La desconfianza es hoy una forma de respirar. Un gesto aprendido, casi involuntario. Desconfiamos de los gobiernos, de los otros, de los discursos, de las promesas. Desconfiamos incluso de nuestras propias decisiones. Y, sin embargo, seguimos viviendo juntos, compartiendo el espacio público, pidiendo ayuda en silencio, buscando sentido.
Este libro parte de una preocupación moral: ¿qué pasa cuando dejamos de creer en lo común? Victoria Camps escucha ese murmullo de fondo que recorre nuestras democracias cansadas y nuestras vidas fragmentadas. Lo interroga sin estridencias. Lo piensa con cuidado. Porque tras la desconfianza habita siempre una pregunta: ¿cómo seguir?
La sociedad de la desconfianza es un ensayo sobre el presente herido por el individualismo, la precariedad y el desencanto. Pero también es una propuesta: la de reconstruir un ethos compartido que nos permita sostenernos, confiar, cooperar, convivir. Un gesto filosófico y político para no ceder a la indiferencia, y recordar que la libertad ?si quiere ser digna de su nombre? necesita de los otros.
Emma Jones nunca habría imaginado que volvería a encontrarse con el chico del que se enamoró. Y quien le rompió el corazón en tantos pedazos que nunca consiguió armarlo de nuevo.
Enzo Morelli es ahora una nueva promesa de la poesía, pero tiempo atrás fue un rebelde con una vida difícil del que corrían muchos rumores, y ninguno de ellos bueno.
Ambos parecían no tener nada en común, pero un verano inolvidable les demostró que dos planetas distantes pueden compartir la misma órbita y… colisionar.
«Yo soy la oscuridad.
Para mí no hay redención, ni emoción, ni nada. Nada más que tú.
Tú eres la luna de mi noche oscura, flamma.
Tú eres lo único de este cielo negro que puede sobrevivir cuando yo lo devore todo.
En este espacio no existen las estrellas, solo tú y yo.
Tú me necesitas para brillar y yo necesito que tú existas. Así de sencillo».
¿Qué sucede cuando la obsesión más despiadada se topa con su fijación más oscura?
Ella vive en las sombras. Él las gobierna.
Ella es la luna, y él es la noche oscura que la envuelve.
Ella está rodeada de demonios, y él es el peor de todos. Y ha decidido que ella le pertenece.
Pasión, obsesión, posesión. La suya es una historia de peligro, miedo, deseo y los sabores más oscuros del amor.
Cada texto que compone este libro me ha permitido liberar emociones, denunciar injusticias y representar escénicamente aquello que me rodea y me duele. Al leer, me he encontrado con un torbellino que me asfixia, me llena de rabia, angustia e impotencia. Pero al concluir, respiro aire
limpio, alzo la vista y descubro que, a pesar de la tormenta, hay un rayo de luz. Una pequeña piedra que puede pulverizar aquello que me hace explotar: la injusticia.
Mi propósito al escribir este libro es fomentar la empatía y el diálogo comunitario, promover el teatro como herramienta de transformación social, visibilizar las distintas formas de violencia que enfrentan las mujeres y cómo esta se oculta en la rutina, en la mirada social, en el silencio.
Entre el 11 de febrero de 1990 y el 10 de mayo de 1994, Nelson Mandela pasó de ser el prisionero político más famoso del mundo a presidente de su país. Fueron cuatro años vertiginosos y fascinantes que dieron la talla humana y política de un líder excepcional.
John Carlin, observador privilegiado de esa etapa, traza un emocionante retrato de Mandela en el que demuestra que se puede ser un gran político sin dejar de ser una gran persona, y que la reconciliación y la convivencia son no solo deseables sino posibles incluso en las circunstancias más difíciles.
«John Carlin ha sido muy valiente a la hora de escribir sobre nuestro país y ha contado cosas que muchos periodistas nunca se hubieran atrevido a explicar.» —Nelson Mandela
«Creo que por muy importante que haya podido ser la presencia de Mandela en el escenario global, todavía queda mucho que decir acerca del hombre que fue, sobre la calidad de su liderazgo y el legado que deja al mundo. Mi esperanza es que cuando los lectores terminen este libro tengan un conocimiento más profundo de Mandela como individuo y comprendan por qué ha sido, tanto en lo moral como en lo político, la figura más destacada de nuestra era.» —John Carlin
El primer paso para liderar bien es aprender a liderarse a uno mismo
Esta fábula empresarial refleja los desafíos que enfrentan los líderes y profesionales en contextos de alta exigencia. A través del relato de una empleada en crisis, explora el impacto de la presión constante, la falta de dirección clara y el desgaste emocional que muchas veces acompaña a quienes tienen la responsabilidad de guiar equipos y tomar decisiones clave.
La protagonista, una profesional capaz y comprometida, se encuentra atrapada en una rutina que la consume: siente que ha perdido el control de su tiempo, su energía y su rumbo. Su jefe, autoritario y manipulador, representa todo lo que el liderazgo no debería ser y actúa como catalizador de una crisis mayor. Pero el verdadero conflicto no está afuera, sino en su interior: el ruido mental, la autoexigencia paralizante y la desconexión de su propósito.
En medio de este colapso, una conversación onírica con su madre y el encuentro con un mentor le ofrecen una nueva perspectiva. A partir de ahí, comienza un proceso de transformación que la obliga a revisar creencias, reformular hábitos y redefinir su forma de liderar, tanto a sí misma como a su equipo.