Es el verano de 1976. Peggy Hillcoat tiene ocho años y pasa los días con su padre, James, un hombre obsesionado con la supervivencia que ha convertido el sótano de su casa en un refugio nuclear. Una noche, sin previo aviso, James secuestra a su hija y se la lleva a una cabaña en medio de un bosque inmenso. Alejados de toda señal de vida humana, James convence a Peggy de que el mundo entero ha sido destruido. Juntos aprenden a subsistir: construyen trampas para cazar, se lavan en el río, almacenan alimentos. Los inviernos son largos y crueles; los veranos, fugaces. En su aislamiento, incluso fabrican un piano de madera que no produce sonido alguno. Durante años, Peggy vive en esa cabaña con su padre, sin cuestionar su realidad. Hasta que, un día, encuentra unas botas. El descubrimiento la empujará a una búsqueda desesperada que revelará los secretos de su encierro y la verdad sobre la última noche que pasó con James. ¿Qué ocurrió realmente en aquel bosque? ¿Cómo logró escapar? Y, sobre todo, ¿por qué ha vuelto sin él?
«Mi padre era jardinero. Ahora es jardín.» En El jardinero y la muerte, Gueorgui Gospodínov nos sumerge en los interminables meses durante los que, día tras día, vio cómo se iba apagando la vida de su padre. Mientras este moría a su lado consumido por la enfermedad, Gospodínov le sostuvo la mano hasta que llegó el fin. Y aun en su lecho de muerte, para él seguía siendo el más alto, el más guapo, el más amable. Seguía siendo su padre. Entre los campos de fresas de la infancia y el inevitable adiós, Gospodínov teje un relato íntimo sobre el duelo y la memoria. ¿Cómo se despide una vida en sus últimos días? ¿Cómo se enfrenta un hijo al derrumbe del héroe que lo protegió? ¿Seguimos existiendo si se va la última persona que nos recordaba como niños? ¿Y cómo afrontamos la ausencia de quienes nos hicieron ser quienes somos? Este no es un libro sobre la muerte, sino sobre el dolor de presenciar el final de una vida. Es una historia sobre padres e hijos, sobre la peculiar cultura del silencio que a menudo los envuelve y que puede teñir incluso los vínculos más profundos. Un mutismo que marcó de un modo irónico la vida del autor, ya que su padre fue un hombre muy callado y, a la vez, un sublime contador de historias.
Una operación quirúrgica que extirpa el impulso sexual masculino, un tren que nos devuelve a cualquier punto del pasado, un invento genético que acerca la vida eterna... En esta mítica colección de relatos, Anna Starobinets retrata sin piedad una humanidad que se tambalea. Ciencia y religión, razón y pasiones, instinto y civilización: no hay pieza del puzle humano que escape a su mirada, a la vez devastadora y comprensiva. La glándula de Ícaro es una distopía que roza peligrosamente lo real, donde la ciencia es solo una excusa para abrir en canal a sus protagonistas y revelar sus engranajes. La obra de Starobinets es puro «horror lírico». Esta colección de relatos está repleta de pesadillas que amenazan no solo con cumplirse, sino con ser realidad en el momento en que se leen.
A los seis años, Rivero, nacido en 1942 en Guantánamo, llega con su madre a la casa de su bisabuela, en Santiago de Cuba, donde pasa los años de la infancia a la juventud entre la escuela, su casa de la calle Santa Úrsula y la misa de los domingos. Mientras tanto, en la isla, el Ejército Rebelde ha derrocado al dictador Batista y, en 1959, Fidel anuncia el triunfo de la Revolución. Rivero tiene entonces diecisiete años y aún desconoce lo que el destino le depara en esta nueva Cuba. Los planes del joven Rivero se ven interrumpidos al ser enviado a una de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), los campos de trabajos forzados que, entre 1965 y 1968, aglutinaron a artistas e intelectuales disidentes, a homosexuales y a quienes profesaban una gran diversidad de religiones en Cuba. A partir de ese momento, la biografía de Rivero quedará marcada por la desesperación y la impotencia ante el odio y la suspicacia de un sistema militar opresor.
Una historia mundial de la costura, el bordado y las personas que han utilizado aguja e hilo para hacer oír su voz. En la Argentina de la década de 1970, las madres marchaban con pañuelos en la cabeza bordados con los nombres de sus hijos «desaparecidos». En la Inglaterra de los Tudor, cuando María, reina de Escocia, estaba bajo arresto domiciliario, sus bordados llevaban mensajes al mundo exterior. Desde la propaganda política del tapiz de Bayeux, los soldados de la Primera Guerra Mundial lidiando con el trastorno de estrés postraumático y los mapas cosidos por colegialas en el Nuevo Mundo, hasta la colcha sobre el sida, las historias tejidas de los hmong y los sombreros rosas con orejas de gata de las marchas feministas, mujeres y hombres han utilizado el lenguaje de la costura para hacer oír su voz, incluso en las circunstancias más desesperadas. Hilos de vida es una crónica de identidad, protesta, memoria, poder y política contada a través de la costura. Hunter teje su propia narrativa mientras nos lleva a lo largo de siglos y a través de continentes (desde la Francia medieval hasta el México y los Estados Unidos contemporáneos, y desde un campo de prisioneros de guerra en Singapur hasta un ático familiar en Escocia) para celebrar la belleza y el poder milenario, universal y poco explorado de la costura. Un libro evocador y conmovedor sobre la necesidad que tenemos de contar nuestra historia.
En este estudio clásico de cómo la gente aprendió a retener vastos acervos de conocimiento antes de poder imprimirlo y guardarlo, Frances A. Yates rastrea el arte de la memoria desde su tratamiento por parte de los oradores griegos, pasando por sus transformaciones góticas en la Edad Media, hasta las formas ocultas que adoptó en el Renacimiento y, finalmente, hasta su uso en el siglo XVII. Frances Yates arroja luz sobre la Divina Comedia de Dante, la forma del teatro shakesperiano y la historia de la arquitectura antigua; ‘El Arte de la Memoria’ es una contribución invaluable a la estética y la psicología, y a la historia de la filosofía, la ciencia y la literatura. Este libro, el primero en relacionar el arte de la memoria con la historia de la cultura en su conjunto, fue revolucionario cuando apareció por primera vez y continúa fascinando a los lectores con sus ideas lúcidas y reveladoras.
Una mirada entretenida y profunda a la vida de las aves, que ilumina su sorprendente mundo y su honda conexión con la humanidad. Los pájaros son animales muy inteligentes, pero su inteligencia es muy distinta de la nuestra y ha sido poco comprendida. A medida que conocemos mejor los secretos de la vida de las aves, descubrimos cosas fascinantes sobre la memoria, las relaciones, la teoría de los juegos y la propia naturaleza de la inteligencia. Strycker explora la asombrosa capacidad de búsqueda de las palomas, las buenas acciones de los malúridos, la influyente capacidad de congregación de los estorninos, el hábil arte de las aves de emparrado, la extraordinaria memoria de los cascanueces, el amor eterno de los albatros y otros misterios, revelando por qué las aves hacen lo que hacen y ofreciendo una visión de nuestra propia naturaleza. Partiendo de su experiencia, de la ciencia más avanzada y de una historia llena de detalles vívidos, Strycker cuenta unos cautivadores relatos sobre las aves que habitan entre nosotros y sorprende al lector al mostrar hasta qué punto estas conviven íntimamente con los seres humanos. Con humor, estilo y belleza, revela cómo nuestra visión del mundo se forma a menudo, y de manera notable, a través de la experiencia de las aves.
La señora Palfrey, que se acaba de quedar viuda, decide dejar su casa en el campo e instalarse en el Claremont, un sobrio y respetable hotel de Londres que tiene como huéspedes fijos a un variopinto grupo de jubilados. ¿Y a qué va a dedicarse Laura Palfrey ahora que dispone de tanto tiempo libre? Puede salir a pasear, ir a ver una exposición o esperar a que su nieto, que trabaja en el Museo Británico, vaya a visitarla. Cuando cree que en su vida ya no habrá mucho espacio para las sorpresas, conocerá a un joven escritor con el que trabará una improbable y especial amistad.
Publicada originalmente en 1971, Prohibido morir aquí es seguramente la gran novela de Elizabeth Taylor, una de las más destacadas novelistas británicas del siglo xx.
Esta encantadora historia sobre las excentricidades y sinsabores de la tercera edad es una inteligente indagación sobre la soledad y las posibilidades de la amistad. Sus divertidos personajes, la precisión de las observaciones sobre la vida cotidiana y un fino sentido de la ironía y de la compasión hacen de este libro una narración inolvidable.
Una magnífica guía de escritura terapéutica para quienes desean reconducir su vida emocional y vivir con más calma, claridad y propósito.
¿Y si una libreta y un bolígrafo pudieran cambiar tu vida? Este libro revela algo tan simple como poderoso: que escribir no solo es una forma de comunicarse, sino también una herramienta científica y emocional para sanar, entenderse y crecer. Escribir para vivir mejor es una guía rigurosa y profundamente humana, basada en investigaciones de neurociencia, psicología y filosofía, que demuestra cómo la escritura puede transformar tus emociones, tus pensamientos y tu bienestar.
Este libro te invita a recorrer un camino práctico y revelador: desde el reconocimiento de las emociones que te desbordan, pasando por ejercicios accesibles, hasta el desarrollo de hábitos que mejoran tu autoestima, tu resiliencia y tu felicidad.
La Dra. Zeneida Sardà, médica y filóloga especializada en escritura terapéutica, ofrece un método estructurado y compasivo para entrenar el cerebro como quien entrena un músculo, fortaleciendo las rutas neuronales positivas y debilitando los pensamientos que nos sabotean. Porque escribir no solo alivia: también libera, transforma y, sobre todo, te devuelve a ti.