Con la adopción de la ganadería y la agricultura se crearon los primeros asentamientos, nació la aristocracia, la división de poderes, la guerra, la propiedad, la escritura, el crecimiento de población y todo un universo de oficios que nos ha impulsado a llegar hasta nuestros días.
En la Noche de Kupala, Dymitr llega a los bajos fondos de Chicago, rebosantes de magia y monstruos, con una peligrosa misión: recoger la flor del helecho y ofrecérsela a una criatura maldita a cambio de que le ayude a encontrar a la legendaria bruja Baba Yaga. Ala es una zmora, una criatura que se alimenta del miedo humano, y sufre una maldición familiar que la está matando lentamente. Está lo bastante desesperada como para acceder a lo que le pide Dymitr, aunque no conozca sus motivos. Durante el transcurso de una noche, ambos arriesgarán sus vidas para encontrar a Baba Yaga e iniciarán una frágil amistad… Pero si Ala descubre el secreto que Dymitr está escondiendo, podría ser el fin.
¿Cómo defines «madurar»? ¿Significa que alcanzas ciertos hitos culturales o sociales: unos ingresos constantes, pagar impuestos, casarte y tener hijos? ¿O significa dejar atrás las expectativas de otros y convertirte en la persona que se supone que tenías que ser? Si te encuentras inmerso en una trayectoria profesional, un lugar, una relación o una crisis que no previste o que parece no concordar con tus convicciones sobre quién eres, eso significa que tu alma te está llamando para que reexamines tu camino.
Volando con las alas rotas es un testimonio de lucha, transformación y renacimiento, un viaje íntimo donde el dolor, la pérdida y la adversidad se convierten en maestros de vida. Pero en medio de cada desafío, surge una revelación profunda: «la esencia del Ser se reveló ante mí: simple y extravagante, humilde y soñadora, serena y altiva. Encontré el balance. Soy yo. Un ser único. Armonía y equilibrio». Con una prosa emotiva y honesta, la autora nos invita a abrazar nuestras cicatrices, a encontrar luz en la oscuridad . "y a descubrir que, incluso con las alas rotas, siempre es posible seguir volando.
HALLIE
A los once años, mi familia se mudó al lado de la suya.
A los trece, fue mi primer amor.
A los dieciséis, nos enamoramos el uno del otro.
Y a los diecinueve, nos rompimos mutuamente el corazón.
Seis años después, he conseguido unas prácticas con un famoso diseñador de interiores en otra ciudad. Por desgracia, la misma en la que él juega al hockey.
Pensaba que Chicago era lo suficientemente grande como para evitarlo, hasta que me llevo la sorpresa de mi vida y, sin saberlo, me mudo justo a la puerta de al lado. ¿Lo peor? El proyecto de reforma que me han asignado, con el que espero convertir esas prácticas en el trabajo a tiempo completo de mis sueños…
… es su casa.
Pero ¿cómo se supone que voy a transformar su nidito de soltero en un hogar familiar cuando ni siquiera soportamos estar en la misma habitación?
Puede que una vez amara a Rio DeLuca, pero ya no soy esa chica.
RIO
Nunca pensé que sería el último soltero de mi grupo de amigos. Pero tras años intentando encontrar el amor, he llegado a la conclusión de que quizá ya no exista para mí.
Eso hasta que, sin querer, contrato a Hallie Hart para que reforme mi casa y nuestra vieja historia me hace evocar recuerdos que he mantenido en secreto durante años.
A ver, hay algo que mis amigos no saben.
Esa conexión que perseguía desde que me mudé a Chicago, esa persona a la que algunos buscan durante toda la vida... Yo ya la había encontrado a los doce años.
Y, ahora, la única chica a la que he amado se muda a la casa de al lado.
Otra vez.