Los humanos actu mos como si fuésemos los seres vivos que dominamos este planeta desde el principio. Actuamos como si fuéramos a dominar por siempre. Nos creemos tan poderosos que actuamos como sí nunca la raza humana se fuerá a extinguir; sin embargo, la historia nos dice otra cosa.
El afán de lucro y poder, sumado al deseo voraz de someter a sus semejantes a sus designios y dominios, ha provocado situaciones que amenazan nuestra existencia, como por ejemplo la destrucción de la capa de ozono y el consecuente calentamiento global.
En el caso de los gobernantes, fundamentalmente las grandes potencias, prefieren invertir en armamentos para guerras, que en la mayoría de los casos son provocadas, en vez de invertir en la conciencia colectiva y las soluciones a las demandas de una población en crecimiento.
Y mirando ya hacia el patio dominicano, el liderazgo de hoy no se asemeja al liderazgo que nos antecedió. La madurez política y la razón han pasado a un segundo plano al momento de tomar decisiones y practicar el ejercicio político, al actuar pensando más en el hoy que en el mañana.
Hemos tratado y esperamos en gran manera haber logrado despojarnos de todo prejuicio, fanatismo, sentimientos o resentimientos que no permitan expresar nuestras ideas lo más próximo a la objetividad. Esperamos que estas páginas nos sirvan a todos para abrir un espacio de reflexión que nos permita intentar tomar mejores decisiones en el ámbito político, en pos del desarrollo de nuestro pueblo y del país.
En la masificación de los medios de comunicación, la prensa escrita ha sido la menos invadida por la población general; tan poco invadida ha sido que hace algún tiempo se llegó a pensar que el periódico impreso en papel desaparecería. Medios como Facebook, Twitter, Instagram, YouTube y otros en los quese acude más al video, son los favoritos en los que todos ejercemos la comunicación sín necesidad de ordenar párrafos correctamente elaborados. En una sociedad como la que vivimos, las buenas ideas valen más y cuestan más que los bienes materiales, por lo que son patentizadas. Los planteamientos que se encierran en un pequeño círculo, lo mejor es dejarlos plasmados en algún medio perdurable. No buscamos ser pretenciosos, pero esa nueva realidad es lo que nos impulsa a | recopilar muchos de los trabajos que hemos publicado y dar la oportunidad de que nuestro entorno de amigos los pueda conservar en un solo documento.
Con la publicación de El personaje haitiano en la narrativa dominicana, Ibeth Guzmán se manifiesta como una de las más importantes voces recientes de la crítica literaria y los estudios caribeños en República Dominicana. La importancia de los temas que aborda, como la otredad, la percepción del otro, y cómo se inscriben en las obras narrativas estudiadas, no dejarán de atraer al lector interesado en los temas de nuestra región. También, el tratamiento crítico que realiza, desde la representación temática, la crítica social y los asuntos de la diversidad identitaria, interesará a aquellos que no solo ven en la literatura la expresión ge una forma artística y la valoran como representación de os problemas sociales y raciales que constituyen nuestra cultura mestiza. La doctora Ibeth Guzmán realiza con esta invéstigación una notable contribución a uno de los temas de perentoria importancia porque su discusión . debe crear nuevas maneras de proyectar convivencia social
Hay tres aspectos del poemario que me fascinan. El primero es la transparencia poética. Ese decir poesía sin procurar artificios de la imagen, ni artificios del verbo. Y, las figuras literarias a las que tanto nosotros apelamos, pues están aquí, no ausentes sino transfiguradas en una transparencia que es como si de repente la poesía saliera a primera convocatoria.
Luego me gustó mucho el juego, que también encontramos en los dos primeros poemarios de Marivell: “Mujer ante el espejo” e “Hija de la tormenta”, que es ese estilo de poema que juega un poco con la narrativa del quiebre, del torcer la tuerca, de darle otro sentido a la palabra, para traer también esos otros sentidos a la configuración del poema, lo que me sigue pareciendo innovador en este poemario.
Y, lo tercero, es el coqueteo con la rima que se identifica al finalizar con un rap... Ese coqueteo, de ya te tengo, ya voy... ya te tengo... Que por primera vez lo veo en la poesía de Marivell, como ya dijimos de la transparencia, es ese cierto desenfado que se traduce no solo en la experimentación con otros géneros de la poesía, sino atreverse a decir lo que hay que decir, como si la expresión de un sentido tan auténtico en la vida de la poeta, como que haya también dado al traste con una postura estilística; y una valentía y sostenerla... “Ya lo voy a decir de esta forma" y mantenerla durante todo el poemario.
Esta es la historia de un ñu llamado Ur... ¡Esperen un momento! ¿Un ñu? ¿Un antílope? ¡ ...Por favor! Esta parecería otra de esas historias para niños con el objetivo de ofrecer una lectura entretenida, enfocada al fortalecimiento de las habilidades emocionales de los pequeños, o tal vez una magnífica oportunidad para crearles interés por la lectura; pudiera ser el caso, porque se trata de animales y que les cuenten historias de animales es de las cosas que más les gusta a los pequeñines; basado en ello, esta pudiera ser una preciosa historia infantil… Sin embargo, este no es uno de esos casos. Ur cuenta una historia entretenida, creada sobre la base de un mundo de aventuras con algunas interesantes sorpresas. también, es una mirada al hacia las bases del liderazgo y las técnicas de las tramas de engaño, un esbozo de las estrategias de poder a las que nos enfrentamos en casi todos los aspectos de nuestras vidas; pero más que nada, busca insistente trasmitir la necesidad de ayudar a los demás, de cultivar la bondad, de la necesidad de la humildad… y la necesidad de amar.
La de Vincent Roazzi no es una historia de éxito común y corriente. Antes de empezar a acumular millones de dólares en patrimonio y crearse una reputación como formador de líderes, Roazzi creció en Brooklyn, donde estuvo rodeado de un ambiente hostil que muchas veces lo llevó al lado equivocado de la ley. Con una vida de excesos, cayó en las adicciones y la autodestrucción. Además, con un matrimonio en crisis y un negocio en bancarrota, parecía que su vida había llegado a su n a los 35 años. A los 40, su vida dio un giro, recuperó el amor por el trabajo en una empresa de construcción y luego en el área de ventas, donde comenzó a crecer hasta convertirse en vicepresidente y posteriormente en multimillonario. Esta obra que tiene en sus manos es la reflexión sincera sobre su caída y ascenso. El libro sostiene que el éxito auténtico proviene del desarrollo del "cociente espiritual" de uno mismo, lo que le permitirá alcanzar el éxito interior mediante la identificación de sus propios valores fundamentales. Vincent quiere ayudar al lector de esta obra a superar las creencias limitantes, proporcionándole ejercicios para distinguir los valores fundamentales de los valores impuestos. Para ello, ha dividido el libro en pequeñas lecciones diarias que argumentan que el desarrollo espiritual es la base para alcanzar y mantener el éxito en la vida.