Cuando una familia atraviesa una pérdida significativa —la muerte de una pareja, de un hijo, de un padre o un hermano—, el duelo no solo afecta a quien lo sufre de forma directa. También impacta, a menudo sin darnos cuenta, en quienes nos rodean y dependen de nosotros emocional y afectivamente: nuestros hijos.
En Un último acto de amor, Alba Payàs —psicoterapeuta especializada en duelo y autora de El mensaje de las lágrimas— pone nombre a ese fenómeno silencioso que tantos padres y madres viven sin saber cómo abordar: el duelo colateral. A través de una guía cercana, práctica y profundamente humana, nos ayuda a identificar cómo se manifiesta este tipo de duelo en niños y adolescentes, y nos ofrece herramientas concretas para restablecer la seguridad física, emocional y relacional que ellos necesitan.
Con calidez y sin juicios, este libro acompaña a los adultos en el difícil camino de seguir presentes para sus hijos, incluso en medio del propio dolor. Porque, como nos recuerda la autora, no se trata de estar bien para poder cuidar, sino de aprender a cuidar también desde nuestra propia vulnerabilidad.
Época de la Regencia, Inglaterra. La señorita Beatrice Hyde-Clare tiene veintiséis años, es huérfana, vive de la caridad de sus parientes y no tiene muchas esperanzas de casarse. Su papel en la vida parece claro: coser, sonreír y no molestar.
Pero cuando recibe una invitación para una elegante fiesta campestre decide que, esta vez, disfrutará. Ni siquiera la presencia del duque de Kesgrave (arrogante, apuesto y absolutamente irritante) le arruinará el momento. Aunque fantasear con verterle la sopa de tortuga sobre la cabeza, eso sí, es tentador.
Lo que Bea no espera es tropezarse con un cadáver. Y menos aún que el juez lo declare suicidio cuando ella sabe que no lo es. Así que, por mucho que le digan que se comporte como una dama… Bea tiene otros planes.
Feyre, Rhys y su círculo más íntimo de amigos están ocupados reconstruyendo la Corte Noche y el vasto mundo que la rodea. Pero elsolsticio de invierno finalmente se acerca, y con él, parece que llegará cierto alivio ganado con mucho esfuerzo. No obstante, esta atmósfera alegre y festiva no conseguirá detener las sombras del pasado que acechansin dar tregua.Mientras Feyre está a punto de vivir su primer solsticio de inviernocomo alta lady, descubre que sus seres queridos tienen más heridas delas que había imaginado: cicatrices que marcarán de manera irrefrenable en el futuro de su corte… Una corte que sufre las consecuencias de una guerra devastadora.