de su reinado. Pero su ambición era mayor que cualquier mapa conocido. Decidió continuar hacia el este, persiguiendo un horizonte mítico: el confín del mundo. Ese viaje lo llevó a enfrentarse no solo a enemigos poderosos y a los elementos más extremos ?monzones, desiertos y cordilleras heladas?, sino también a las consecuencias imprevistas de su propia gloria.
Palestina es un microcosmos del mundo: miserable, furiosa, tensa y fragmentada. En llamas. Obstinada. Digna. Mientras el estado colonial de Israel continúa infligiendo una violencia devastadora, las verdades esenciales se ocultan de forma deliberada: se mima a los perpetradores, mientras que a las víctimas se las culpa y se las lleva a juicio. El mundo sigue siendo testigo a través de las pantallas; miembros rotos, hogares y futuros destrozados impregnan los sueños. ¿Por qué deben los palestinos demostrar su humanidad? ¿Cuáles son las implicaciones de una tarea tan exasperante como imposible?
Gioacchino Lanza Tomasi, primo lejano de Lampedusa, tuvo la enorme fortuna de ser uno de los asistentes al reducido taller de lectura que impartió el escritor en la década de 1 9 5 0 a algunos jóvenes prometedores de su entorno. Con el tiempo, el príncipe pidió a Lanza, de madre española—y al que acabaría adoptando—, que lo ayudara a leer en la lengua de Cervantes los clásicos de la literatura hispánica. Estas páginas, dictadas por Lanza poco antes de morir, albergan no sólo un valiosísimo retrato de la vida que el maestro siciliano llevó en Palermo, sino también el privilegiado relato de formación de un muchacho que fue testigo de una aventura fascinante: el acercamiento de Lampedusa a la lengua y la literatura españolas.