Niños y niñas del planeta Tierra, tenéis que saber que la oscuridad no tiene nada de malo. Al contrario, como dicen algunas ovejas, el miedo podría hacer que te perdieras lo mejor de la vida. Así que aprovecha la luz de la Luna para vivir grandes aventuras... ¿Qué tal volar en escoba, jugar con los lobos, ir a la fiesta del callejón o a la graduación de los vampiros?
En esta colección de treinta y nueve textos de once autores dominicanos, seleccionados por Emilio Rodríguez Derhorizi para ser publicados bajo el título Cuentos de política criolla el lector encontrará muchas de las características de la sociedad dominicana entre 1890 y 1930, en particular de la actividad políticas Sean relato, cuadro de costumbre, narración tradicional, anécdota, episodio o un «sucedido», destacan por su condición de documentos socioculturales, «manifestación de la psicología criolla en el escabroso terreno de la política» y de los rasgos lingúísticos de algunas zonas del país, así como por su tono satíricO-picaresco. «La sociología podría extraer de cada uno de estos cuentos un prototipo, un arquetipo criollo: el de la malicia —en sus diversas modalidades: el marrullero, el socarrón, el conservador, el oportunista o vividor; el de la incivilidad, el de la ignorancia, el de la fanfarronería, el del valor, el de la hombría de bien, el del desinterés, el del civismo; lacras y virtudes de nuestro pueblo».
Es muy probable que tú tengas tu propio mundo maravilloso. Algunos lo llaman imaginación. Pero nosotros vamos a hablar del nuestro, un lugar en el que pueden existir gigantes pacíficos, hadas desordenadas, un ogro bondadoso, un trasgo demasiado travieso o un unicornio que encontró la manera de no aburrirse nunca... ¿No te parece el lugar perfecto para un superhéroe como tu?
Parece un bosque cualquiera, pero no lo es. Claro que para saberlo hay que prestar atención a lo más pequeño y escondido... ¡Sí, justo ahí! En ese árbol donde bailan las hadas que han invitado a duendes, elfos y gnomos a su fiesta.
Menos mal que el Reino Perdido está perdido, porque si no, seguro que estaría llenos de turistas; es la ventaja de ser un lugar tan apartado al que, según dicen, sólo se puede llegar con la imaginación... Nuestra recomendación es que no te fíes de las habladurías y emprendas este largo viaje dispuesto a dejarte sorprender.
Para que lo sepas, cualquiera puede ser un héroe, simplemente hay que estar en el lugar adecuado. Por ejemplo, en este libro. Aquí encontrarás, por supuesto, magos, dragones, brujas y duendes, pero no como los magos, dragones, brujas o duendes típicos de otros libros... o de otros países mu lejanos. Aquí hay un mago de la tercera edad un poco duro de oído, un dragón vegetariano, una bruja ama de casa, un duende muy caradura...