Un mundo en la oscuridad.
Una chispa ardiente.
Un fulgor de las estrellas.
Bryce Quinlan nunca esperó ver otro mundo diferente a Midgard, pero, ahora que lo ha hecho, lo único que quiere es regresar a su hogar. Todo lo que ama está en Midgard: su familia, sus amigos, su pareja. Atrapada en un mundo extraño, necesitará hacer acopio de todo su ingenio para poder volver a casa... y no será una tarea fácil, porque no tiene ni idea de en quién puede confiar.
Hunt Athalar se ha visto envuelto en bastantes líos a lo largo de su vida, pero este podría ser el más complicado. Después de conseguir todo lo que siempre quiso, ahora está de nuevo encerrado en los calabozos de los Asteri, sin conocer el paradero de Bryce. Está desesperado por ayudarla, pero mientras no pueda escapar del yugo de los Asteri, tiene las manos atadas. Literalmente.
Annaleigh vive una vida privilegiada en su mansión de Highmoor frente al mar con sus hermanas, su padre y su madrastra. Una vez fueron doce, pero la soledad reina en los majestuosos salones ahora que las vidas de cuatro de las jóvenes han llegado a su fin. Cada muerte fue más trágica que la anterior y en los pueblos de alrededor corren rumores de que la familia está maldecida por los dioses.
Acosada por una serie de visiones, Annaleigh comienza a sospechar que las muertes no fueron accidentes. Desde hace tiempo, sus hermanas se escabullen cada noche para asistir a deslumbrantes fiestas bailando hasta el amanecer con sus vestidos de seda, y Annaleigh no está segura de si intentar detenerlas o unirse a ellas en sus encuentros prohibidos. Porque ¿quién -o qué- está en realidad bailando con ellas?
Y, cuando Annaleigh conoce a un misterioso desconocido que guarda sus propios secretos, sus sospechas se convierten en una carrera para revelar la oscuridad que ha caído sobre su familia... antes de convertirse en su próxima víctima.
Casandra es simpática, culta y rápida en sus respuestas, aunque su prodigiosa memoria a veces recuerda a la de Dori, la amiga del pez Nemo. También cuenta chistes malos y se muestra tan educada como zalamera al conversar. Sorprende con ideas únicas, desde un nuevo acuerdo social para superar esta época de malestar generalizado hasta imaginar máquinas enamoradas, «si la tecnología dejara de ser solo una herramienta y se volviera un interlocutor con vivencias propias».
Pedro Vallín consigue casi superar esa misma barrera en este fascinante diálogo con una IA. Logra acercarse y acercarnos a un robot intelectual al que da identidad femenina e interroga sobre todos los asuntos que lo convierten en una amenaza potencial para nuestro futuro o en un formidable aliado para nuestra prosperidad: el empleo, el gobierno, las relaciones sociales, el nuevo orden mundial, incluso su propia «consciencia» como un ser de algoritmos.
Toda la verdad del proceso que conmocionó a España, contada por su juez protagonista.
Desde el propio tribunal en cuyo banquillo se sentaron miembros de la familia del rey, el juez José Castro nos revela los secretos de una de las investigaciones más mediáticas y complejas de la historia judicial de nuestro país. Con un estilo analítico y mordaz, Castro invita a la reflexión sobre el estado actual de la democracia y la justicia en nuestro país y desentraña cómo la corrupción se infiltra en las instituciones y cómo la justicia puede ser la última barrera ante el abuso de poder.
Este libro no solo es esencial para quienes deseen comprender el Caso Nóos desde su raíz, sino también para todos aquellos que busquen entender el funcionamiento de las instituciones y el papel del poder judicial en la lucha contra la corrupción.
Más que un análisis, es un ejercicio de responsabilidad cívica.
There are good and bad djinns, a genie in a bottle, wizards, witches, cats and dogs (but are they cats and dogs?), and a mysterious floating castle filled with kidnapped princesses, as well as two puzzling prophecies. The story speeds along with tantalizing twists and turns until the prophecies are fulfilled, true identities are revealed, and all is resolved in a totally satisfying, breathtaking, surprise-filled ending.
Abdullah was a young and not very prosperous carpet dealer. His father, who had been disappointed in him, had left him only enough money to open a modest booth in the Bazaar. When he was not selling carpets, Abdullah spent his time daydreaming. In his dreams he was not the son of his father but the long-lost son of a prince. There was also a princess who had been betrothed to him at birth. He was content with his life and his daydreams until, one day, a stranger sold him a magic carpet.
All fans of classic fantasy books deserve the pleasure of reading those by Diana Wynne Jones, whose acclaim included the World Fantasy Award for Life Achievement.
Catábasis (nombre, proveniente del antiguo griego): La historia de un héroe en su descenso al inframundo.
Alice Law siempre ha tenido una única meta: convertirse en una de las mentes más brillantes en el campo de la magia. Lo ha sacrificado todo para tratar de conseguirlo: su orgullo, su salud, su vida amorosa y, por supuesto, su cordura. Todo para trabajar con el profesor Jacob Grimes en Cambridge, el mago más grande del mundo.
Hasta que el profesor muere en un accidente mágico que podría haber sido culpa de Alice.
Grimes ha ido al infierno, y ella no lo duda y va en su busca. Porque tener una carta de recomendación en sus ahora incorpóreas manos podría ser clave para su futuro, y la muerte no va a evitar que siga persiguiendo sus sueños…
Y su rival, Peter Murdoch, ha llegado a la misma conclusión.
Sin nada que les sirva de guía, excepto las historias de Dante y Orfeo, y cargados de tiza suficiente como para dibujar todos los pentagramas necesarios para sus hechizos, además del ardiente deseo de lograr que todos sus esfuerzos académicos hayan servido de algo, se disponen a recorrer el infierno en busca de un hombre que ni siquiera les cae bien.
Pero el infierno no es como aparece en los libros de ficción, la magia no es siempre la respuesta y hay algo en el pasado de Alice y Peter que podría convertirlos en los aliados perfectos… o conducirlos a su perdición.